anime, paja mental

¿Y ahora qué toca? Otoño 2016

Esta mitad de año en cuestión de anime de temporada me ha resultado muy sosegado. Es una manera fina de decir que me está pareciendo bastante mierdoso. A mí. A ti no lo sé. Si no es así, pues mucho mejor, a disfrutar.

Este verano he sacado en limpio muy poca cosa. 91 days, en el que puse muchas esperanzas, me pareció un despropósito en el primer capítulo; lo aparqué, retomé y mandé a escaparrar definitivamente por aburrimiento. Las inevitables referencias a The Godfather (1972)o Scarface (1983), que a los cinéfilos nos pueden emocionar, no son suficientes para hacer de una serie algo que retenga mi atención. Hasta el episodio 5 aguanté, me saturé de tópicos mafiosos. Fin. No dudo de que haya gustado a muchos espectadores y cubierto el hueco seinen decentemente; aunque para mí no ha sido suficiente. Y eso que mejor pinta que Joker Game tiene y esa me la zampé enterita. Cosas de la vida. Orange la envié también al cuerno. Recordé perfectamente los motivos que me llevaron a abandonar el manga, y es que me empalaga muchísimo. Encuentro un exceso de sentimentalismo edulcorado que no hay manera de que lo asimile, por no hablar de que a la pareja protagonista, Naho y Kakeru, me dan ganas de eviscerarlos. Son insoportables.

Así que este verano solo estoy viendo tres estrenos: Mob Psycho 100, Bananya y Fukigen na Mononokean. Ya es patético que en esta temporada veraniega, de nuevo, el anime que más esté disfrutando sea otro producto de 5 minutos y encima tan mongólico como Bananya. Pero no puedo negar la verdad. Mob Psycho 100 me gusta y ha ido ganando mucho conforme avanzan los capítulos, pero no deja de ser una fórmula similar a la de One Punch Man. No tiene nada de malo y, por otro lado, era algo que esperaba; sin embargo la chispa ya no puede brillar de la misma forma. Y me jode, porque es muy probable que si hubiera visto Mob antes que One-Punch Man, la habría gozado muchísimo más porque me gusta más. Pero el factor sorpresa se quedó fuera de la ecuación, lo que le ha hecho perder bastantes puntos a mis ojos. Una lástima, pero no deja de ser una buena serie. La terminaré, claro.

Por otro lado, Fukigen na Mononokean me durmió en su primer episodio, lo abandoné y más tarde regresé a él. Hasta ahora. Es una serie sin pretensiones y sencilla que de momento está llevada bien, aunque tiene unos cuantos capítulos flojillos y la trama principal resulta algo indefinida. No ha avanzado gran cosa, y solo se han dedicado a contextualizar. Eso no es mala idea si se tiene la intención de hacer una serie larga… y no parece el caso. A lo mejor anuncian segunda temporada, quién sabe. Se husmea apiñamiento a dolor en los últimos capítulos. Meh. No obstante, ha sido un anime bastante agradable de seguir todas las semanas. Tenemos que ver cómo finaliza, pero no es de esas obras que vería en maratón. Demasiado insípida.

fukuroda
“Otoño en las cataratas Fukuroda” (1954) de Hasui Kawase

Y así hemos llegado a las puertas de mi estación favorita: el otoño. Un otoño prometedor, pero del que no me fío ni un pelo. Y que va a estar, a diferencia de temporadas anteriores, hasta los topes a pesar de la criba inicial. Como siempre, he realizado una pre-selección de estrenos, donde no incluyo continuaciones ni segundas (¡ni quintas!) temporadas. Pero señalar que no me perderé: Hibike! Euphonium!, Ajin, Natsume Yûjinchô Go y Haikyû!

Como ya hice durante la previa estival, voy a ignorar por completo los estudios y centrarme simplemente en lo que me atrae y lo que no. Si queréis información más completa y precisa, estoy segura de que muchos de mis compañeros blogueros aportarán ese contenido de sobra. Bueno, allá vamos.

lagrimaslluvia

Series que he valorado y he decidido aparcar. ¿Definitivamente? Es posible, no me gusta cerrar puertas de forma tan contundente, pero este otoño voy a tener bastantes series en mi parrilla particular. Solo si elimino alguna de las fijas y me entran ganas, incluya alguna en el repertorio. ¿Y cuáles son? Para empezar, Poco’s Udon World. La fantasía y el folclore me tientan muuuuchoooo, como también me repelen con la misma intensidad los niños kawaii que aportan ternura desmesurada a los slice of life. Aunque este parece una especie de tanuki o algo. Leyendo la sinopsis, me recuerda un poquillo a Barakamon y, honestamente, NarusYotsubas y demás criaturitas sin nariz hay pocas que no me irriten. Prefiero mantenerme al margen de momento.

