manga, paja mental

Siúil A Rún o la niña del otro lado

La verdad es que hacer una valoración sobre un manga del que solo he leído 7 capítulos es algo arriesgado por muchos motivos. Lo admito. No se tiene una visión panorámica completa, eso para empezar. Con probabilidad faltarán datos de suma importancia que aparecerán conforme se desarrolle más la obra, y la conclusión puede resultar indispensable en su evaluación. Pero Totsukuni no Shôjo me ha embrujado totalmente, así que no he podido evitar redactar esta entrada que, para ser más ecuánimes, podéis considerar la presentación de un tebeo que ya en su primer tankôbon promete muchísimo. La publicación de siguientes episodios, tengo entendido, se reanudará en septiembre; así que estamos en ese lógico e insoportable parón veraniego que los lectores ávidos solemos padecer durante estos meses.

invain
Shiva y el maestro

Totsukuni no Shôjo es un manga insólito y enigmático. Parto de la base ya de que no sé quién o quiénes son los autores siquiera: Nagabe. No he oído hablar de ellos nunca, lo que he rastreado me ha llevado a otro manga, de género yaoi y temática bastante loca, que tampoco he podido leer. Así que se trata de un estreno total y sin referencias de ningún tipo, lo que no me desagrada, más bien lo encuentro emocionante porque encima el descubrimiento no ha podido ser mejor.

El título del manga está acompañado de estas palabras: Siúil, a Rún. Es el nombre de una canción tradicional de la Isla Esmeralda, y se podría traducir algo así como «Ve, mi amor». No es casual que Nagabe haya recurrido a una apostilla en gaélico irlandés, pues todo lo referido a ese mundo celta idealizado, hijo del Romanticismo del s. XIX, refleja muy bien el espíritu fantástico y brumoso de este tebeo. En la carrera me tocó hacer unos cuantos trabajos dedicados a lenguas goidélicas, grupo al que pertenece el irlandés moderno y, por cierto, relacionado con el antiguo celtibérico, aunque este se encuentre ya extinto y sea mucho más arcaico, claro. El tema es realmente interesante y se siguen varias líneas de investigación, pues los restos de celta continental no son tan abundantes y tenemos en España una auténtica mina filológica al respecto. La documentación que hemos descubierto de celtibérico, como los Bronces de Botorrita (Zaragoza), el Bronce de Luzaga (Guadalajara) o la epigrafía rupestre del santuario del dios Lug en Villastar (Teruel), son realmente joyas filológicas que nos cuentan muchas cosas de ese antiguo pueblo ya desaparecido, el celta. Esto, como podéis comprobar, es pura deformación profesional, ya disculparéis. Es que me emociono yo sola, jo.

Pero volviendo al tema de las influencias decimonónicas occidentales en Totsukuni no Shôjo, es algo con lo que nos vamos a topar continuamente, pues este tebeo intenta (y logra) cristalizar la esencia de los cuentos clásicos infantiles de ese siglo de diferentes maneras.

Shiva, una niña de unos 6 años, vive en una tierra donde existen dos regiones, dos países, dos mundos. Aparentemente son iguales, pero las gentes que los habitan no. El mundo de fuera es solitario, agreste y poblado de gente infectada por una maldición. Un leve roce es suficiente para contaminarse irreversiblemente, y tornar en un ser de profunda negrura y noche. El mundo de dentro lucha contra la paranoia y el avance de la maldición, y lo hace con crueldad, justificando cualquier atrocidad en nombre del bien común. Nadie sale fuera, salvo la soldadesca en su guardia y vigilancia de los límites, porque lo que se encuentra fuera de ellos no se considera humano siquiera.

Shiva no sabe mucho, salvo lo que su abuela y el Maestro le han dicho. Ella no está maldita, pero ha sido abandonada fuera y acogida por el Maestro, que procura cuidarla y protegerla a pesar de sufrir él mismo la maldición. Y es a través de los ojos de Shiva, principalmente, que vamos aprendiendo y desenmarañando el misterio que envuelve esta tierra y sus habitantes; y que va adquiriendo tintes legendarios. La inocencia y pureza naturales de la niña, así como su ignorancia, son un tesoro que pronto chocará contra la realidad tozuda, de la que el Maestro no puede mantener a Shiva apartada para siempre. Él mismo ignora muchas cosas, por lo que su cometido es difícil.

shiva

Totsukuni no Shôjo es un cuento. Un cuento que se nutre de los tradicionales folktales. En el s. XIX, con el auge del Romanticismo, las historias fantásticas y fabulosas fueron muy apreciadas entre el gran público, que con los trabajos de los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen e incluso las aportaciones de Lewis CarrollOscar Wilde o Rudyard Kipling, impulsaron la literatura para niños a una Edad de Oro hasta entonces desconocida. Y ahí tenemos en The Girl from the Other Side ese aire confuso, entre medieval y victoriano/eduardiano, que vuelve a remitirnos de nuevo a los cuentos de hadas que durante esa época fueron tan queridos. Pero como todo märchen, tiene su reverso tenebroso. Y en Totsukuni no Shôjo es como una corriente submarina fría que, desde la primera página, se nota fluyendo entre los dedos de los pies. Y va creciendo, creciendo, lentamente, aumentando su intensidad hasta acariciar las lindes del cuento gótico. ¿Se adentrará en él? No lo sé, pero tampoco resultaría extraño, de hecho sería una evolución coherente.

Hay algo que me gustaría apuntar y que me molesta: el abuso de la ternura y/o la comedia blandita cuando se introducen niños pequeños en los mangas o anime. Bueno, para ser sincera, me enerva like hell el tratamiento que se les suele dar casi siempre a los críos, como si fueran todos algodoncillos de azúcar flotando como nubes, dispersando millones de esporas de lo kawaii por el planeta, infestando nuestras vidas de candor rosa chicle y risas plateadas. Qué le voy a hacer, soy alérgica a eso. Por lo que fue un alivio no hallarlo en The Girl from the Other Side. En ese aspecto es comedida y elegante; y aunque Shiva sea muy mona e ingenua, no hay reparto de pasteles pasados de fecha. En realidad no hay pasteles. Punto. ¡Bien!

shiva2

The Girl from the Other Side está repleto de arquetipos (la niña el más reconocible), símbolos y alegorías, que nos hablan del ancestral miedo a la Oscuridad, a lo diferente; y la perentoria necesidad de proteger la tribu, a la familia de la amenaza de lo extraño. Lo familiar y lo ajeno, civilización y barbarie, luz y sombra; la dualidad habitual de los cuentos que, conforme avanza la lectura, en Totsukuni no Shôjo se va difuminando. Caperucita viviendo con el Lobo Feroz tras ser abandonada por la Abuelita. Pero no va a ser todo tan diáfano como en los fairytales; se barruntan laberintos morales atractivos y sutiles tinieblas de las que congelan el alma. Boira que se enreda entre las piernas, traspasa el pecho como un fantasma y deja sin respiración a pesar de su belleza. Como comprenderéis, ¡quiero más!

It is a story full of sadness.

From now let’s recite

a slow and beautiful

story from long time ago.

¿Y qué decir del arte? Nagabe vuelve, de nuevo, a invocar el espíritu del pasado. Las influencias de magníficos creadores e ilustradores como Beatrix Potter (1866-1943) o Edward Gorey (1925-2000) son muy patentes y otorgan ese clasicismo que contrasta en cierta manera con su trazo fino y desaliñado, casi como si fuera un boceto. Las caracterizaciones de los dos personajes principales son casi esquemáticas, pero dotadas de gran fuerza expresiva, sobre todo el Maestro. Los contrastes de luz , el uso del negro o blanco totales, son puro simbolismo. Sin embargo, encuadres y planos se alzan contemporáneos, con un dinamismo que marca un rumbo y movimiento de forma muy acertada. Un conjunto armonioso y mesurado, acorde con la historia que narra.

gorey
«The doubtful guest» (1957) de Edward Gorey

Totsukuni no Shôjo es lirismo. Esas similitudes superficiales con The Ancient Magus’ Bride son eso, superficiales. Ni el argumento, ni el trasfondo, ni los personajes, ni el arte se parecen. Lo que tienen en común es una pareja protagonista desigual, uno de ellos con aspecto demoníaco; y que la ambientación y elementos mágicos son tomados de Occidente. Poco más. Mientras The Ancient Magus’ Bride es un tebeo standard, con un dibujo de estilo clásico manga y un desarrollo de la historia muy bien delimitado dentro de los parámetros de su género; Totsukuni no Shôjo es una rareza delicada, discreta  e imprevisible. No es mala obra The Ancient Magus’ Bride, quiero dejarlo muy claro, pero The Girl from the Other Side es, simplemente, otra cosa. Muy distinta.

¿Lo recomiendo? Sí, fuerte. Pero fuertefuertefuertefuerte. Es hermoso, es melancólico, es inusual. ¿Cabe la posibilidad de que se convierta en algo que no espero o una decepción? Pues también, pero para averiguar si Totsukuni no Shôjo muta en bosta de cabra o continúa fascinándome, habrá que esperar hasta el otoño. Mi querido otoño.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

anime, paja mental

¿Y ahora qué toca? Verano 2016

Menuda primaverita. La verdad es que solo he sacado en limpio al DJ cocinero, con el que he disfrutado como una perraca. El resto de series pues… no mucho. Lo más decente, aunque nada del otro mundo, ha sido Joker Game. Tenía bastantes expectativas puestas en esta serie aunque también muchos recelos, y ha resultado un producto formalmente bueno pero con un contenido mediocre. No malo, pero sí vulgar. La terminaré de ver, por supuesto, ya que su función de entretenimiento la cumple y no me irrita en ningún aspecto. Sin embargo, Bungô Stray Dogs, a pesar de mis reiterados esfuerzos, no la he podido continuar. Lo he intentado, pero no tengo ya talante para histrionismos. Kabaneri of the Iron Fortress empezó fetén y se ha ido convirtiendo en un producto harto convencional. Consecuencia: me aburrí y la mandé a escaparrar. Me puse con Flying Witch y no pasé del cuarto capítulo. Demasiado tranquilota, los narcóticos tienen su momento. Quizá más adelante le dé otra oportunidad, sé que la merece, pero ahora el cuerpo me pide otra cosa.

Conclusión: ¡viva Tonkatsu DJ Agetarô! Que un anime de 5 minutos y ejecución simplona me parezca lo más destacado de los estrenos de esta temporada, creo que lo dice todo. No voy a añadir más. Así que veamos lo que nos ofrece el verano, esa estación del año que lo único bueno que tiene para mí es que le sigue el otoño, mi favorito. Sin ánimo de presumir (qué va, jojo), mi zona se pone preciosa en esa época, con mis queridos arces y hayedos ardiendo entre las primeras nieves. ¡Ay, pero qué ganas de que llegue octubre ya, joder! Bueeeeno, las noches estivales las suelo disfrutar también, lo admito. Agosto y mi telescopio cutre-salchichero son geniales, quizá porque no hay sol. Odio el sol.

miyajima
«Luna de verano en Miyajima» de Tsuchiya Koitsu (1936)

Expongo a continuación una pre-selección de lo que planeo olisquear esta temporada. La mayoría de los anime los he elegido guiada por mi intuición de topo o porque el argumento me atrae, pero no he tenido en cuenta ni estudios, ni directores, ni nada parecido. ¿Por qué? Porque al final acabo viendo solo lo que me gusta de verdad, proceda de donde proceda. Ya después prestaré atención al resto de detalles, pero lo principal es que retenga mi atención lo suficiente para que finalice la serie. Últimamente no son muchos estrenos los que lo logran, y eso tampoco me tiene muy contenta. Bueno, al turrón.

lagrimaslluvia

Tenía en mente los siguientes anime, pero al final he decidido no verlos. Por ahora. El primero de ellos es ReLIFE, que atraerá mucho público porque parte de una base atractiva: slice of life y vida escolar con una chispa de mmm… magia. O algo así, un adulto que tiene la ocasión de regresar a su adolescencia y al instituto. Es bastante común encontrar en series y mangas la idealización (más bien obsesión) que padecen los japoneses por esa época de la vida. Personalmente, no se me puede ocurrir escenario más pesadillesco: un momento donde todavía no se sabe de la misa la mitad pero sí se tiene la arrogancia para creerlo, se hacen y dicen gilipolleces en modo AK-47 y encima brotan miríadas de granos. La adolescencia es una mierda, señores. La edad adulta también, pero menos. Regresando al tema, ReLIFE no me convenció y el cupo de school life con fenómeno anómalo de por medio ya lo tengo cubierto con otra serie.

