anime, paja mental

¿Y ahora qué toca? Verano 2016

Menuda primaverita. La verdad es que solo he sacado en limpio al DJ cocinero, con el que he disfrutado como una perraca. El resto de series pues… no mucho. Lo más decente, aunque nada del otro mundo, ha sido Joker Game. Tenía bastantes expectativas puestas en esta serie aunque también muchos recelos, y ha resultado un producto formalmente bueno pero con un contenido mediocre. No malo, pero sí vulgar. La terminaré de ver, por supuesto, ya que su función de entretenimiento la cumple y no me irrita en ningún aspecto. Sin embargo, Bungô Stray Dogs, a pesar de mis reiterados esfuerzos, no la he podido continuar. Lo he intentado, pero no tengo ya talante para histrionismos. Kabaneri of the Iron Fortress empezó fetén y se ha ido convirtiendo en un producto harto convencional. Consecuencia: me aburrí y la mandé a escaparrar. Me puse con Flying Witch y no pasé del cuarto capítulo. Demasiado tranquilota, los narcóticos tienen su momento. Quizá más adelante le dé otra oportunidad, sé que la merece, pero ahora el cuerpo me pide otra cosa.

Conclusión: ¡viva Tonkatsu DJ Agetarô! Que un anime de 5 minutos y ejecución simplona me parezca lo más destacado de los estrenos de esta temporada, creo que lo dice todo. No voy a añadir más. Así que veamos lo que nos ofrece el verano, esa estación del año que lo único bueno que tiene para mí es que le sigue el otoño, mi favorito. Sin ánimo de presumir (qué va, jojo), mi zona se pone preciosa en esa época, con mis queridos arces y hayedos ardiendo entre las primeras nieves. ¡Ay, pero qué ganas de que llegue octubre ya, joder! Bueeeeno, las noches estivales las suelo disfrutar también, lo admito. Agosto y mi telescopio cutre-salchichero son geniales, quizá porque no hay sol. Odio el sol.

miyajima
“Luna de verano en Miyajima” de Tsuchiya Koitsu (1936)

Expongo a continuación una pre-selección de lo que planeo olisquear esta temporada. La mayoría de los anime los he elegido guiada por mi intuición de topo o porque el argumento me atrae, pero no he tenido en cuenta ni estudios, ni directores, ni nada parecido. ¿Por qué? Porque al final acabo viendo solo lo que me gusta de verdad, proceda de donde proceda. Ya después prestaré atención al resto de detalles, pero lo principal es que retenga mi atención lo suficiente para que finalice la serie. Últimamente no son muchos estrenos los que lo logran, y eso tampoco me tiene muy contenta. Bueno, al turrón.

lagrimaslluvia

Tenía en mente los siguientes anime, pero al final he decidido no verlos. Por ahora. El primero de ellos es ReLIFE, que atraerá mucho público porque parte de una base atractiva: slice of life y vida escolar con una chispa de mmm… magia. O algo así, un adulto que tiene la ocasión de regresar a su adolescencia y al instituto. Es bastante común encontrar en series y mangas la idealización (más bien obsesión) que padecen los japoneses por esa época de la vida. Personalmente, no se me puede ocurrir escenario más pesadillesco: un momento donde todavía no se sabe de la misa la mitad pero sí se tiene la arrogancia para creerlo, se hacen y dicen gilipolleces en modo AK-47 y encima brotan miríadas de granos. La adolescencia es una mierda, señores. La edad adulta también, pero menos. Regresando al tema, ReLIFE no me convenció y el cupo de school life con fenómeno anómalo de por medio ya lo tengo cubierto con otra serie.