udon

¡Qué sería de la vida sin música! Por eso durante unos minutos consideré ver ClassicaLoid, pero tras meditar sobre la pinta cerdísima que tenía todo, resolví que no. Aunque… como también emana un aroma a bizarrada y desmadre potente, no sé, quizá le pegue un vistazo a riesgo de acabar queriendo acudir al despacho del presidente de Sunrise con un bate de béisbol. Por ahora descartada. Luger Code 1951 es típico material de Shônen Jump que seguramente no decepcionará a los amantes de su filosofía. Garantiza raudales de acción e intriga, además con un telón de fondo atrayente: la Segunda Guerra Mundial. Pero no, gracias. To be hero también es una excelente carnaza, ¿quién no tendría curiosidad por saber de las andanzas de un superhéroe surgido de un retrete? No muchos occidentales, lo admito, pero mi mente amorfa y yo sí. Y es serie corta, de 10 minutos. Mmmmm… Sin embargo, opto por dar prioridad a otras series que despiertan más mi interés. Si tuviera todo el tiempo del mundo, quizá me animase a verlas. Pero soy humana y necesito comer.

nifunifa

Aquí empieza el cachondeo, he seleccionado muchas más de las que me puedo permitir, ¡soy una codiciosa inconsciente! MUAHAHAHAHA!!! No he logrado depurar el asunto mejor, la curiosidad se me apodera. Pero calculo deshacerme de unas cuantas, no obstante. Es imposible que todo me vaya a entusiasmar, y solo las que lo hagan de verdad de NiFúNiFá continuarán a mi vera.

Soul Buster

Soul Buster es una colaboración internacional sinojaponesa y se trata de una adaptación moderna del clásico del s. XIV Romance de los Tres Reinos de Luo Guanzhong. En realidad es Bai Mao el que ha transformado en manhwa la obra literaria. De todas formas, tiene toda mi atención a pesar de que soy plenamente consciente de las altísimas posibilidades de que me defraude, me aburra o me parezca una bosta. Soy, a grandes rasgos, muy poco tolerante en lo que se refiere a descuartizamientos en el mundo de la literatura. Veremos.

3-Gatsu no Lion

Creo que este puede ser mi slice of life de la temporada si no se tuerce demasiado el tema. Rei Kiriyama, el protagonista, es un megane (ya tiene así muchos puntos ganados conmigo) que se dedica a jugar profesionalmente al shôgi. Muy interesante, me encantará aprender más sobre ese juego japonés. Rei tiene una serie de problemas personales que le hacen actuar como un borde asocial… aunque tenga su corazoncito. Lo único que no me convence nada de esta serie y me ha obligado a colocarlo en NiFúNiFá, es el equipo femenino, sobre todo la bichita esa kawaii que medio balbucea. Imagino que son las que aportarán la faceta hogareña y sensiblera para ganarse la confianza de Rei y convertirlo, poco a poco, en un ser humano normal. Y de eso las bichitas kawaii son expertas en los anime. O algo. Deseo fuertefuertefuerte que 3-Gatsu no Lion no se incline mucho hacia una vertiente blandengue. Pero al menos tengo entendido que salen gatos. ¡VIVA!3gatsulion

Trickster: Edogawa Ranpo “Shônen Tantei-dan” yori

El motivo principal de que desee ver este anime, es que se inspira en el detective Kogorô Akechi y su cuadrilla, creados por uno de mis escritores fetiche japoneses: Edogawa Ranpo. Sin más. Es muy probable que acabe cagándome en la perra y deseando herpes zóster al equipo creativo y de producción de la serie, pero mi obligación es verlo. A lo mejor me llevo una sorpresa agradable, quién sabe.

Drifters

Soy fan de Hellsing, así que habría sido un desliz grandote el pasar por alto la adaptación al anime de una obra de Kôta Hirano. Drifters es un manga bastante popular, pero por un motivo u otro, no he llegado a hincarle los colmillos a pesar de tenerlo en mente. El argumento, aunque no es el más original del mundo, me resulta interesante: abducir diferentes personajes históricos a punto de morir, y crear con ellos un equipo de mercenarios llamado “Drifters”. Sin embargo, el trailer me ha dado mala espina, sobre todo la animación; y si tiende a convertirse en una ensalada de hostias sin fin, aunque me gusten las peleas, puedo llegar a dormirme muy, muy profundo. Y roncar. Y ese no es el objetivo de una serie, creo.

drifters

Occultic9

Tengo sentimientos encontrados con esta serie. O puede salir algo memorable o un truñaco de dimensiones ciclópeas. Le tengo bastantes ganas a Occultic;Nine, pero por otro lado estoy hasta el moño de adolescentes en situaciones límite. Son muchos años ya observando una y otra vez lo mismo, y a no ser que suponga un revulsivo en su estilo o me distraiga un mínimo, prefiero mandarlos a cavar zanjas y no perder el tiempo. Dos capítulos de cortesía y ya decidiremos.