Sweetness and lightning. Ya solo el título se me atragantó. A veces me pregunto por qué narices los japoneses son tan cursis. Aun así me planteé seguirla durante cinco minutos. Luego reflexioné y se me pasó. Estoy segura de que los amantes del slice of life y la comedia blanca, con criatura kawaii hiperactiva y megafeliz que aporta las dosis pertinentes de ternura y gracietas espontáneas, la disfrutarán. Yo no. Soy una misántropa que solo se regocija en descuartizamientos, obras del precámbrico y galimatías hipster. Estoy de guasa, claro, pero necesito unas vacaciones. Y tras ellas, no creo que las aventuras culinarias de la familia Inuzuka me sigan llamando mucho la atención. Aunque a saber.

sweetness

Adoro los vampiros, así que durante un par de segundos pensé que Servamp podría resultar divertida. Luego leí la sinopsis completa y me dí cuenta de que el peligro de que ese anime fuera excremento de trol era muy real. Por lo que extirpé el deseo de mi débil mente. Cosa semejante me ocurrió con Hitori no Shita: the Outcast, y es que el género zombie está ya muy xocarradito y la imaginación brilla por su ausencia. Deberían dejarlo descansar unos años, y no solo en el mundo del manganime. Que ya huele.

Con Handa-kun he dudado, de hecho mis intenciones iniciales eran seguir la serie. Pero como con el manga estoy bien servida y la historia no me cautiva tantísimo como para verla de nuevo en su versión animada, he preferido aparcarla. Dependiendo de cómo marche, igual me subo al carro más adelante.

nifunifa

Como indica el estupendo encabezado (¡dios salve mi arte con el Paint!), son series que tantearé pero que tampoco me emocionan demasiado. A priori. Estas cosas cambian y mucho. Veamos entonces.

Fukigen na Mononokean

Tiene unas premisas que recuerdan levemente a xxxHolic, pero le voy a dar su oportunidad because yôkai. Es muy posible que se me haga insoportable por mis problemas en general con la comedia y me da un pelín de mal rollo. Vamos, que me parece tiene aspecto de bosta, pero Fukigen na Mononokean tendrá sus dos episodios de gracia because yôkai. Eh, y quién sabe, a lo mejor me llevo una sorpresa agradable y todo.

Orange

Este slice of life con toques de sci-fi es el caramelito de la temporada. Tienen que meter el patón muy profundo y con saña para realizar un anime abyecto con esta materia prima. Orange es un producto que viene ya con sello de garantía; probablemente tenga una recepción estupenda además, no puede ser de otra forma. Y si ya se esmeran un mínimo con el arte, tendremos uno de los productos no ya solo de la temporada, sino del año. Lo tienen muy fácil. Personalmente no estoy muy ilusionada con él porque el manga tampoco me atrapó, pero sé valorarlo a pesar de mi tremenda alergia a la sensiblería o al melodrama lacrimógeno. Y de eso puede haber un poco… aunque no se me asusten: con un mínimo que sea fiel al manga, la insulina no será en absoluto necesaria.

orange

Mob Psycho 100

Solo espero no encontrarme con una clonación de las ideas de One Punch Man, porque esa clase de efectismo funciona una vez. Una segunda puede hacer perder la chispa… y eso en una comedia es nefasto. Sin embargo, estoy elucubrando porque ni he leído el manga de Mob Psycho 100, ni he indagado demasiado en su argumento. Precisamente para aumentar las posibilidades de llevarme una sorpresa guay. Aun así, tengo mis reticencias que, fíjate qué cosas, también albergaba con One Punch Man. Lo dicho, deseo que me impresionen para bien.

ñam

Es la intención, comerlos a gusto. Pero no hay nada seguro en el mundo, señores, salvo la muerte y los impuestos.

91 Days

Es mi prioridad definitiva este verano. Estados Unidos, años 20, la Ley Seca en plena vigencia, mafia y vampiros. PERFECTO. Claro que recuerda un pelín a Baccano!, pero eso no tiene por qué ser malo. Tengo puestas muchas esperanzas en este seinen, ¡menuda pintaza! Aunque ya veremos cómo se desarrolla el tema. Nunca se sabe, puede acabar convirtiéndose en el enésimo bluff. Pero en principio, 91 Days contiene muchos de los ingredientes que me hacen salivar hasta la deshidratación.

91-Days

Bananya

No tengo ni idea si voy a lograr encontrar un sitio en la red que lo suba y lo traduzca (seguramente no) pero,  ¡quiero ver Bananya! Un anime de 5 minutos cuya sinopsis es la siguiente:

«Bananya is a mysterious cat who hides inside a banana. Bananya lives undercover inside a real banana, and no-one has ever seen the part covered by banana skin… When nobody is around, Bananya secretly plays and creates mischief. Bananya likes to play and eat sweet things. Bananya’s dream is to become a stylish chocolate banana.»

Yo esto tengo que verlo, sin más. Aunque luego me fermente el cerebro.

 

animierder

Como esta temporada les he echado el ojo a varios aspirantes animierder bastante prometedores, habrá sección semanal dedicada a algún engendrillo de estos. Hatsukoi monster tiene casi todas las papeletas para ser la diana de mis crueldades; aunque Fudanshi Kôkô Seikatsu también tiene pinta extremadamente mongoloide. Observo muy de cerca Taboo Tattoo, que huele a truñaco de camello a kilómetros, y Tsukiuta the Animation es descerebre ratificado, por lo que me veré un par de episodios de cada uno y decidiré cuál me inspira más.

Si descubro que Saiki Kusuo no Psi Nan posee dignidad de animierder, quizá añada un mini-apéndice a la sección, porque se trata de una serie de 5 minutos y características bastante idiotas. Ya veremos, pero podría intentarse si no me da mucha vergüenza ajena… y se le puede sacar algo de jugo, claro.

bishies
Las «monadas» de Tsukiuta. El megane es mío, aviso.

Respecto a películas, Koe no Katachi se estrenará el 17 septiembre, e ignoro cuándo podremos verla en el resto del planeta. La distribución y acceso a este formato es, desafortunadamente, más lento. Mientras tanto, nos consolaremos mediante el manga, que no es poco. También la curiosidad me carcome con la OVA de The ancient magus’ bride, que aparecerá en cines el 8 septiembre. De su manga hablo aquí, por si buscáis más información sobre la obra. Me llama la atención Kimi no Na wa, pero que el romance se pueda enseñorear por completo de la historia me da un poquillo por saco. Saldrá a finales de agosto, desconozco cuándo se podrá ver fuera de Japón.

Por otro lado, tengo muchichichichichísimas ganas de ver el corto Kaze no Yô ni. Pero muchas. Está basado en un one-shot del año 1969, escrito por el gran Tetsuya Chiba. Tiene todo el encanto y amor de los anime del pasado, porque han respetado su estilo artístico por completo. O al menos es lo que se deduce del trailer, que me ha dejado encantada. Hasta la cancioncita de Kana Matsumoto me ha gustado. Ah, qué nostálgico todo.

Como siempre apostillo, no sería extraño que abandonara series que incluyo en la dieta y adoptara luego otras que hubiera descartado o ni tenido en consideración. Pero en todo caso, no aumentaré su número, seguramente disminuirá porque me parecen muchas. Aun así, estoy abierta a vuestras sugerencias y otras alternativas. Pero a fecha de hoy, estos son los anime que son y así os lo hemos contado.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

literatura

Japan in Terror: 5 libros para hacerse caquita (o no)

Ojalá supiera más de cultura japonesa.

Ojalá hubiera leído más libros de Japón y sobre Japón.

Ojalá fuera inmortal y multimillonaria, porque así tendría el tiempo y los recursos para documentarme a conciencia sobre Cipango (y millones de cosas más, claro).

Pero como no soy, ni sé, ni tengo lo expuesto, esta es la única lista que puedo confeccionar. Una lista con 5 libros dedicados al terror. Sí, es un género que me entusiasma, uno de mis favoritos porque invoca nuestras emociones más primarias y lo irracional siempre tiene su fascinación. Habría incluido también a Shirô Hamao o a alguno de los que aparecen en esta entrada, pero he preferido diversificar.

Son cinco libros de autores, épocas y estilos muy diferentes. Cinco maneras distintas de enfocar y sentir lo horrible, el espanto, el misterio. Y con intensidades también variables. Dentro del género creo que hay para todos los gustos, así que deseo que por lo menos uno te atraiga lo suficiente para leerlo. Estaría genial. Y si no es así… pues qué le vamos a hacer. A otra cosa, mariposa.

medusa

l5

¿Quién no conoce Battle Royale (1999) de Kôshun Takami? Como mínimo la película y su secuela tienen que sonar. Es uno de esos bestsellers que se comprende perfectamente que llegaran a convertirse en tal fenómeno. Pero no nos emocionemos tampoco tanto, el que haya leído El Señor de las Moscas (1954) de William Golding o La larga marcha (1979) de Stephen King, reconocerá el mismo compás. Y no es algo malo en realidad, las influencias son beneficiosas si se crea a partir de ellas algo nuevo, como es el caso. De hecho el resultado es bastante más recomendable que Los Juegos del Hambre (2008), que sospechosamente posee tantas similitudes con la obra de Takami. Aunque no voy a entrar en ese barrizal ahora ni en el futuro. Paso.

Teniendo de base la clásica ucronía de la Segunda Guerra Mundial, Battle Royale es un engendro salvaje, extraño y paranoico; con la violencia cruda del pulp y un retorcido darwinismo social que disfraza una filosofía amoral y déspota. El existencialismo de Sartre también encuentra su lógico lugar en esa pequeña isla donde unas decenas de adolescentes se enfrentan a la muerte, completamente aislados, buscando el verdadero significado de la vida. Profundo, ¿eh? pues es lo que hay en Battle Royale y más.

El gran Takeshi Kitano
El gran Takeshi Kitano

El totalitarismo rige la República del Gran Oriente Asiático. La subversión se halla en todo aquello perteneciente a los enemigos del Estado, como «los americanos imperialistas». La obediencia y sumisión son indispensables, la disidencia castigada con la muerte. Para evitar divergencias entre la población, se lleva a cabo el Programa de Experimentación bélica nº68, cuya verdadera intención es controlar mediante el miedo y el terror. Una vez al año, 50 clases de tercer curso de secundaria son seleccionadas al azar. Los alumnos de cada centro escolar son trasladados a un espacio incomunicado donde se les suministran armas. ¿Para qué?  El objetivo es eliminarse unos a otros hasta que solo quede un superviviente. Al finalizar el «experimento», el vencedor sale por la tele, recibe un pensión vitalicia y una foto con la dedicatoria del Gran Dictador. Nadie sabe cuáles han sido los institutos escogidos hasta que el evento casi ha terminado. Todos los años millones de personas sufren con pavor el que un miembro de su familia, un amigo, un conocido, sea elegido para morir de una manera injusta y atroz.

Pero esta vez algo es distinto. Ha habido una extraña filtración, una intrusión que el Estado todavía no ha sabido identificar. Aun así, prosiguen con el «experimento», y en la isla de Okishima reúnen a los 42 alumnos de la clase 3ºB del instituto Shiroiwa. Los equipan con material de supervivencia, a cada uno con diferentes instrumentos además; les colocan un collar explosivo, que los controla y vigila para que no rompan las normas… y los sueltan. No pueden negarse a matar, no pueden esconderse o quedarse quietos en el mismo lugar, no pueden acceder a ciertas áreas, que conforme pasa el tiempo aumentan. No hay salida, es matar o morir.

A Hiroki siempre le había sobrecogido cómo una chica de tercero de instituto podía ser tan despiadada. Al parecer resultaba que había adquirido la mentalidad de un adulto desde mucho tiempo atrás. La mentalidad retorcida de un adulto… no, sería más ajustado decir la mentalidad retorcida de una chiquilla.
La sangre bajaba empapando la manga hasta el Colt del 45, y luego empezó a gotear desde la embocadura del cañón como una delgada línea roja, formando sin hacer ruido un charco sobre un montón de hojas secas a sus pies.

Me llama mucho la atención esa docilidad casi inmediata que presentan los estudiantes al afrontar una situación extrema que ha sido totalmente impuesta, atropellando sus voluntades. Claro que hay una minoría rebelde, pero es eso: minoría. De 42 estudiantes se pueden contar con los dedos de una mano los que no aceptan estas circunstancias abusivas. Es muy evidente que Takami está haciendo una crítica feroz al tate shakai y al arraigado espíritu colectivo de la sociedad japonesa. Aunque el autor introduce con pinceladas muy definidas a cada uno de los estudiantes, con sus propias características y peculiaridades, no dejan de ser marionetas que representan un papel muy concreto. No hacen nada por sublevarse y cumplen obedientemente con lo que se espera de ellos. Aunque son personas individuales, con sus vivencias y sentimientos, no dejan de ser y actuar como meros números. No todos, claro. El trío conformado por Shûya Nanahara (estudiante masculino nº 15), Noriko Nakagawa (estudiante femenina nº 15) y Shôgo Kawada (estudiante masculino nº 5) será el centro de gravedad en torno al cual orbitará la historia.