Sweetness and lightning. Ya solo el título se me atragantó. A veces me pregunto por qué narices los japoneses son tan cursis. Aun así me planteé seguirla durante cinco minutos. Luego reflexioné y se me pasó. Estoy segura de que los amantes del slice of life y la comedia blanca, con criatura kawaii hiperactiva y megafeliz que aporta las dosis pertinentes de ternura y gracietas espontáneas, la disfrutarán. Yo no. Soy una misántropa que solo se regocija en descuartizamientos, obras del precámbrico y galimatías hipster. Estoy de guasa, claro, pero necesito unas vacaciones. Y tras ellas, no creo que las aventuras culinarias de la familia Inuzuka me sigan llamando mucho la atención. Aunque a saber.

sweetness

Adoro los vampiros, así que durante un par de segundos pensé que Servamp podría resultar divertida. Luego leí la sinopsis completa y me dí cuenta de que el peligro de que ese anime fuera excremento de trol era muy real. Por lo que extirpé el deseo de mi débil mente. Cosa semejante me ocurrió con Hitori no Shita: the Outcast, y es que el género zombie está ya muy xocarradito y la imaginación brilla por su ausencia. Deberían dejarlo descansar unos años, y no solo en el mundo del manganime. Que ya huele.

Con Handa-kun he dudado, de hecho mis intenciones iniciales eran seguir la serie. Pero como con el manga estoy bien servida y la historia no me cautiva tantísimo como para verla de nuevo en su versión animada, he preferido aparcarla. Dependiendo de cómo marche, igual me subo al carro más adelante.

nifunifa

Como indica el estupendo encabezado (¡dios salve mi arte con el Paint!), son series que tantearé pero que tampoco me emocionan demasiado. A priori. Estas cosas cambian y mucho. Veamos entonces.

Fukigen na Mononokean

Tiene unas premisas que recuerdan levemente a xxxHolic, pero le voy a dar su oportunidad because yôkai. Es muy posible que se me haga insoportable por mis problemas en general con la comedia y me da un pelín de mal rollo. Vamos, que me parece tiene aspecto de bosta, pero Fukigen na Mononokean tendrá sus dos episodios de gracia because yôkai. Eh, y quién sabe, a lo mejor me llevo una sorpresa agradable y todo.

Orange

Este slice of life con toques de sci-fi es el caramelito de la temporada. Tienen que meter el patón muy profundo y con saña para realizar un anime abyecto con esta materia prima. Orange es un producto que viene ya con sello de garantía; probablemente tenga una recepción estupenda además, no puede ser de otra forma. Y si ya se esmeran un mínimo con el arte, tendremos uno de los productos no ya solo de la temporada, sino del año. Lo tienen muy fácil. Personalmente no estoy muy ilusionada con él porque el manga tampoco me atrapó, pero sé valorarlo a pesar de mi tremenda alergia a la sensiblería o al melodrama lacrimógeno. Y de eso puede haber un poco… aunque no se me asusten: con un mínimo que sea fiel al manga, la insulina no será en absoluto necesaria.

orange

Mob Psycho 100

Solo espero no encontrarme con una clonación de las ideas de One Punch Man, porque esa clase de efectismo funciona una vez. Una segunda puede hacer perder la chispa… y eso en una comedia es nefasto. Sin embargo, estoy elucubrando porque ni he leído el manga de Mob Psycho 100, ni he indagado demasiado en su argumento. Precisamente para aumentar las posibilidades de llevarme una sorpresa guay. Aun así, tengo mis reticencias que, fíjate qué cosas, también albergaba con One Punch Man. Lo dicho, deseo que me impresionen para bien.

ñam

Es la intención, comerlos a gusto. Pero no hay nada seguro en el mundo, señores, salvo la muerte y los impuestos.

91 Days

Es mi prioridad definitiva este verano. Estados Unidos, años 20, la Ley Seca en plena vigencia, mafia y vampiros. PERFECTO. Claro que recuerda un pelín a Baccano!, pero eso no tiene por qué ser malo. Tengo puestas muchas esperanzas en este seinen, ¡menuda pintaza! Aunque ya veremos cómo se desarrolla el tema. Nunca se sabe, puede acabar convirtiéndose en el enésimo bluff. Pero en principio, 91 Days contiene muchos de los ingredientes que me hacen salivar hasta la deshidratación.

91-Days

Bananya

No tengo ni idea si voy a lograr encontrar un sitio en la red que lo suba y lo traduzca (seguramente no) pero,  ¡quiero ver Bananya! Un anime de 5 minutos cuya sinopsis es la siguiente:

“Bananya is a mysterious cat who hides inside a banana. Bananya lives undercover inside a real banana, and no-one has ever seen the part covered by banana skin… When nobody is around, Bananya secretly plays and creates mischief. Bananya likes to play and eat sweet things. Bananya’s dream is to become a stylish chocolate banana.”

