anime, paja mental

冬 2

Here I go again. Después de comentar sobre los estrenos, vamos a enzarzarnos en las continuaciones de anime otoñales. Generalmente este tipo de apreciaciones tienen un interés casi anecdótico, porque internet está a rebosar de ellas entre otras cosas; pero no voy a negar que es una buena manera de ordenar las ideas y siempre es interesante (y se aprende un montón) leer las percepciones de otras personas. Las mías son unas más, simplemente.

"Invierno en Nikko (Jyogyodo)" de Kiyoshi Saiton (1969)
“Invierno en Nikko (Jyogyodo)” de Kiyoshi Saito (1969)

Parasyte -the Maxim-

寄生獣 セイの格率

Habiendo rebasado ya el ecuador de la serie, esperaba una evolución de los acontecimientos algo más rápida. Me sigue pareciendo una serie fabulosa pero como todo, nada es perfecto.  Me habrían gustado más concesiones a lo grotesco, por ejemplo. Los dos personajes femeninos principales (Murano y Kana) me estaban poniendo ya un poquito de los nervios; desperdiciadas por completo en muchos aspectos al enfocarlas únicamente en el plano sentimental. Qué hastío, joder. No estoy pidiendo un ejército de Ellen Ripleys, pero sí un poquito más de imaginación en el anime. Así que por un lado ha sido un alivio que las hayan relegado… pero habrá más Murano, desde luego. Menudo paquete de tía. Por lo demás, resulta muy estimulante observar cómo los parásitos van asimilando características humanas y viceversa; Reiko de hecho me parece el personaje más interesante de todos, con un afán de conocimiento y experimentación admirables, valentía y gran inteligencia. Aunque sea todavía una auténtica psicópata incapaz de empatizar… ¡pero ya empieza a reírse! Aunque sea con la desgracia ajena, claro. Ese es un rasgo completamente humano, señores, el ser un hijoputa. Lástima que… vale, no spoilers. A Migi, por supuesto, también le está sucediendo algo similar. Ahora deseo que la serie coja más ritmo; espero la llegada de Uragami con ansiedad.

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Shirobako

Capítulo decimocuarto y pensaba sinceramente que me encontraría ya cerca de estar hasta las narices de esta serie. De momento la estoy disfrutando a gusto. Es una serie relajada y sin altibajos; sigue a su marcha y ofreciendo cada semana la retahíla de contrariedades y pequeños éxitos del negocio del anime. La fórmula parece que todavía no ha alcanzado su límite de elasticidad. Es un producto bastante inocuo y a ratos se me hace un pelín anodina, pero eso me suele ocurrir con muchos slice of life. Continuaré viéndola, aunque no es una serie que emocione ni a la que haya cogido cariño. Vamos, que no pienso esforzarme; a la mínima que me empiece a aburrir la abandonaré sin remordimientos.

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Akatsuki no Yona

暁のヨナ

Tras haber visto hasta el capítulo catorce, sostengo que me parece una buena serie. Cada episodio está bien desarrollado, tiene una animación más que decente e incluso el opening me ha resultado cautivador con esa épica tan académica. Aunque este anime yo lo relacionaba con Saiunkoku Monogatari porque tangencialmente poseen cosas en común, me ha alegrado enormemente confirmar que NO, no se parecen en casi nada. El género de aventuras siempre me entusiasma… pero. Son mis peros, que conste, mis objeciones personales. Y es que me pasa un poco como con Shirobako. No me emociona. Los reverse harem me suelen cargar bastante para empezar. Y eso que los personajes hasta ahora considero están maravillosamente esbozados. Pero son prototipos demasiado reconocibles.  El argumento también es pronosticable; puedo ver los raíles de la historia, al lugar que conducen. La arquitectura de la serie tampoco es para nada original; me pongo a calcular cuántos capítulos utilizarán para el reclutamiento de los otros dragones, que me repatea ver al pobre de Hak friendzonear, que tengo ganas de aplastar la ardillita esa de los huevos… cosillas así (lo sé, doy pena). Esto no es nada bueno, porque me impide centrarme en lo que es el viaje en sí, que es lo que importa. Por supuesto que he tragado multitud de animes que para nada me han parecido frescos o innovadores, que he advertido de inmediato su dirección; no obstante aún así, he logrado concentrarme en la historia. Y muchos de esos animes eran infinitamente peores que Akatsuki no Yona de largo. Pero no los percibía tan evidentes, siempre surgían elementos aunque fueran terriblemente estúpidos que distraían mi atención. Aquí apenas lo consigo, y quizás sea porque es una serie tan clásica que no acabo de conectar con ella; y mejor no entro en el tema de la suspensión de la incredulidad. Ah, y Yona es una miaja Mary Sue de la vida, ¿eh? (no las aguanto), echo de menos personajes femeninos de sustancia aquí, que las mujeres son la mitad de la población del planeta, por Luzbel.

¿Voy a continuar viéndola? No lo sé. Proseguiré con un par de episodios más y si continúo queriendo descabezar a la ardilla para dársela de comer a mi gata, me rendiré definitivamente. Soy consciente de que es una serie bonita de aventuras, epopeya, magia, romance y demás. Pero no todos estamos cortados por el mismo patrón. Si fuera así el mundo también sería muy aburrido.

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Shigatsu wa Kimi no Uso

四月は君の嘘

Sobre esta serie he leído tantas pestes y a la vez tantas alabanzas desmedidas que da la sensación de que casi nadie la entiende del todo. Y no es que sea una obra intrincada. Pero da igual. Seguramente yo tampoco haya logrado comprenderla. Pero desde el agujero de mi intelecto, solo puedo decir que amo este anime. Todas las semanas me tiene pendiente y la hermosa animación me absorbe. Si no gusta la música, si no gustan los vericuetos psicológicos y si no gustan los dramas, evidentemente esta serie no es para ti. Y si te gustan todos esos ingredientes y aún así no te has hecho con ella, seguramente se deba a que esperabas otra cosa. Porque no es un anime especialmente novedoso, para qué engañarnos. Pero al contrario de lo que me ha pasado con Akatsuki no Yona, conecté con Shigatsu de manera inmediata. Y no me ha decepcionado hasta ahora en ningún capítulo. La música y yo: nada más que decir. Cierto que lo de la enfermedad de Kaori me da bastante miedo porque dos dramas (y este último ya de la hostia porque lo vamos a presenciar en vivo y en directo) ya me parece tirar demasiado de la cuerda. Pobre Arima, joder, salir de una para meterse de cabeza en otra. Una pequeña tregua, ¿no? Pero lo bueno que tiene de todas formas es que, a pesar de la carga dramática, no es ni cursi ni pastelosa. Y de momento tampoco excesivamente lacrimógena. Al menos desde mi perspectiva, pero a lo mejor es que tengo la sensibilidad de un tablón de cochiquera, que también puede ser. Tampoco quiero prodigarme demasiado hablando de este anime porque el amor que siento hacia él me hace imprudente y tengo la mosca detrás de la oreja por lo que he comentado antes. ¡Me dolería tanto una decepción! Aunque no sería la primera vez. Para mí, hasta el capítulo 13, es una serie memorable, bien articulada y con una temática detrás verosímil y atractiva. Seguiré viéndola, por supuestísimo, y si cuando acabe tengo que cagarme en San Pedro Bendito, pues lo haré, cojona.

shigatsu2

A dormir.