Battle Royale es ágil y engancha con rapidez. No es la mejor novela de terror del universo, pero ofrece buen entretenimiento si no se es demasiado remilgado. Aparte de las escenas explícitas donde los sesos vuelan por los aires y la sangre fluye como el río Congo, tiene un trasfondo con más enjundia de la esperada. Hay violencia, sí. Hay muertes gratuitas, sí. Hay humor negro, bastante. Pero también hace reflexionar.

l4

En esta entrada, dedicada a la película de Kenji Mizoguchi, ya hablé un poquito de este libro. Si no tenéis muchas ganas de acudir al enlace y leer ese amago de crítica cinematográfica, os duplico a continuación el contenido de interés literario. El título original es Ugetsu Monogatari y tiene no poca trascendencia su significado: Ugetsu es una palabra que designa una luna brumosa de fulgor pálido, rodeada de nubes cargadas de lluvia. Ese momento en el cielo está relacionado con la aparición de seres enigmáticos y fabulosos en la tradición asiática. Monogatari lo podríamos traducir como historia, leyenda, cuento.

Cuando salió a buscar el lugar cerca del porche donde le había dicho el abad que se sentara, encontró un hombre en la penumbra con el pelo y la barba tan enredados que resultaba imposible saber si era un monje o seglar. Las malas hierbas se enroscaban alrededor de él, hojas plumadas se mecían sobre su cabeza, y entonces murmuró algo casi inaudible, con voz tenue no más fuerte que el zumbido de un mosquito:
«La luna brilla en el río, el viento susurra entre los pinos.
La larga noche, el claro crepúsculo, ¿para qué son? «

El capuchón azul

Cuentos de lluvia y de luna (Trotta, 2002) es un libro de relatos, nueve en total, del escritor Ueda Akinari (1734-1809) y publicado en 1776. Creo que no voy a insistir mucho en la relevancia de este autor en la literatura japonesa, pero se trata de una de sus figuras clásicas más importantes. Este caballero, por sus circunstancias vitales, tuvo un profundo apego a todo lo místico y sobrenatural plasmándolo, lógicamente, en su obra. Se podría decir que Ueda Akinari fue un pionero de la weird fiction en Japón y su libro más célebre, este Ugetsu Monogatari, no deja de ser una recopilación de cuentos góticos o kaidan. Y de los más importantes en las islas. La influencia china no podía faltar, en realidad son adaptaciones de relatos de la Dinastía Ming (1368–1644) pero acomodadas enteramente a Japón y, sin duda, embebidas de su espíritu poético y emocional, alejado del racionalismo del Continente. Ya imaginaréis que, a pesar de que fue un escritor dirigido a un sector creciente y educado de la población (la Edad Media ya quedaba atrás), conformado por comerciantes y pequeños burgueses (chônin), su influencia y trascendencia no ha sido, por eso mismo, pequeña. Grandísimos autores como Jun’ichirô Tanizaki (1886-1965), Ryûnosuke Akutagawa (1892-1927) o Yukio Mishima (1925-1930) le rindieron pleitesía y es, sin duda, una de las figuras más influyentes en la literatura japonesa del s.XX. Como no podía ser de otra forma, Lafcadio Hearn (1850-1904) también adaptó en sus obras algunos de sus cuentos.

ugetsu
Ugetsu Monogatari (1953) de Kenji Mizoguchi se basó en los relatos «La cabaña entre las cañas esparcidas» y «La impura pasión de una serpiente».

Como casi toda recopilación, hay narraciones que gustan más que otras; que sorprenden menos o que calan más. Cuentos de lluvia y de luna, sin embargo, personalmente me ha parecido homogéneo en ese aspecto. Algunos son (sobre todo el primero) más complejos que otros, pero los nueve tienen ese trasfondo ético y moral que imparte una enseñanza, lo que podríamos considerar en Occidente parábolas, pero que en Japón se llamó yomihon. Los nueve presumen de un estilo elegante, comedido, muy distinguido; una maravillosa muestra de ese ideal estético del miyabi.

Los relatos de la edición de Trotta son «Shiramime», «Cita en el día del Crisantemo», «La cabaña entre las cañas esparcidas», «Carpas como las soñadas», «Buppôsô», «El caldero de Kibitsu», «La impura pasión de una serpiente» y «El capuchón azul». Son clásicos. Y como tales, no solo hablan del encuentro del ser humano con lo extraordinario, sino que profundizan en la naturaleza del hombre y la disecciona. Como siempre suelo repetir cuando trato obras antiguas, no es inteligente enfrentarse a ellas desde una perspectiva contemporánea. Ugetsu monogatari fue creado en el s. XVIII, y en él encontraremos ese contexto (que es necesario conocer un poco para comprender ciertas cosas) y una visión del mundo que pertenece exclusivamente a esa época. Si se tiene en cuenta esto, sin duda los que amen el folclore japonés y la faceta más tradicional del país, hallarán en Cuentos de lluvia y de luna un auténtico tesoro.

dark

Este libro tardó un poco en ganarme, pero conforme iba avanzando en su lectura, no me quedó otro remedio que reconocer la gran labor de investigación periodística que realizó Richard Lloyd Parry para su creación. No soy muy amiga de la prensa de sucesos y suelo evitar todo lo que puedo el amarillismo, porque me parece una de las formas más insultantes de manipular información. Y cada vez está más extendido, pero ese ya sería otro tema. He seleccionado este People who eat darkness no ya solo por la historia, que es real, sino por reivindicar un poco el género periodístico que tan denostado se encuentra dentro de la literatura. Es cierto que hay mucho cabestro que parece que le hubiera tocado el grado de Ciencias de la Información en una tómbola de Cantorrodao del Cascote. Es el medio donde más se maltratan las letras. No obstante, existen profesionales en el gremio que lo dignifican; en España se me ocurren Antonio Salas o Juan Soto Ivars (cada uno en su estilo), y en el caso del Reino Unido tenemos, por ejemplo, al autor de este libro: Richard Lloyd Parry. Es editor jefe de la redacción asiática de The Times y lleva trabajando como corresponsal en Tokio desde 1995. A causa de su trabajo y nacionalidad, vivió de manera muy cercana todo lo referente a la desaparición de la joven británica Lucie Blackman en el año 2000. Cubrió la noticia, que tuvo repercusión mundial, y diez años después decidió escribir en más profundidad sobre ello.

Lucie Blackman
Lucie Blackman

Lucie y su mejor amiga Louise deciden, por circunstancias personales y económicas, ir a trabajar unos meses a Japón como hostesses o chicas de compañía. Son dos muchachas de clase media inglesas de 20 años, con ganas de vivir la vida y conseguir además algún dinerillo extra con esta experiencia puntual. Louise tiene un contacto en Tokio que le asegura que el trabajo es relativamente simple y el sueldo alto. Así que, ilusionadas aunque con ciertas reticencias familiares, vuelan hasta allí. Su primer gran viaje… y a un lugar tan distinto y ajeno a Sevenoaks como jamás podrían haber imaginado: se topan con una especie de Enter the void. La shithouse, como Lucie bautiza a su nuevo hogar, no es ni mucho menos idílica; y se dan cuenta de que subsistir en una de las ciudades más caras del planeta es difícil. Aun así, tras un primer mes duro, Lucie y Louise se han adaptado a su vida en Roppongi, el distrito gaijin por antonomasia. Nuestra protagonista incluso ha encontrado el amor en un guapo texano que la corresponde, y su trabajo en el club Casablanca va bastante bien. Los clientes son hombres de negocios de mediana edad que no las han puesto en ningún aprieto serio; y logran disfrutar además de nuevas amistades. Pero eso pronto va a cambiar. Lucie avisa a Louise de que tiene una salida con un cliente el 1 de julio. Nada sospechoso. Un cliente que le ha regalado incluso un teléfono móvil, conduce coches de lujo y la va a llevar a comer. Tras una última llamada desde un apartamento en la costa, Louise no volvería a escuchar la voz de Lucie jamás.

“At first they didn’t take it all that seriously,” one person close to the investigation told me. “It was just another girl who had gone missing in Roppongi. In Tokyo, girls go missing quite often—Filipinas, Thais, Chinese. It’s impossible to investigate them all.” What marked this case out from others was not merely the nationality of the victim, or the identity of her former employer, but the intense external pressure that quickly came to bear on the police.

La familia de Lucie decidió acudir a los medios de comunicación al ver que la policía tokiota no estaba a la altura de la circunstancias. Nadie ponía interés real, la investigación no avanzaba, no se sabía nada salvo que Lucie había desaparecido. Una llamada sospechosa a Louise de un desconocido que hablaba de una secta religiosa emponzoñó todavía más el asunto. En cambio la reacción de la prensa internacional fue colosal, para bien y para mal.

People who eat darkness (2011) no es solo la crónica del asesinato de Lucie Blackman. El autor nos ofrece una panorámica muy amplia, completa y escrupulosa. Por supuesto que explica con detalle quién era Lucie, su familia, sus amigos; qué la llevó a trabajar en Tokio como chica de compañía, cómo era su vida allí, qué sucedió hasta su desaparición. Pero también la psicología, el intrincado contexto social y político del momento, el choque cultural, cómo se coordinó el asunto desde la Policía Metropolitana de Tokio, quién fue su asesino, sus motivaciones. Un complicado engranaje que Parry plasma con objetividad y procurando explicar al lector occidental las características más destacadas de la sociedad y cultura niponas, sin caer en embrollos. No lo tenía fácil, pero lo consiguió. Mediante un inglés pulcro y sencillo, Parry escribió un auténtico descenso a los Infiernos.

[She] had quickly discovered one of the defining features of life as a foreigner in Japan and the reason it attracts so many misfits of different kinds: personal alienation, that inescapable sense of being different from everyone else, is canceled out by the larger, universal alienation of being a gaijin.

Creo que es importante aclarar que, aunque Lucie Blackman trabajara en ese enmarañado submundo del Mizu Shôbai, nunca se llegó a prostituir. Tampoco su amiga Louise. Si lo hubieran hecho, el crimen NO habría sido menos execrable, debo añadir. El negocio de las chicas de compañía es muy especial en Japón, una especie de nuevas geishas que están ahí para paliar la soledad y el aburrimiento mediante conversación y unos tragos. Nada a priori ilegal y que además tiene cierta tradición social. Pero cada persona es un mundo y sus necesidades también.

People who eat darkness no ha sido todavía publicado en español. O al menos no tengo noción de ello, así que el texto solo está disponible en inglés. Es accesible y de lenguaje directo, muy fácil de leer. Aunque no lo considere una obra maestra, sí es un documento interesante y estremecedor, que no se enreda en sentimentalismos sino que propone una visión aséptica y lúcida de lo acaecido. Un recorrido por un Japón fascinante y repulsivo al mismo tiempo; con un ritmo apropiado y que en general sorprende, ya que muestra que la maldad humana no tiene fin, siempre va a más. No creo que los estómagos delicados lo pasen especialmente mal leyendo People who eat darkness, pero requiere de cierto temple. Lo que Parry cuenta no es fácil… y da miedo. Miedo de verdad.

l2

Podría haber elegido cualquier otro relato o compilación de Edogawa Rampo, pero me hace ilusión El extraño caso de la Isla Panorama (1926) porque Satori recién lo ha sacado del horno este pasado mes de abril. Y qué narices, prefiero escribir sobre él ya que me ha deslumbrado. Isis da fe de ello.

IMG_20160606_022544_edit_edit
Isis, testigo de mi amor hacia Edogawa Rampo

Lo bueno de los anime es que a veces sus creadores ayudan bastante a que nos familiaricemos con la tradición y cultura de su país. Esta temporada de primavera 2016 están emitiendo la serie Bungô Stray Dogs, donde sus protagonistas son (casi) todos literatos importantes japoneses. Entre ellos no podía faltar Edogawa Rampo. POR SUPUESTÍSIMO, SEÑORES. No voy a hablar de la serie que he abandonado, recuperado y vuelto a abandonar no por su falta de calidad, sino por mis eternos problemas con el sentido del humor que se gasta. Pero creo que para un espectador de anime algo espabilado es una oportunidad de oro para conocer no solo a Rampo, sino a otros más que han hecho del mundo un lugar infinitamente más hermoso con sus obras. Y están ahí, para que todos podamos leerlas, de verdad de la buena. Mirad, si es que Satori nos lo ha puesto a huevo.

¿Cómo describir tanta locura y lascivia, placeres, jolgorio, embriaguez y éxtasis, los incontables juegos de vida y muerte que se sucedían sin fin? Quizás lo más parecido sean las pesadillas fantásticas, sangrientas y placenteras producto de las mentes retorcidas.

El extraño caso de la isla Panorama, como buena fanática que soy de Suehiro Maruo, no es ninguna novedad. Hizo una adaptación de este cuento de Rampo en el 2008, y Satori ha tenido el buen gusto de utilizar como portada y contraportada algunos de sus dibujos. Saben lo que se hacen, desde luego. Pero no voy a escribir sobre el manga. Eso ya lo hizo, además muy bien, mi compañera bloguera Mishusina aquí.