Yo esto tengo que verlo, sin más. Aunque luego me fermente el cerebro.

 

animierder

Como esta temporada les he echado el ojo a varios aspirantes animierder bastante prometedores, habrá sección semanal dedicada a algún engendrillo de estos. Hatsukoi monster tiene casi todas las papeletas para ser la diana de mis crueldades; aunque Fudanshi Kôkô Seikatsu también tiene pinta extremadamente mongoloide. Observo muy de cerca Taboo Tattoo, que huele a truñaco de camello a kilómetros, y Tsukiuta the Animation es descerebre ratificado, por lo que me veré un par de episodios de cada uno y decidiré cuál me inspira más.

Si descubro que Saiki Kusuo no Psi Nan posee dignidad de animierder, quizá añada un mini-apéndice a la sección, porque se trata de una serie de 5 minutos y características bastante idiotas. Ya veremos, pero podría intentarse si no me da mucha vergüenza ajena… y se le puede sacar algo de jugo, claro.

bishies
Las “monadas” de Tsukiuta. El megane es mío, aviso.

Respecto a películas, Koe no Katachi se estrenará el 17 septiembre, e ignoro cuándo podremos verla en el resto del planeta. La distribución y acceso a este formato es, desafortunadamente, más lento. Mientras tanto, nos consolaremos mediante el manga, que no es poco. También la curiosidad me carcome con la OVA de The ancient magus’ bride, que aparecerá en cines el 8 septiembre. De su manga hablo aquí, por si buscáis más información sobre la obra. Me llama la atención Kimi no Na wa, pero que el romance se pueda enseñorear por completo de la historia me da un poquillo por saco. Saldrá a finales de agosto, desconozco cuándo se podrá ver fuera de Japón.

Por otro lado, tengo muchichichichichísimas ganas de ver el corto Kaze no Yô ni. Pero muchas. Está basado en un one-shot del año 1969, escrito por el gran Tetsuya Chiba. Tiene todo el encanto y amor de los anime del pasado, porque han respetado su estilo artístico por completo. O al menos es lo que se deduce del trailer, que me ha dejado encantada. Hasta la cancioncita de Kana Matsumoto me ha gustado. Ah, qué nostálgico todo.

Como siempre apostillo, no sería extraño que abandonara series que incluyo en la dieta y adoptara luego otras que hubiera descartado o ni tenido en consideración. Pero en todo caso, no aumentaré su número, seguramente disminuirá porque me parecen muchas. Aun así, estoy abierta a vuestras sugerencias y otras alternativas. Pero a fecha de hoy, estos son los anime que son y así os lo hemos contado.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

manga

Koe no Katachi: crudo como el sushi

聲の形

Koe no Katachi o La forma de la voz en español, es un manga que todavía no he terminado de leer. Básicamente porque está sin finalizar, aunque su autora, Yoshitoki Ouima, ya ha anunciado que el 12 de noviembre acaba. Hasta ahora van 7 volúmenes y he leído 54 capítulos.

Hace un tiempo leí el one-shot del mismo nombre y me encantó… aunque también me dejó muy mal cuerpo. Lo que podría haber sido un melodrama supurante de moralina, en realidad resultó un retrato despiadado de la crueldad e hipocresía humanas. Sin zarandajas ni sentimentalismos. ¡GRACIAS! Así que cuando me enteré de que estaban desarrollando la idea principal del one-shot en una serie, decidí darle una oportunidad.

kjoe no katachi

AVISO: El que busque una historia bonita con una moraleja en la que triunfe esa verdad mentira universalmente aceptada de que el ser humano en el fondo es bueno (vete a la puta mierda, Rousseau), lo lleva claro. Esto es un manga realista. Claro que hay búsqueda de perdón, claro que hay deseo de redención: no es un manga gore, leñes. Es un drama, es un shounen, no una tragedia griega. Pero es realista, insisto, lo que equivale a que no haya compasión.