Quien no sepa de Edogawa Rampo, no debería estar perdiendo el tiempo leyendo esta reseña minusválida de blog cutre. Tendría que, directamente, acercarse a una librería o biblioteca y buscar con fruición material suyo. A todo aquel que le guste Edgar Allan Poe, Oscar Wilde o Gaston Leroux, nuestro amigo Rampo le entusiasmará. Garantizado. Su obra ennobleció ese siempre subestimado género de lo detectivesco y abrió sus puertas en Japón. Pero no solo eso, este señor fue mucho más allá. Y sí, es cierto, le debe bastante a la literatura más tétrica del s. XIX, pero este escritor fue hijo de su tiempo y así también lo plasmó.

panorama090

El extraño caso de la isla Panorama nos narra la historia de un soñador empedernido que, por casualidades de la vida, tiene (y aprovecha) la oportunidad de erigir en el mundo real sus fantasías más descabelladas. Convertirse en un creador superior, utilizando el propio planeta como materia prima. Nada de papel, tinta, acuarelas u óleos; sino animales, plantas, lagos, montañas, mares, seres humanos. Resumiendo: quiere ser un dios. ¿Y lo consigue? Este tipo de aspiraciones de tipo luciferino y que desafían el orden establecido, suelen finalizar en una Caída… No digo más.

Hirosuke Hitomi y Genzaburô Komoda eran un par de compañeros universitarios que se parecían como dos gotas de agua. Idénticos. La gente solía hacer bromas al respecto, pero en el fondo eran personas distintas y sus caminos discurrieron por terrenos diferentes. Komoda pertenece a una de las familias más ricas del sur de Japón, con una fortuna inmensa; Hitomi es un soshei que malvive de sus escritos y traducciones en pensiones de mala muerte. Un día, de manera imprevista, se entera de que su gemelo ha fallecido a causa de un ataque epiléptico… y que la extraordinaria semejanza física que compartían sigue ahí. Su febril cerebro no tarda en gestar un plan para suplantarlo, hacerse con su patrimonio y, a través de él, poder llevar a cabo su ansiada y mil veces imaginada magnum opus: la futura isla Panorama. Pero no todo va a ser tan sencillo, aunque su maquinación está bien alicatada, requiere de ciertas maniobras de naturaleza bastante lúgubre y tiene un gran escollo que superar: la esposa de Komoda, Chiyoko.

Aunque pareciese que actuaba cegado por la promesa de una inmensa riqueza, lo cierto era que si el antiguo Hirosuke Hitomi soportaba todas aquellas terribles emociones, era porque padecía esa neurosis común a la mayoría de los criminales. Algo no funcionaba dentro de su cabeza y, en determinadas situaciones, su sistema  nervioso era disfuncional.

El extraño caso de la isla Panorama es un relato exuberante y lleno de fantasía. Una fantasía sin duda hermosa pero muy sombría, que por un lado recuerda a los paisajes oníricos de Lord Dunsany, pero bien empapados de láudano; y por otro a las miserias truculentas de la Alraune de Ewers. Una flor hipnótica que huele a cadáver. Edogawa Rampo desarrolla el argumento como si fuera una espiral, un maelstrom que engulle a su protagonista en pleno clímax y solo deja tras su paso decadencia y olvido. El final no puede ser más apoteósico, de un sentido del humor exquisitamente macabro. Y todo aderezado con la magnífica traducción de Yoko Ogihara y Fernando Cordobés; la obra de Rampo no podría haber caído en mejores manos. El extraño caso de la isla Panorama es un cuento tortuoso, escrito de forma muy bella, y que encantará a los amantes de la degeneración.

l1

Kôbô Abe (1924-1993) es especial. Lo he dejado para el final porque es un punto y aparte. Al menos para mí. Si los anteriores autores tenían todos un algo que finalmente podía identificarlos como japoneses, Abe no. Se podría haber llamado Matías Morgenstern, Izarbe Bagüés o Indra Brahmbhatt. Y sus historias haber sucedido en Bombay, Jaca o Traiguén sin problemas. Porque Kôbô Abe decidió trascender su identidad cultural para acceder a ese sustrato común humano, llámese inconsciente colectivo o arquetipos ancestrales. Para lograrlo excavó estrato tras estrato, hasta alcanzar esos abismos de los que todos participamos y exponerlos a la luz del sol.

¿Fue Abe una inspiración pilosa para Lynch?
¿Fue Kôbô Abe una inspiración pilosa para David Lynch?

Muchos lo consideran el Kafka japonés. Pues muy bien. A mí esa clase de etiquetas me suelen resultar molestas y demasiado restrictivas. No es la comparación, que es lo de menos, sino la subordinación implícita. Y hacer eso con Abe es algo muy, muy feo. E injusto. Claro que su obra tiene una influencia dominante del checo, el absurdo, lo angustioso y alienante aparecen continuamente; pero Abe tenía su propia personalidad, muy marcada por cierto, y que reflejó de forma indeleble. Abe no es el Kafka japonés, Abe tiene influencias de Kafka, como también las tuvo de García Márquez, el surrealismo, Lu Hsün o sus vivencias en Manchuria. Y no hay que perder de vista que, junto a Kenzaburô Ôe, revolucionó por completo la literatura japonesa del s. XX. Alguien de la tremenda importancia artística de Kôbô Abe no debería ser reducido de esa manera. Ni siquiera como presentación ante un público profano, porque inocula una idea eurocéntrica innecesaria.

—No entiendo… no entiendo… —murmuró el de traje pardo mientras recorría despacio la habitación, manteniendo cuidadosamente el equilibrio con el bastón—. Me gustaría hacer algo por ustedes. No somos enemigos, ni pretendemos dominarlos por la fuerza. Pero no entiendo… Todo está fuera de mi capacidad de comprensión… ¿Por qué dice que no debemos comerlos a ustedes? Su carne es la más sabrosa, nutritiva y sana. ¿Por qué están en contra de algo tan lógico?…
—Somos responsables de la reproducción y de la salud de todos ustedes —continuó el de traje negro—. Hemos mejorado cuantitativa y cualitativamente su vida, mucho más de lo que hubiera sido en estado natural, y sólo nos quedamos con lo que ha sobrado. Alimentarnos de su carne es nuestro derecho, que también garantiza su vida y salud. Prosperidad mutua, ¿no le parece?

El Grupo de Petición Anticanibalista y los tres caballeros

Regresando a Los cuentos siniestros, es una compilación de siete relatos que Abe fue escribiendo entre los años 1954 y 1964. Son bastante diferentes, pero todos ellos tienen esa impronta suya de personajes desmadejados, presos de una realidad casi intangible y asfixiante que los esclaviza mediante lo irracional. Ansiosos, sin nombre ni rumbo fijo, incomunicados, parece que floten en un mundo informe y fantasmal. ¿Está ahí de verdad o es una proyección mental? Quizá solo sea un reflejo de sus propias neurosis, miedos y traumas. Y la ambigüedad de esa ironía solapada con la que Abe sazona sus historias, aumenta la sensación de vacío, incongruencia y desesperación. La prosa es cruel y meticulosa, muy inmediata, creando un excelente contraste con las historias.

Mis favoritos son «El Grupo de Petición Anticanibalista y los tres caballeros», de un sarcasmo delicioso y que me recuerda a esta joyita de Jonathan Swift; y «El huevo de plomo», que podría incluirse dentro de la que él denominó ficción científica. Este último rompe un poco con el tono oscuro de los demás, como un rayo de luz, y es bastante divertido. El resto son «El pánico», «El perro», «La casa», «La muerte ajena» y «Al borde del abismo». Si no se conoce a Kôbô Abe, esta recopilación es perfecta para estrenarse. Recoge lo principal de su carácter y, al tratarse de cuentos pequeños, se puede ajustar la dosis de su veneno muy requetebién.

Kôbô Abe en su estudio
Kôbô Abe en su estudio

Y esto ha sido todo por hoy.

Paranoia slasher, folclore y clasicismo, investigación periodística sobre los crímenes de un violador y asesino, misterio y decadentismo, los límites de la cordura y el absurdo.

Sintetizando mucho, esos son los temas principales que se han tocado en los cinco libros de la entrada. De todo un poco dentro del género, para que los que menos se sientan inclinados hacia él, se atrevan con algo y, si hay suerte, les pique el gusanillo en el futuro. Porque aunque no lo parezca, el terror es versátil y posee multitud de facetas. Buenas noches, buenos días, buenas tardes.

anime

¿Y ahora qué toca? Primavera 2016

Va a ser un post corto, donde solo voy a informar sobre lo que voy a seguir, lo que no y las razones básicas de mis decisiones. No quiero liarme demasiado. Como comentaba en entradas anteriores con Magrat, voy a reducir al mínimo el visionado de anime de temporada. Básicamente porque prefiero diversificarme y no perder tanto el tiempo con novedades que en su mayoría me son indiferentes. De todas las series que tenía planeadas en MAL, he hecho una criba después de ver un par de capítulos. En algunos casos con uno solo ha sido suficiente. He aquí mis conclusiones.

lagrimaslluvia

Kuma Miko en sus dos capítulos no me ha transmitido nada. Si el objetivo de esta serie además es hacer reír, conmigo no lo ha logrado. Me ha parecido muy sosita e inofensiva, y la chiquilla es algo tontaina. Y eso que las premisas son ligeramente weird con el oso por ahí pululando. El tema del folclore de la zona de Tôhoku también me resulta atrayente, pero para mí no es suficiente. Podría continuar viéndola, incluso acabaría encariñándome. Sin embargo, paso ya olímpicamente de ver anime por inercia, solo por ver qué pasa. O capta mi atención desde el inicio o adiós muy buenas. Para otra vez será, Kuma Miko. Ahora no.

tôhoku

Flying Witch tiene buen aspecto, pero no la voy a ver. Sucede algo parecido a lo que me ocurre con Kuma Miko, pero en menor intensidad. En menor intensidad porque la prota no me parece tan pardilla (lo es un poco, no obstante) y el sentido del humor que se gastan es bastante quirky. Eso me gusta. También veo más chicha en el resto de personajes que han aparecido, y el tema recurrente de bruja novata me resulta siempre simpático. Pero el tono tan dulzón que le han dado se me atragantará. Lo estoy viendo, lo siento en las tripas. Así que no. Para otro rato, quizás.

flying

Tanaka-kun wa Itsumo Kedarugo me ha sorprendido para bien, creo que es diferente ya solo a causa de ese protagonista con tan poco carisma que tiene. Que de eso va un poco, el recochineo de poner de personaje principal a un tipo que no hace otra cosa que ser transportado de un lado a otro como un saco de cebollas, dormir y filosofar entre ronquido y ronquido. La animación es topecagüái, delicada y con paleta de colores pastelosa. Muy mono todo. No obstante, me veo en la obligación de admitir que mi interés lo retendrá solamente tres o cuatro capítulos. Cuando el asunto se vuelva repetitivo y termine encarrilándose como un anime escolar más (que es lo que es), me aburriré como una ostra. Así que prefiero ahorrar tiempo y abandonarlo ya.

tanaka-kun

Bien conocida es mi debilidad por los megane, por lo que Sakamatoto desu ga? era una obligación. Pero claro, topamos con que mi sentido del humor es deforme perdido y este anime es una comedia. Y, efectivamente, no me ha hecho gracia. Y Sakamoto es repelente. Me pasa como cuando veía de enana The Road Runner, quería que el coyote lo hiciera explotar, lo aplastara con una enorme roca o le rebanara el pescuezo de una puta vez. BASTA, JODER, MUERE YA. A Sakamoto no le deseo la muerte todavía, pero si en un solo episodio ha logrado sacarme de quicio en vez de hacerme reír, mal vamos. Resumen: no he conectado para nada con su comedia y si la serie va consistir en una serie de gags sin un argumento sustancioso de fondo, este anime se convertirá para mí en sufrimiento. Adiós, guapetón, cuando dejes de ser tan perfecto a lo mejor hablamos un rato.

sakamoto

También he mandado a escaparrar Mayoiga y Kiznaiver. Con el segundo he dudado bastante, pero estoy un poco harta ya de adolescentes víctimas de experimentos. Luce buena animación, eso sí, y la historia tiene su cosilla. Mayoiga son más adolescentes en situaciones peligrosas. A plantar boniatos, oigan. Y esta última además me ha aburrido. Ace Attorney simplemente es un truñaco, no hay más que decir.

ñam

Bungô Stray Dogs

Solo he visto un episodio, pero he decidido que me la voy a tragar entera. La segunda temporada, ya veremos. Dependerá de esta, claro. ¿Por qué la voy a ver? Por un motivo tan idiota como las referencias literarias. Por eso. Soy una enferma. Los personajes presentados hasta ahora son autores japoneses clásicos de finales del s. XIX y del s. XX. Además a cada uno de los escritores le han adjudicado un poder relacionado con una de sus obras. Por ejemplo, el novato Atsushi Nakajima (1909-1942) posee la habilidad de «la bestia bajo la luz de la luna», inspirada en La historia del poeta que se convirtió en tigre (1937). La poetisa Yosano Akiko tiene su Kimi Shinitamô koto nakare (1904); Edogawa Ranpo, su The boy detectives club (1937); Kenji Miyazawa, su Ame ni mo Makezu (c.1900); Jun’ichiro Tanizaki tiene su Sasameyuki, conocida por aquí como Las hermanas Makioka (1948); Fukuzawa Yukichi su Gakumon no susume (1876); Kunikida Doppo posee su Doppo Gin (1897) y, finalmente, Osamu Dazai su clásico Ningen Shikkaku (1948). A cada uno de ellos lo han adornado con alguna de las características del escritor. En Dazai es evidente la obsesión por el suicidio; o a Miyazawa lo han representado con aire sencillo y campestre. Imagino que conforme avance la serie, iremos viendo más detalles de este tipo y espero que algún escritor más aparezca… ¿no van a sacar a mi querido Sôseki-sensei? Sería una pena que lo olvidaran. Lo que plantea la serie, de momento, no me parece mal aunque no es especialmente rompedor; y esos arranques histriónicos que tiene me crispan bastante. En realidad me ponen del hígado (¿se supone que me tienen que hacer reír o algo?) y observo que va a ser marca de la casa (oh, no). La animación es estándar con detalles bastante espectaculares y dinamismo potente; si no empeora, estará muy requetebién.

straydogs.gif

Joker Game

Me encanta su propuesta: espionaje militar y bélico en el Japón previo a la Segunda Guerra Mundial. Me ha entusiasmado su presentación, el diseño de los personajes, la animación y, sobre todo, el dibujo. Que no aparezca ese deje infantiloide que sufre la mayoría de series es un alivio, qué digo, un verdadero descanso. Es clasicote pero elegante. Tengo grandes esperanzas puestas en este anime. Si los dos primeros episodios son un ejemplo de lo que vamos a encontrar, puedo respirar tranquila. Pero aspiro a más, porque tiene un gran potencial en todos los aspectos. Espero que desarrollen una buena historia contextualizada en tan fascinante periodo histórico, y poder aprender más desde la perspectiva del bando que luego fue el perdedor. Los personajes jugarán un papel crucial, ojalá estén a la altura, porque es una obra ambiciosa donde no es tan difícil cagarla.

Joker-Game

Kôtetsujô no Kabaneri

La animación me ha dejado alucinada. WOW. Tiene además un ramalazo old school muy bueno. Lo que esperaba que fuera una serie más de zombis, con hostias a mansalva e historia superficial, parece que es algo más. Pero bastante más. Nada del otro jueves tampoco, pero la presentación general y los personajes que se han visto, son muy chulos. Con solo un capítulo tampoco se puede decir mucho, pero mi atención la tiene por completo y el planteamiento promete. Esta serie es de las que le molan a mi amigo ponferradino. Sí, ese que me animó a abrir el blog. Kôtetsujô no Kabaneri ha sido todo un trallazo de acción, de los buenos además. Que no decaiga. Ni se vuelva subnormaloide, por favor.

kabaneri

Aparte de estos estrenos, veré Tonkatsu DJ Agetarô, que es un anime cortito de esos bizarros que me gustan. Un cocinero que quiere ser DJ con una animación que parece hecha por mis sobrinas, merece cinco minutos semanales de mi tiempo. También continuaré, por pura fidelidad a Rumiko Takahashi, Kyôkai no Rinne en su segunda temporada. Y JoJo, claro.

Como siempre apostillo, estaré atenta a lo que colegas bloggers vayan escribiendo también. Porsiaca. Nada me impide acoplarme más adelante a algún anime que haya desestimado o se me haya escapado del radar. Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

anime

¿Y ahora qué toca? Invierno 2016

La nueva temporada invernal 2016 comienza en pocos días y, para variar, he estado remoloneando con la entrada de mi selección personal. Me da bastante perezón escribirla, aunque para cuestiones organizativas no viene mal. Aun así, os adelanto que va a ser un post escueto con la información mínima. Ni sinopsis ni detalles técnicos. Páginas especializadas y colegas blogueros ya aclaran, con bastante eficacia además, los pormenores de cada anime. Como siempre, proseguiré con la costumbre de solo indicaros las series que voy a empezar. Únicamente estrenos, nada de continuaciones o enésimas temporadas.

"Invierno en Tsuruga-jyo Aizu Wakamtasu" (1967) de Kiyoshi Saitô
«Invierno en Tsuruga-jyo Aizu Wakamtasu» (1967) de Kiyoshi Saitô

En el MAL, hace unos días, me puse en modo becerro con el plan to watch (¡voy a ver todo, WEEEEEEEEE!); luego, por supuesto, me arrepentí y reflexioné un poco. A veces lo hago, no os penséis. Y tras la criba, esto es lo que compré.

nifunifa

Lo dice el nombre (no lleva tilde pero en el dibujito quedaba mejor así). Son anime en los que no pongo muchas ilusiones, aunque les otorgo la ocasión de conquistarme. Qué magnánima soy, jojo. Es difícil saber, solo mediante trailers y sumarios promocionales, qué es lo que esconden en realidad estas series. El asunto es muy flexible, por lo que espero fogosa y ardorosamente que me sorprendan para bien. Siempre para bien.

Sushi-Police

Admito que ya por utilizar 3DCG, mi sensación es la de enfrentarme a un anime de potentes efectos laxantes. Pero el argumento me ha parecido tan irracional, que no lo podía dejar pasar. Al menos probar un par de episodios, qué menos. Sé perfectamente que mi curiosidad innata hacia lo absurdo me acarrea muchas decepciones y encontronazos con montañas de auténtica basura, pero no puedo evitarlo. También me ha hecho disfrutar de lo lindo, así que es un riesgo que no me importa correr. Esta serie de tres policías idiotas que se dedican, ante la llegada inminente de las Olimpiadas de Tokio, a capturar criminales culinarios que osan mancillar el sagrado arte del sushi mediante adulteraciones, mala praxis y otros sacrilegios, puede llegar a hacerme reír mucho. Eso si el tipo de personajes no está demasiado trillado ni los chistes muy sobados.

Hai to Gensô no Grimgar

Este anime lo he seleccionado simplemente por esos fondos tan maravillosos que he visto en el trailer. La acuarela me conquista casi siempre, y me han parecido taaan bonitos y tan old school, que los cuatros episodios de rigor se los voy a conceder. Vale, que sean aventuras y fantasía (ouyeah!) también cuenta… y si me sirve para cubrir el hueco del género al nivel de Hitsugi no Chaika como mínimo (soy consciente de que no puedo exigir un Shingeki no Bahamut), proseguiré con él. Pero sí, el aspecto visual fue el que hizo que se inclinara la balanza. Espero no defraude.

hai

Nijiiro Days

El manga de esta serie lo comencé hace unos meses y, sinceramente, me aburrió bastante. Lo dejé aparcado, por si más adelante me apetecía retomarlo, pero ha pasado tiempo desde entonces y, a no ser que el anime me convenza, el barbecho se convertirá en cruel (merecido) abandono. No tengo muchas expectativas puestas en él; me pareció un tebeo insulso y tan repleto de topicazos, que me entristeció desperdiciaran la idea de la perspectiva exclusiva masculina (los protagonistas son todos chicos) y se limitaran a recrear trivialidades shôjescas sin ningún aporte distinto. Ni un ápice. Y que el school life ahora me fatiga cosa mala (son etapas). ¿Por qué voy a darle una oportunidad? Pues porque van a ser episodios cortos y el material lo conozco. Quizá verlo en pantalla le dé más vidilla, quién sabe. Aunque se encuentra al filo del drop desde el primer capítulo.

nijiiro

He dudado con varios anime como Haruchika: Haruta to Chika wa Seishun Soro, Shôjo-tachi wa Kôya wo Mezasu o Myriad Colors Phantom WorldPero entre que estoy hasta el moño de los entornos escolares y he olisqueado por ahí fanservice de lo más cerdo, las he apartado temporalmente. Siempre estoy a tiempo de reengancharme porque, seguramente, mande al cuerno algunas. Y, desde luego, siempre estoy abierta a vuestras sugerencias, ya que disto mucho de ser omnisciente y se me ha podido pasar alguna serie majeta que merezca la pena catar.

ñam

Shôwa Genroku Rakugo Shinjû

Este es el anime que con más ganas espero esta temporada. He visto una OVA previa (por lo visto hay dos, pero solo he hallado una) con mi japonés macarrónico y he logrado enterarme de algo y todo. Me siento hasta orgullosa (que alguien me abofetee, por favor). El arte es un poco justito pero eficiente. Es lo que me echa un poco hacia atrás, porque en las OVAs se suelen esmerar bastante más que en las series. Aunque si me lo compensan con una buena historia y personajes interesantes, no me quejaré demasiado. De momento el protagonista, Yotarô, me ha caído muy bien y esa sonrisa tan marciana que tiene me ha hecho mucha gracia. El resto del elenco, si es el mismo, también promete.

Creo que en el día del estreno también van a emitir un especial para contextualizar un poco la cosa. Con algo de suerte serán las OVAs (ojalá), que siempre será mejor enterarse completamente del asunto con los subtítulos correspondientes… Eeeeh, ¿pido demasiado?

0000

Dimension W

Ciencia ficción. PUNTO. Esa es mi razón para ver este anime. Ciencia ficción a priori no muy mongólica ni tampoco con protagonistas menores de edad. La trama evoca muuuuuchas cosas que ya se han hecho antes, así como los arquetipos de los personajes son bastante reconocibles. Vamos, nada del otro mundo, al menos eso es lo que se desprende tras ver los trailers. Pero a poco que me distraiga y la animación no resulte una guarrería, me tendrá en el bote. Es lo que tiene sentir amor por según qué temáticas y géneros. La carne es débil.

P.D.: El CGI que he observado es cochinete y los diseños de los personajes femeninos muy infantiloides. Exacto, odio el prototipo loli.

w

Ajin

Mi dosis de terror y acción de la temporada es esta. No obstante, la animación de Polygon me da un poco de miedo, con Sidonia no Kishi lo pasé a ratos muy mal y Sanzoku no Musume Ronja directamente la dropeé. No logro acostumbrarme, me resulta muy artificial y con demasiadas aristas. Si la historia consigue absorberme un mínimo, es probable que ese CGI solo se convierta en una molestia menor; pero si no es así, me ocurrirá como con la segunda temporada de Sidonia, que la mandé a escaparrar sin remordimientos.

A pesar de esta contrariedad, estoy ansiosa por comenzarla. Lo que he leído del manga me parece bastante aceptable y me muero de ganas por verlo en acción. ¿Me decepcionará? ¡Espero que no, cónchale!

Boku Dake ga Inai Machi

Ah, las incógnitas y dilemas que entrañan los viajes en el tiempo siempre son interesantes si se saben trabajar. Este anime tiene pintas de caramelito… amargo. Así que al buche directamente. El misterio, el thriller y los entresijos psicológicos me encantan. Tiene pintas de ser una de las series de la temporada, aunque también pueden meter el patón a tutiplén y abusar de la tragedia.

erased

Siempre he pensado que este tipo de temáticas exigen cierta sobriedad si se quiere ser certero en la transmisión de las emociones. Muy pocos (Osamu Tezuka, por ejemplo) han logrado no caer en el ridículo al empozoñarlo todo con sentimentalismo y melodrama. Pero no nos adelantemos, que desconocemos casi todo de esta serie para hacer una valoración adecuada todavía.

animierder
lo sé, mis experimentos con el Paint son… mierder

No sé muy bien todavía si continuar la sección. Por un lado ayuda mucho a mantener activo el blog semanalmente; por otro puede llegar a hartar, sobre todo si la serie evoluciona de mierder a excremento de Satanás. Esta temporada tengo en mente dos que pueden cubrir el papel de animierderNorn9 y Dagashi Kashi. Por supuesto que hay engendros con peor aspecto, pero no me considero en exceso masoquista, y la salud hay que cuidarla. Veré un par de episodios de cada una y entonces decidiré si hay sección y por cuál de ellas me decanto. Norn9 parece un reverse harem típico lleno de bishies y Dagashi Kashi, con la loli tetona, augura raudales de fanservice. Pero el argumento que presentan ambas me agrada, así que ya veremos qué ocurre.

dagashi
Ay, qué calor

Aunque he anticipado que no iba a escribir sobre continuaciones y enésimas temporadas, estoy muy contenta con el regreso de Yami ShibaiEs un anime muy japonés que recoge y moderniza el legado de los históricos kamishibai callejeros: verdaderos precursores del manganime. Un bonito detalle para los que amamos las tradicionales historias de terror niponas; con esa simplicidad y crudeza que las caracteriza. Reconozco que la segunda temporada me gustó menos, pero esta tercera está repleta de buenos presagios.

También me engancharé a Haikyû!! pues tras ver la primera temporada, qué menos que continuar la serie. Los que me leáis habitualmente, ya sabéis que el spokon me cansa muchísimo y, salvo contadas excepciones, no suelo seguir series del género. Haikyû!! la comencé en su momento y la abandoné porque me pareció más de lo mismo. ¿Por qué volví a ella? Pues porque pensé: solo vi tres episodios y si personas con criterio que respeto la consideran una buena serie, debería darle una nueva oportunidad. Y así lo hice. No me arrepentí, pero siendo honesta, me sigue pareciendo más de lo mismo. Eso sí, los personajes son tan encantadores y las historias están tan bien llevadas, que no tuve tiempo de aburrirme. Resumiendo: es otro de los escasos spokon que tolero, pero no el mejor que he visto. Quizá cuando vea la segunda temporada me desdiga, pero en mi opinión no tiene nada que hacer frente a Ashita no Joe (lo amo) o Ping Pong. Aun así, las comparaciones son odiosas por lo que mejor ignora esto último que he puesto.