Sí, soy consciente: estoy dando rodeos sin explicar el argumento; porque hasta yo, cuando me enfrenté la primera vez a la lectura de este manga, tenía mis prejuicios. Y MUCHOS. ¿La razón? Los dos temas principales de Koe no Katachi: la minusvalía física de su protagonista femenina y el acoso escolar. Si no se saben llevar bien (y encima un 2×1) pueden surgir auténticos monstruos de la diabetes; pero Koe no Katachi ha sabido esquivar con maestría los escollos. De hecho, el one-shot original, tuvo problemas a la hora de encontrar un magazine que lo publicara debido a su contenido y cómo se trataba… a pesar de que además había sido premiado. Líos judiciales retrasaron su salida tres años. Para flipar. La ultra-corrección política de la sociedad japonesa en algunos aspectos es desesperante: no pasa nada si dibujas una historia de una tipa que se lo monta con pulpos, pero ojito con qué cojones dices sobre el bullying o los discapacitados. DE ESO NO HAY EN JAPÓN, COÑO, NO INVENTÉIS.

Shouko Nishimiya
Shouko Nishimiya

Pero regresemos al meollo: ¿de qué va Koe no Katachi? El planteamiento es el mismo que el del one-shot y, a partir de ahí, Yoshitoki Ouima lo hace crecer.

Este manga tiene dos protagonistas principales: el tarambana y egoísta Shouya Ishida; y la sumisa y tímida Shouko Nishimiya, que es sorda. Ella accede a la misma clase del colegio que Ishida y, poco a poco, de la curiosidad inicial que provoca en sus compañeros, pasa a ser una víctima en toda regla de acoso escolar. Este acoso además capitaneado por Ishida, cuya insidia espolea la crueldad del resto.

Los perfiles psicológicos son diáfanos: la pasividad y bondad insoportables de Nishimiya provenientes de la profunda culpabilidad que siente por su discapacidad; y la ferocidad y odio irreflexivos de Ishida por la búsqueda de reconocimiento a toda costa. Pero hay mucho más, claro. La mangaka no se corta ni un pelo a la hora de plasmar la actitud cobarde de los que giran la cara hacia otro lado, el fariseísmo e insensibilidad de los profesores, la desbandada irresponsable cuando hay que asumir el mal cometido, el chivo expiatorio como solución exclusiva, etc, etc, etc.: un repaso a la sociedad japonesa de los que hacen historia (y muchos matices serían también extrapolables a otras sociedades, por supuesto). El sempiterno odio a lo distinto, el desdén hacia el débil. Y todo visto, al menos al principio, desde el punto de vista del villano Ishida, cuya evolución es trascendental para la historia. Su caracterización es genial. La serie, como ya hemos dicho, retoma el one-shot y se sitúa cinco años después del espantoso bullying al que someten a Nishimiya. Prefiero no contar más del argumento, todo lo que añadiera sería estropearlo sin remedio.

koe-no-katachi-4553203

No es una serie para corazones delicados, a mí hubo momentos en los que me generó un rencor y desprecio que pocas veces había sentido antes leyendo mangas. Menos aún es para los que andan a la caza de romance, este tebeo no va de eso, aunque pueda parecerlo. Tampoco busca dar lecciones éticas, lo que es un verdadero alivio. Es un manga duro pero, por supuesto, sabe dar treguas y tiene momentos ocurrentes (me encanta la sobrinita hafu de Ishida, tenía que decirlo). Aunque no se aleja mucho de la amargura, no hay puntada sin hilo. Y todo ello a través de un dibujo de trazo grueso y algo desmañado, pero de una enorme dulzura. Los personajes tienen un toque moe que lejos de molestar, hacen un interesante contraste con la historia. No es un dibujo bonito ni detallado, y tampoco hace falta que lo sea.

Veremos qué final le otorga a su historia Yoshitoki Ouima. Se puede intuir lo que tiene pensado (si es eso, a mí no me gusta, pero es que no soy fan de los happy endings) e iría acorde al espíritu general del manga que, a pesar de su aspereza y que pone a los seres humanos a la altura de las cloacas, es optimista.

No digo más (bastante morralla he soltado). Solo resta LEER.