Continuaré descargando Durarara!! para verla de golpe una vez finalice del todo, pues la tengo en hiato. Me empezó a saturar un poco y preferí darle un respiro antes de enviarla a cavar zanjas. Me ha deparado los suficientes buenos momentos en el pasado como para no mostrarme radical. Le tengo cariño.

Y esto ha sido todo por hoy. Buenas noches, buenos días, buenas tardes. Ah, y felices fiestas.

 

 

anime, mierder, paja mental

Animierder Otoño 2015 semana siete

Estoy frenética perdida porque llevo un montón de tiempo intentando trasvasar los contenidos de esta bitácora a blogger, y no hay manera. La única herramienta online que hay para convertir los archivos WP a blogspot no funciona desde hace meses, y me he pegado horas como una zombi furiosa buscando alternativas.

Sí, tenía planeado mudarme al good ol’ blogger porque WP me ha terminado agobiando. Tengo ya listo el diseño, los widgets y demás pijadas… solo faltan las entradas. Y observando el percal, paso muchísimo de ir de una en una. No way. Son casi 100. Así que, si no encuentro una solución que no implique perder millones de horas copypasteando, me quedaré en WP por mucho que me fastidie. Siento haber soltado tremendo rollo que no venía a cuento, pero estoy algo alterada y necesitaba desahogarme. Cuando esté más despejada, imagino que volveré a la carga, en busca del conversor perdido.

En fin, que se nos acaba Dance with devils. Me da hasta un poquitín de pena y mucha más me va a dar porque la conclusión que me gustaría, que es la de Tubérculo-hime, Lindo y el rubiales pijo carbonizándose en una tormenta de napalm, no va a ocurrir. Qué le vamos a hacer, soportaremos el consabido final feliz… ¿o no? Al menos en estos últimos dos episodios se les podría ir la mano y que se convirtiera todo en una espiral infinita de bizarrez y violencia. ¿Pido mucho? Bueno, al tajo. Ya sabéis: spoilers everywhere.

CAPÍTULO ONCE

¡Oh, he disfrutado como una cochina con este episodio! ¡Y he tenido a Peluchón! Había perdido por completo la esperanza de volverme a encontrar con él (en forma perruna, quiero decir) pero ha aparecido, imponiéndose como tiene que ser. Peluchón es un tipo duro y maligno. No estoy muy segura de que Lord Maksis esté al corriente de sus escarceos, porque las intenciones que tiene son claras: lo importante es el grimorio, Tubérculo-hime se puede morir perfectamente. Y, ahora que lo pienso, ¿sabe Peluchón que la patatita es hija de su Amo y Señor?

peluchón1

La verdad es que no sé ni por dónde empezar, ha sido, de principio a fin, un episodio lleno de disparates y tópicos triturados en beneficio de nuestro asombro y vergüenza. Así, todo a la vez. Tubérculo-hime, por fin, llega hasta la presencia de Lord Nesta, que se encuentra en una enorme sala a oscuras hasta que decenas de velas se encienden, repentinamente, para mostrar un espectáculo grotesco. Ahí está él, en su trono, rodeado de mujeres semidesnudas encadenadas y bebiendo su sangre como si fueran fantas de limón. Tengo que decirlo: el rey vampiro tiene unas pintas de proxeneta exageradas. Durante toda esa escena, la patatita se entera de que Lindo es hijo del proxeneta, que su madre y su tía hacían un tándem místico tipo yin/yang donde Martha era la tristona y María la alegre; y, por supuesto, que solo con una pequeña extracción de sangre durante la noche de luna llena de su cumpleaños, se librará del grimorio.

También presencia la crueldad aleatoria y enorme poder del proxeneta, claro. Pero Tubérculo-hime no se deja arredrar y salpica toda la conversación de comentarios sentimentaloides y lerdos. Incluso osa llamar al proxeneta scumbag. Eso me ha gustado, un aplauso. Será imbécil, pero valiente. Aunque me da más bien que su nivel de retraso es tal, que le impide ser consciente de lo que sucede. Por cierto, la música, magistral; a tono con la grandilocuencia ridícula de los paisajes.

proxeneta
Rey, vampiro y proxeneta. También educador canino.

Tubérculo-hime es preparada como la víctima de un sacrificio ritual. Con baño perfumado, esclavas y vestido ceremonial horroroso incluidos. Parece que no se da cuenta, pues cree de veras que, tras una inocua chupadita, todo volverá a ser como antes. Sin embargo, tras recordar a su amiga la rubia, decide ser más precavida y coger unas tijeras que, casualmente, estaban por allí encima. El rococó-moderner va a buscarla para llevarla a la torre sur del castillo donde tendrá lugar la función y, antes de salir de la habitación, sucumbe ante los patéticos ruegos de la patatita: quiere saber qué significa eso de una chupadita solo. El rococó-moderner le mete leña, le dice que va a morir y disfruta torturándola un rato. Cuando la presenta ante el trono de nuevo, Tubérculo-hime intenta herir a Lord Nesta con las tijeras, pero falla (normal) y el proxeneta la hipnotiza para que no moleste.

Y mientras, ¿qué sucede con los demonios? Pues de la forma más random y absurda que os podáis imaginar (y con muchos portazos), todos deciden, Peluchón y Lindo inclusive, ir a rescatarla porque la aman perdidamente. Bueno, Peluchón no tanto.

florista
No comments

Ya tendida en el altar, cuando está a punto de ser mordida por el proxeneta, aparecen todos y se cantan una canción. Por cierto, se han vestido para la ocasión, todos horteramente monísimos. El florista con el kimono me ha encantado (los hombres en yukata/kimono siempre son más guapos, más inteligentes y más mejor todo, yo os informo). En fin, no tengo palabras, ha sido la apoteosis: incendios, explosiones, sudor, puños al viento indignados… y todos le confiesan su amor ardientemente. Ella, entre lágrimas, los acepta a todos también. ¡Que viva la poliandria! Aunque deberíamos centrarnos. Una irrupción así, aunque sea maravillosamente anómala además de una mamarrachada (puro amor, en serio), no es práctica en cuestiones marciales. Son asediados por una lluvia de vampiros sin fin, con Lord Nesta no se juega. Y ahí termina, abruptamente, el episodio. Chan-chan.

poliandria
Todos la aman

Solo queda uno. Y a mí no me han quedado muchas cosas claras. Lo de la madre de Lindo, si lo dejan así, es una chapuza bastante maja; por no hablar también de la pobre mamá de Tubérculo-hime, que se ha pegado toda la serie durmiendo. Literalmente. Espero con ansias el rifirrafe entre el proxeneta y su cachorro y me pregunto qué narices le pasa al Ojo-maligno-tras-la-cortina que no mueve ficha salvo a través de su hijo el rubiales pijo. Tiene pintas de que va a haber una congestión importante de información. Y Lord Maksis estaría genial que brotara de repente, la patatita comenzara a fosforescer, echar rayos por todos sus orificios (cosas del grimorio) y que todo ya explotara. KABOOM. Dance with devils me gustaría que tuviera un final esperpéntico e inesperado, me haría muy feliz. Así además debería retractarme de haberlo posicionado entre mis Meh Ones del 2015. Sería un placer tener que hacerlo. Veremos.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

anime, mierder, paja mental

5 y 5 del 2015

Es un tópico, pero no deja por ello de ser cierto: ¡cómo pasa el tiempo, rediez! Se han sucedido ya 12 meses desde que hice la entrada dedicada a los 5 y 5 del 2014, y casi no me he enterado. La vida… la vida se desliza como angulas entre los dedos. Ay.

Ha sido un año donde ha habido, como era de esperar, de todo un poco; sin embargo (y siempre es mi opinión, y os recuerdo lo que pasa con ella) no he encontrado ningún anime que me haya emocionado del todo. Excepto uno. El año pasado Ping Pong, Hôzuki no Reitetsu y Shingeki no Bahamut sí que lo lograron. Me han gustado series, no puedo negarlo, pero no me han impactado. Osomatsu-san, por ejemplo, está siendo una ternura, algo irregular, pero divertida; nada más. Hibike! Euphonium se ha presentado muy digna, con buenos personajes, animación preciosa y argumento sólido; pero me ha resultado, en conjunto, anodina y el estilo de KyoAni se me suele atragantar. The Perfect Insider, que me he puesto con ella en vez de dejármela para ver en maratón, aunque no es caca de la vaca, se me ha deshinchado de una manera escandalosa (ay, Asano); me reafirmo en que lo que necesito es la novela y punto. Punch Line ha sido la insensatez del año sin duda, muy amena y confusa a la vez; pero nada memorable, vacía. Y luego han estado las desilusiones, que han sido abundantes. De hecho he flipado un poco con la cantidad de decepciones de este 2015. Unas han sido más gordas que otras, claro, y el verano marcó esta cuesta abajo generalizada.

Así que allá van mis 5 series preferidas de este año y las 5 que más me han desencantado. Estas últimas no son las que considero peores del 2015. Como comprenderéis, no he visto todo anime que se haya emitido (ni ganas) donde se pueden encontrar aberraciones tipo Diabolik Lovers More, Blood o los usuales insultos como Bikini Warriors. Esa clase de series no suelen entrar en mi radar. Sorry. El orden no es significativo, aviso. Las voy poniendo conforme me vienen a la cabeza y prau.

FAVEONES

 

Death Parade

デス・パレード

Esta serie fue un tiro a bocajarro nada más comenzar el año. Venía precedida de una OVA que auguraba material inquietante, y no defraudó. No defraudó demasiado, quiero decir. ¿Que podrían haber hecho un anime mucho más retorcido y haber profundizado más en ciertas encrucijadas morales? Por supuesto, pero el efecto tampoco fue tan tibio. ¿Que pudo hacerse algo repetitiva y no terminaba de arrancar en su argumento de fondo? Cierto, sin embargo a vista de pájaro Death Parade resulta equilibrada y amena, tiene una animación apropiada y unos personajes muy sugestivos. Tanto que algunos habríamos preferido saber más de ellos, y nos tuvimos que conformar con bocetos. Interesantes, pero bocetos. WOW. Menos mal que es de mis preferidas, no lo parece, ¿verdad? Lo es, lo es. Mi valoración general es muy positiva, pero no puedo evitar ser consciente de sus lagunas, sobre todo cuando su potencial era estratosférico. ¿Que optaron por una vía más conservadora? Una lástima, pero el resultado no ha sido malo ni mucho menos. No titubeo al decir que, para mí, es uno de los mejores productos de este 2015.

parade

Kurayami Santa

暗闇三太

Dudo mucho que alguno de mis escasos lectores haya visto esta serie. En realidad dudo que la hayamos visto más de 1000 personas en todo el planeta (fuera de Japón); y de esas 1000 personas, a más de la mitad le habrá parecido un tostón. Bueno, pues a mí no, y este es mi blog. Kurayami Santa, además de poseer una presentación original, en los escasos 5 minutos de duración de cada episodio se ha encargado de mostrar el Milagro Japonés de forma didáctica y, a la vez, contar pequeñas historias de moraleja escabrosa. Es un anime simple, accesible y para amantes de las curiosidades; me alegró bastante el final del verano. Sé perfectamente que Kurayami Santa no va a ser muy comprendido entre espectadores acostumbrados al anime estándar, pero no deja de ser una buena serie. Sus creadores han tenido la valentía de ofrecer algo distinto y la jugada, al menos a nivel artístico, no les ha salido mal. Otro tema es la respuesta comercial, claro. Me temo que no tendrá segunda temporada.

kurayamisanta

One Punch Man

ワンパンマン

Tengo que ponerla porque, aunque sigo teniendo mis reservas y no le voy a dejar pasar ni una, One Punch Man es una serie estupenda. No me llega al kokoro pero, indudablemente, es espectacular, muy divertida, con humor absurdo (del que me gusta), mucha acción y una trama que, aunque se haya leído o visto un millón de veces, saben conducir muy bien. No ha terminado todavía, pero me extrañaría sobremanera que la cagaran. One Punch Man es un ejemplo de anime básico dentro del género de acción y superhéroes que aprovecha con suma eficacia sus recursos y se ríe de sí mismo sin parar. Es lógico que guste y arrastre a tanta gente, es entretenimiento del bueno y con un ritmo excelente, no ha decaído mucho de episodio a episodio; así como la animación está siendo formidable (Madhouse, you know). Por méritos propios, a pesar de mi recelo, One Punch Man es de lo más destacado de este año. Y me gusta mucho, qué carallo.

onepunchman1

Yuri Kuma Arashi

ユリ熊嵐

Esta serie no es para todo el mundo. De hecho, cuando la empecé, no sabía siquiera si era para mí; y continué viéndola a pesar de que los primeros capítulos me dejaron con el culo torcido. Muy. No se podía esperar menos estando detrás Ikuhara. Abiertamente, es el anime enfermo del 2015. No es Utena, no es Mawaru Penguindrum (las comparaciones son odiosas, dicen); pero sus técnicas y procedimientos están ahí. Los fans de este señor disfrutamos y, a pesar de que me olía que sería una especie de reciclaje, Yuri Kuma Arashi es mucho más que decente, es un buen anime. Si se vencen los prejuicios y confusiones naturales, claro. Y luego está el tema de las lecturas a distintos niveles que tiene la serie, porque entre la abundante carga simbólica y su estructura peculiar, el anime de las ositas lesbianas antropófagas no es fácil de asimilar. Pero no es pretencioso y divierte, merece por completo estar en mi lista de 5 series favoritas porque logró con creces su objetivo: entretenerme y joderme la cabeza un rato. Gracias, Ikuni.

yurikuma

Kekkai Sensen

血界戦線

Es mi serie del 2015. A pesar de los pesares. A pesar de ese injustificablerastrerodespreciablemecagoentodolocagable hiato que estropeó el compás, dejándolo todo en un coitus interruptus cruel. Aun así, Kekkai Sensen es exuberante, hermoso, caótico, abrumador. Me quedo corta, puedo seguir soltando adjetivos rimbombantes hasta que muráis, pero voy a contenerme. Y aunque recuerde a Baccano! o Durarara!!, este anime sigue su propia pulsación, que es mil veces más salvaje. Lo que seguramente haga arrugar la nariz a una mayoría, que es ese patente desmadre en el que cae en la segunda mitad, fue una de las cosas que más me entusiasmaron. Y que conste que lo reconozco como defecto. Hubo momentos en los que se perdió en una vorágine que no pisaba tierra. Pero es que a mí personalmente me encanta esa sensación de ingravidez que genera la precipitación de acción y contenidos… para luego darte cuenta de que la información importante estaba siempre ahí. Todo ha sido una maniobra de distracción. Y orquestada para, en cierta manera, fastidiar al que aguarda los patrones habituales. Kekkai Sensen ha experimentado y le ha salido medio bien. No bien del todo, pero digno. Ojalá se arriesgara más y aparecieran más animes de esta clase, porque no son muchos. De hecho, Kekkai Sensen, en toda su maravillosa imperfección, es único en su especie.

kekkaisensen2

 

Hago una mención especial a Kagewani que, muy discretamente, está revelándose como una de las mejores series de horror y suspense de la temporada. Aunque admito que eso no es tampoco demasiado complicado. También debo nombrar, pero eso es por puro amor, la segunda temporada de Kamisama Hajimemashita. Es todo tan kawaii, tan shôjo, tan irreal… sigh. Es imposible no caer rendida a sus encantos. Que Nanami no sea una incapaz mental ayuda muchísimo también. Por cierto, me quedé con muchas ganas de echarle un ojo a Neko Nanka Yondemo Konai. Si alguien sabe dónde puedo verla, que lo escriba en comentarios, gracias. También estoy a la espera de tener el tiempo suficiente para poder dedicarme convenientemente a Lupin III. A Arsène siempre hay que otorgarle un lugar especial, es su privilegio como clasicazo.

 

borrachita
Nanami, toda borrachita, confesando su amor ❤

 

MEHONES

 

Como escribía al inicio, este 2015 ha estado lleno de chascos. Al menos para mí. Algunos los sospechaba, como Kyôkai no Rinne; otros me han dejado indiferente, como Kowabon o Sakurako-san; y también los hay a los que he enviado a escaparrar sin miramientos, antes de que la indignación me hiciera vomitar toda clase de ponzoña (Young Black Jack). Pero los que considero más sonados van a continuación. Hay de diferentes intensidades, y algunos incluso han obtenido la categoría de mierder.

Ore Monogatari!!

俺物語!!

Comenzó con unas premisas muy buenas, a pesar de que no conectara con su sentido del humor. Eso no fue óbice para que no pudiera observar sus virtudes (sobre todo en el manga) pero pasados ya unos pocos capítulos, creo que casi todos empezamos a olisquear que Ore Monogatari!! no iba a saber avanzar más allá de esas proposiciones iniciales. Unas ideas interesantes, donde el galán es un gigantesco mozo de corazón tierno, su amigo del alma un bishie inexpresivo y la damisela… la damisela una idiota. Que sí, que todo es una parodia, por eso Yamato tiene una personalidad femenina shôjesca tan exagerada. Pero en cada episodio se me hacía más y más insoportable; y como no se superaba la fase de la parejita, donde se caricaturizó todo cliché del género, me harté enseguida. Los esfuerzos por darle más protagonismo a Suna, por ejemplo, fueron bastante fofos. Y su hermana mayor, que es mi personaje favorito, no fue aprovechado adecuadamente. Resumen: Ore Monogatari!! se ha quedado en un anime normalito. Ni fu ni fa. ¿Que esperábamos demasiado de él? No estoy de acuerdo. Por mi parte solo le exigía que progresara, y lo que hizo fue repetirse, volverse monótono. Hubo capítulos mejores que otros y, visto lo visto, con 12 habrían sido más que suficientes. No me arrepiento de haberlo acabado (me costó), pero tampoco lo volvería a ver. Con eso creo digo todo.

oremonogatari2

Plastic Memories

プラスティック・メモリーズ

El anime más desaprovechado, desperdiciado, malgastado y todos los sinónimos que se os ocurran del año. El campeón del despilfarro. La materia prima con la que contaba era extraordinaria, de unas implicaciones profundas, filosóficas. Pero no. Convirtamos el debate de la inteligencia artificial y la inmortalidad en algo banal. En un melodrama guiado por unos personajes mediocres e irritantes. Aburramos a la gente, hagamos de la catalepsia una plaga mundial. Plastic Memories es la peor pesadilla de una buena idea: el adocenamiento. Es probable que haya pasado sin mucha pena ni gloria entre el aficionado medio; una serie más con lolis (qué asco les tengo) para quemar, aunque esconda en su interior la luz de lo que podría haber sido algo hasta magnífico.

plasticmemories

Charlotte

(シャーロット)

Tengo muy claro lo que sucedió con este anime: las sucesivas vueltas de tuerca terminaron desmoronando su estructura hasta reducirla a un amasijo donde la suspensión de la incredulidad falleció de infarto de miocardio. Por tanta emoción, muerte y tragedia intempestivas. Qué bien me he quedado. Una cosa es querer sorprender, y otra ser improcedente. No todo vale. La serie ya comenzó tambaleándose y, a pesar de que había buenas ideas, las utilizaron para crear una historia, aparte de inverosímil, infantil como un bebé lactante. Trabajar con la hipérbole conlleva riesgos muy serios: el ridículo es uno de ellos, quedar como presuntuoso otro. Una pena porque algunos secundarios eran un auténtico filón, pero : mierder tó. Nada más que añadir.

charlotte2

Gangsta

ギャングスタ

Qué lástima. Qué tremendísima lástima. Con una materia prima tan deslumbrante, unos primeros capítulos prometedores… y todo acabó rodando cuesta abajo hacia el más hediondo pozo de las inmundicias. Pero todo. Imagino que sabréis que Manglobe, el estudio que sacaba adelante la serie, se declaró en bancarrota; lo que tuvo que influir en la decadencia de Gangsta, tanto a nivel de animación como argumental. La degenaración paulatina además fue muy evidente. Y ese final… muy triste todo. Podría haber sido uno de los animes del año sin mucho esfuerzo. Pero se convirtió en mierder. Ojalá en el futuro se retome el proyecto, porque merecería la pena que esta historia tuviera una versión animada conveniente.

gangsta2

Dance with devils

ダンス・ウィズ・デビルス

Los que leáis habitualmente el blog, ya sabréis que hago una entrada semanal dedicada a este animierder. Lo he incluido en los Meh Ones porque el bizarrismo, que es la savia que mantiene en realidad en pie esta serie, ha sido relegado a la anécdota. Después de habernos ofrecido momentos de inefable placer con sus vergonzosos disparates, Dance with devils se ha moderado incomprensiblemente hasta devenir en un anime vulgar más. Y Peluchón ya no se exhibirá, todo fluffy él, meneando sus rápidas patitas y observando silenciosamente desde su cojín. Para el que no lo sepa, Dance with devils es una serie en tono de parodia y musical (sí, ¡musical! ¡VIVA!) con un argumento respetable y unos personajes que son para estrellarlos a 200 km/h contra un muro. Menos a Peluchón, claro. A pesar de que ha perdido gran parte de su gracia, se ve. Pero, ¡ay! este anime podría haber alcanzado la grandeza y ser un adefesio encantador.

pomeranian
Los pomerania demoníacos robóticos.

Y eso es todo por hoy. Pueden dejar sus quejas y razonamientos abajo. La descortesía no está autorizada. Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

mierder, paja mental

Animierder otoño 2015 semana seis

Ya estamos llegando al final de Dance with devils y, con este décimo episodio, se podría hacer, sin arriesgar demasiado, una valoración general de lo que ha sido este anime. No es el cutrerío bochornoso que se sospechaba ni tampoco la caricatura desternillante que habría deseado. Se ha quedado a medio camino y, aunque me ha entretenido y avergonzado a partes iguales, no es una caca de serie. Es un anime mediocre para quemar durante la temporada. Mediocre es vulgar, no sinónimo de malo, quiero aclarar eso. Ha tenido sus momentos gloriosos (pero MUCHO) y sus instantes de letargia profunda. Podrían haber sacado mucho más partido de la multitud de tópicos que intentan ridiculizar (en ocasiones lo han conseguido), pero en general se han moderado. La verdad es que tampoco podía pedirles una demencia tipo Gintama… ¿o sí? Ya que tocaban el tema de la parodia, podrían haber puesto toda la carne en el asador. Pero no lo han hecho y eso, desde mi punto de vista, le ha hecho perder bastantes puntos.

Dance with devils no es un anime para ver exprofeso, personalmente no se lo recomendaría a nadie a no ser que esté muy, muy, muy aburrido y no tenga otra cosa que hacer. No aporta en realidad nada nuevo de relevancia. Pero tampoco es dañino, no hace mear sangre ni produce retortijones. Se ve, distrae y, a ratos, te puedes echar unas buenas risas. Pero poco más. No obstante, todavía tengo fe y deseo muy fuerte que me sorprendan para tener que desdecirme una mica aunque sea.

Recordad: spoilers a mogollón.

nyakochan
Yo tampoco me fiaría de él, nyanko-chan, ese pelirrojo tiene muy mal genio

 

CAPÍTULO DIEZ

Episodio de más revelaciones. El Portal de Belén que pudimos atisbar hace unas semanas tiene hoy su explicación: la saco de patatas es hija del Rey Demonio Lord Maksis, el jefe de Peluchón. Y su mamá es María, que se ha pegado toda la serie fuera de plano o tirada en una colchoneta mientras le chupan la sangre. Con una mosquitera, eso sí.

Es curioso como, hasta ahora, todo elemento femenino de Dance with devils ha cumplido a la perfección el papel de mueble. Un rol pasivo, a veces hasta cosificado directamente, bastante molesto. Bueno, la rubia aún intentaba hacer algo… y está muerta. Bien. Pero tampoco es algo que tenga mayor importancia, porque la cantidad de shôjo que se produce donde las protagonistas son unas mandrias de electroencefalograma plano, es abundante. Muy lamentablemente, pero es así. Por mucha ironía que haya de por medio.

Pero volviendo a los Tachibana, ¡menuda familia, señores! El lindo exorcista es híbrido humano-vampiro (dhampir) y la saco de patatas híbrido humano-demonio. Y no cualquier vampiro o cualquier demonio, no. Lord Nesta y Lord Maksis. Ambos son descendientes de la realeza sobrenatural, criados como hermanos e hijos de dos enemigos acérrimos que luchan por el dominio del universo. O algo. Si lo hacen bien, la colisión puede ser majestuosa. Y, a la luz de los últimos acontecimientos, la saco de patatas se llamará a partir de hoy, como le corresponde legítimamente y ya intuíamos la semana anterior, Tubérculo-hime.

jesuschrist
Se nota que la Navidad se acerca

Ese es el dato de verdadero interés que se ofrece en este episodio, y gracias a la intervención de Jek, el vampiro servidor de Lord Nestas. Por fin el bando de los chupasangres entra en acción, creo que después de nueve semanas ya era hora. Y la mamá de Tubérculo-hime aparece también. Como un fardo balbuciente, pero ahí está la mujer. ¿Y cómo llega a suceder todo esto? Pues como lo más natural del mundo es llevar a tu primo malherido a un colegio cerrado en vez de a un hospital o a casa, lógicamente el esbirro de Lord Nestas se dirige ahí y le comenta que si quiere proteger al lindo exorcista y ver a su madre, pues que le acompañe y tal. Es un resumen, porque la conversación que mantienen en realidad dista mucho de ser normal. Entre que Jek es un pomposo estúpido y Tubérculo-hime… en fin, creo ya lo sabéis, el diálogo es para enmarcarlo. El momento callejero con el borracho también ha sido fabulosamente irracional.

Ya en el cubil de los vampiros y al tanto de todo, Tubérculo-hime se siente, en su infinita pureza de retrasada mental, muy culpable de cómo han sufrido sus seres queridos a causa de ella. Por lo que decide que lo mejor es que Lord Nestas la salve.

Mi querida patatita:

Si alguien posee el sobrenombre de «Soberano de la Destrucción y la Confusión», no confiaría demasiado en que me salvara de nada. Por mucho que un petulante vampiro de pelo rosa asegure que puede extraerte el poder del grimorio (chupándote la sangre, imagino). Que a los vampiros no les gustan las mentiras, dice. Patatita, recuerda al gremio de fontaneros del capítulo pasado. Y se supone que eran los buenos. Eso de que, una vez venzan a los demonios, no les importará lo que les ocurra a los humanos… suena MUY MAL. Piensa un poco: ¿de qué se alimentan los vampiros?

Con cariño,

Sho

A ver, Jek también la acojona una miaja, pero tampoco le hacía falta presionar demasiado porque Tubérculo-hime es tonta perdida. Así que, en una barquichuela y junto a un caronte de sonrisa malvada, la patatita navega hacia un enorme castillo de pinta goticaza. Allí Lord Nestas aguarda.

Pero lo realmente divertido del capítulo ha sido el número musical. El trío de bishies idiotas (el morboso menos), está un poco harto de que el rubiales pijo los infravalore. Ya saben quién contiene el grimorio en realidad, son aliados naturales suyos al estar enfrentados a Lord Maksis (el rival del Ojo-maligno-tras-la-cortina) y, sobre todo, quieren hacerle confesar que está enamorado de Tubérculo-hime. Es algo muy obvio, y que persista en mentir así, deteriora la confianza que puedan tener en él. Porque esta diabólica trinidad no se corta ni un pelo en reconocer que quieren a la patatita. Más allá del grimorio incluso, aunque como si fuera una muñeca, un objeto. Sin embargo, el rubiales pijo, a pesar de la estupenda canción que le cantan donde le llaman emo embustero (!!!), pesao y gallina, no da su brazo a torcer.

emoliar

Y esto es lo que ha dado de sí el capítulo de hoy. Estoy en unos días complicados, por lo que aún tardaré en sacar una entrada que no esté dedicada al animierder. O quizás sí lo haga, depende. Escribir me viene bien pero no tengo muchas ganas, lo reconozco. Ya se pasará.

La encuesta que propuse en twitter y facebook, que ha sido todo un exitazo (toma sarcasmo), por fin ha alcanzado un desenlace. La cosa estaba empatada entre Haikyuu!! y Samurai Jack, este último ha resultado vencedor. Si no te has enterado de qué iba la historia, puedes votar aquí en los comentarios hasta el domingo 13 de diciembre. Como es mi encuesta, puedo hacer lo que me salga del ojete, así que prolongo el plazo. La pregunta es sencilla: ¿qué anime prefieres que reseñe para esta Navidad? Opciones: Samurai Jack, Haikyuu!! (1ª temporada) o Space Adventure Cobra. Visto lo visto, será la última vez que proponga algo similar y continuaré a mi libre albedrío. Así que aprovechad la oportunidad. También acepto sugerencias, claro. Viables.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

mierder, paja mental

Animierder otoño 2015 semana cinco

Ya recuperados de la espantosa gripe que la semana pasada nos tuvo postrados en cama la mayoría de los días (y menos mal que estábamos vacunados, señores), hemos regresado a la normalidad entre esas últimas toses que intentan expulsar las flemas-garrapata de nuestros bronquios. Hemos vuelto, como podéis comprobar, a nuestro habitual espíritu de bufón sin gracia. Vale, dejamos el pluralis modestiae. Es ridículo.

El anterior episodio, salvo por algunos momentos concretos, me resultó pesado. Era inevitable que revisaran los tópicos del festival escolar y el baile estudiantil, que suelen ser de los que más insoportables se me hacen. Fue un ligero bajón, lógico por otro lado, donde la bizarrada (es casi lo único que me interesa de esta serie) rebajó su intensidad hasta dejarlo todo como una comedia más normal. Y servidora, con las comedias, suele tener problemas debido a su sentido del humor amorfo. Por otro lado, se fue avanzando más en la trama (solo faltaría) y, ¡por fin! pudimos conocer algo más del bando vampírico del asunto. Y tuvimos nuestra primera muerte ¡¡¡¡DRAMAAAAAA!!!! Deseo que en este nuevo episodio ofrezcan más datos jugosos y se dejen de obviedades. Y que haya muchas bizarradas. Infinitas. Aunque tengo un mal presentimiento…

Como siempre, habrá spoilers.

dancedevils7
Qué monos, así nadie diría que sufren cierto retraso

Capítulo nueve

Pues hablando de obviedades, la primera parte del episodio ha sido una verdadera retahíla de las mismas. El trío de demonios mongolos (el morboso menos) ya ha caído en la cuenta de quién es en realidad la saco de patatas tras el espectáculo de luz y sonido que tuvo lugar en plena calle. Y van a por ella, claro, pero esta se encuentra con Lindo oculta en la sede de la Sociedad de exorcistas. Sus miembros resultan ser unos fanáticos religiosos (vaya, qué original) y pretenden destruir el grimorio para acabar con el problema de raíz. Vamos, matar en una escabrosa ceremonia con cánticos ominosos, alicates, cadenas, una llave inglesa y otras herramientas de fontanero, a la saco de patatas.

dancedevils.jpg
Tranquila, Tubérculo-hime, solo te dolerá un poquito

Por supuesto, el lindo exorcista la salva de la forma más absurda posible (lo de dar patadas a puertas y candelabros es sensacional), tras ser despreciado, como quien no quiere la cosa, por sus superiores y colegas del gremio de exorcistas fontaneros, ya que lo consideran una criatura impura, un dhampir. Sí, amiguitos, el padre de Lindo es un vampiro, un pez gordo (Lord Nesta, parece) por lo que nuestro pelirrojo no es hermano de la saco de patatas. Oh, qué inesperado. Así que ambos huyen y se esconden en un solitario templo shinto, donde el lindo exorcista confiesa a su prima su secreto (intercalar aquí momentos tiernos y dolorosos de la infancia). Le confiesa hasta que tiene sentimientos poco fraternales hacia ella y se lanza a besarla. Pero el rubiales no iba a permitir que le levantaran la piba. Nanay. Muy oportunamente, abre la puerta del templo (lástima, sin patada) y los pilla a punto de consumarlo. El beso, a punto de consumar el beso.

dancedevils3
Owned!

Y aquí llega el momento musical. El enfrentamiento por el amor de la saco de patatas entre el rubiales pijo, vástago de un jefazo de los demonios; y un atormentado dhampir huérfano, joven señor de un reino de chupasangres (esto último me lo he inventado). Qué maravilla, qué épico. Qué desangelado todo. Este episodio sigue un poco la tónica del anterior, pero afianzándose todavía más en esa medianía de los anime del montón; sin concesiones a la deformidad y extravagancia como en otros capítulos anteriores.

dancedevils4

La saco de patatas reniega de su amor hacia el rubiales y este se siente herido en lo más profundo. Sinceramente, esta pareja me conmueve tanto como una meada de Isis. Entre que uno tiene la expresividad de la morrena de un glaciar, y que la otra es absolutamente imbécil, pienso que podrían arrojarlos al Etna en plena erupción y la serie continuaría sin problemas. Y Peluchón sería la estrella indiscutible, por supuesto.

dancedevil2
Saco de patatas haciendo alarde de su inteligencia

Y continuamos sin saber gran cosa del bando vampírico. Esto ya es un poco cansino. Dos gotas de información en los últimos minutos y gracias. A ver, tiene pintas de que el gran señor vampiro se cepilló (mediante engaños, seguro) a la madre del lindo exorcista, probablemente para conseguir acceso al grimorio. Y ahora tiene en sus manos a la madre de Tubérculo-hime, una señora de la que pasa todo dios: su hija, su sobrino, el guionista… hasta el propio Lord Nesta, que ni usa adecuadamente la carta del chantaje a la familia Tachibana (habría sido lógico y eficiente). A no ser que la hayan convertido en vampiro ya. O algo.

dancedevils5
Pues eso.

Como podéis comprobar, Dance with devils se salva por el interés que ha generado la trama argumental, que a pesar de que ha sido predecible (y tiene pintas de que lo siga siendo), ha tenido momentos brillantes y, seguramente, nos conceda algunos pocos más en el futuro. Pero echo de menos a Peluchón. Y, ante todo, añoro los dislates y barbaridades. Estos dos últimos capítulos han sido comedidos, muy normalitos. Me han decepcionado en ese aspecto. Son uno de sus puntos fuertes y sin las barrabasadas, este anime permanece como uno más. La pretendida caricatura se queda sin fuelle. También es cierto que esperaba demasiado. Después de emocionarme con la coral de pomeranias, todo ha ido cuesta abajo. Snif.

Veremos qué sucede la semana que viene. Dance with devils se encuentra ya en su recta final. Quiero que desbarren, que se les vaya la cabeza sin medida . Y están comenzando a aburrirme, no he hallado grandes estímulos en estos dos últimos capítulos. Meh.

mierder, paja mental

Animierder Otoño 2015 semana uno 3/3

Ya estoy, por fin, al día con Dance with devils. Cinco capítulos en los que, poco a poco, me he ido arrepintiendo de mi promesa de seguir con esta serie hasta el final. Pero no voy a echarme atrás, ¡jamás! En peores plazas hemos lidiado, aunque admito que este anime puede convertirse en algo extremedamente vil. Confío en que la vertiente bizarroide de la serie y Peluchón, me brinden los instantes suficientes para hacer más digestiva la cosa.

devils7
Qué mala gente son estos demonios
Capítulo 5

Bueno, como lo hablaba con Jane en los comentarios de la anterior entrada, ya es oficial: Ritsuka Tachibana es tonta. TOOOOOONTA. Mucho. En este episodio ha estado realmente convincente en su papel de saco de patatas quejumbroso. Se comporta como tal, más pasiva no puede ser (bueno, a veces corre); si no le suceden más desgracias es o porque le salvan el culo otros o, como a un árbol de Navidad, la adornan con medallones y anillos mágicos protectores. Me encantaría, y lo digo seriamente, tener que desdecirme y que el saco de patatas se convirtiera en una persona normal. Una persona normal, repito, no Xena la Princesa Guerrera. Pero lo dudo bastante.

Aunque no todo iba a ser malo. Los momentos-patada han sido geniales. Nada mejor que interrumpir una clase de Historia sobre la gestación de la Primera Cruzada, que mediante un demonio badass revienta bisagras. Patadón, entrada triunfal en el aula, un par de comentarios incoherentes y salida por la ventana. Aquí no ha sucedido nada, señores, Urbano II está cocinando un buen potaje con Alejo I y… otra patada. Esta vez el lindo exorcista. Porque oh, sí, se me olvidó comentarlo, como buen hermanito psicópata, se ha matriculado en el mismo colegio que el saco de patatas. Para controlarla mejor y esas cosillas, ya que los candados no sirvieron de nada. Por cierto, menudo papelón está haciendo la amiga del saco de patatas, en todos los episodios le dan plantones o la abandonan muerta de la preocupación.

devils8
Declaración de principios

Los momentos musicales con Mage, el musculitos rebelde al que le gusta una especie de hip-hop deforme, han sido divertidísimos. Como las técnicas de los anteriores demonios no han funcionado (el rubiales paternalista y el florista seductor), el demonio musculitos prefiere acudir a métodos más directos como la intimidación. Vamos, ir de sexymalote.

Nota: no me gusta que Shiki el morboso torture a Peluchón. ¿Qué es eso de cogerle pelo sin su permiso para rellenar, ejem, ositos de peluche? Menos mal que luego se venga mordiéndole la cabeza. Je. Bien hecho, Peluchón, pero tampoco te pases demasiado, que el morboso aún tiene que mostrar sus cartas y, desde luego, tiene más potencial que el resto de compis demoníacos. Supongo que el próximo episodio estará dedicado a él y a cómo cae, por supuestísimo, completamente enamorado (a su enferma manera) del saco de patatas. O no.

Nota 2: las sospechas sobre el exorcista se van confirmando. Me gustaría que el tema no fuera tan obvio, que me sorprendieran un poquito. Porque entre lo del recurso del dulce aroma, las tiernas lágrimas de desengaño, la pelea entre el exorcista y el musculitos, y su originalísimo desenlace, todo está teniendo un regusto a ajo poco agradable. Vale, lo sé. Sigo esperando demasiado de este anime. Y no es realista. No obstante, la animación está manteniendo un nivel bastante bueno. No tengo nada que decir al respecto.

Nota 3: si el triángulo amoroso sangrante y trágico hace finalmente su aparición, alguien deberá atarme fuerte al frigorífico para impedir que me arroje por el balcón. Aviso con tiempo.

Ay.

Buenas noches, buenos días, buenas tardes.