Shûmatsu no Izetta

¡Y vamos con una ucronía! Qué malvados eran los alemanes, mecachislamar, siempre invadiendo Polonia. O Francia. O el ficticio Principado de Elystadt, una especie de Liechtenstein hipertrofiado cuyo gobernante cae gravemente enfermo, quedando como única responsable su hija Fine. Y ahí estamos, protegiendo al país de los germanos con ayuda también de… una bruja. La última, por lo visto. Tengo que admitirlo: eso de ver a una bruja volando sobre una ametralladora o un obús en vez de usar la tradicional escoba, es muy enfermo. Solo se le podría ocurrir a un japonés; y seguro que tendrá la correspondiente dosis de fanservice.

izetta

No le tengo mucha fe a Izetta, pero eso de una bruja volando sobre un trabuco hay que verlo una vez en la vida por lo menos. Temo que esté demasiado dirigido al público masculino, con rollete pseudolésbico light incluido; y eso le restaría mucho encanto. O a lo mejor no. Espero que al menos desarrolle un argumento coherente. Si no, pues nada, a freír espárragos.

ñam

A ver si esta temporada acertamos una miaja más, porque si algo podemos decir de 2016 es que ha sido el año de los bluffs. De momento. Animes que han generado grandes expectativas, con fuerte potencial, y que se han ido deslizando leeeeeentamente hacia la mieeeerrrrda.

Sengoku Chôjû Giga

Hay muchas cosas que desconozco de esta serie. No sé cuál será su duración por episodio, aunque deduzco que será corta; tampoco tengo ni idea de si voy a conseguir verla en algún lugar, porque al otaco medio la historia medieval japonesa se la suda un pocobastante. Pero los datos que tengo sobre ella, me han hecho segregar saliva hasta formar lagunas en medio del salón. El guionista es el de Yami Shibai o Kagewani, Hiromi Kumamoto; el estilo artístico va a seguir el tradicional suibokuga (¡maravilloso, maravilloso!) y la temática es divertidísima: personajes históricos del periodo Sengoku convertidos en animales… y su día a día. Tengo que hacerme con esto. Como sea.

Fune wo Amu

Esta es la serie que con más impaciencia estoy esperando: Fune wo Amu. Y no es solo porque me recuerde levemente a Shôwa Genroku Rakugo Shinjû, sobre todo por el diseño de los personajes. El que sea un anime dirigido al público adulto también cuenta a su favor, porque no suelen abundar tanto. Espero que al menos roce el nivel de Rakugo, y puede hacerlo de sobras, doy fe. Aunque no he podido leer la novela de Shiwon Miura en la que está basada (todavía, todo llegará), sí he visto la película. Y es miel sobre hojuelas, señores, así que supondría una amarga decepción que la serie animada no estuviese a la altura. La temática además es fascinante, el mundo editorial y la creación de un libro, concretamente un diccionario. Las curiosas personalidades de los personajes y las circunstancias harán de la publicación del volumen una odisea. Se huelen dinámicas interpersonales jugosas, ¡bien! Y, mientras, podremos aprender mucho sobre ese universo y la sociedad japonesa, por supuesto. ¡Ay, por favor, que no metan el patón con Fune wo Amu! ¡Luzbel, hazme caso!

fune-wo-amuHay un montón de spokon esta temporada. O al menos eso me ha parecido, y los que seguís esta bitácora ya sabéis que lo ignoro. La única excepción que cometo es Haikyû!, las demás series que he atisbado (de patinaje, ping-pong, rugby, qué sé yo) y que serán vistas con alegría y fervor, no tendrán espacio en SOnC. Aunque sí en los blogs de otros compañeros, por supuesto, y que os insto a que visitéis.

That’s all, folks. Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

manga

ハロウィン

Desde mi “más tierna infancia” (toma frase hecha, jojo) Samhain, más conocida como Halloween, ha sido mi festividad anual favorita. Siempre me han gustado los monstruos; aprecio una buena historia de terror y ese escalofrío en la espina dorsal. Lo del trick-or-treat, los disfraces y las calabazas me dan más igual. En realidad soy fan de lo sombrío.

"La bruja Takiyasha y el espectro esqueleto" de Utagawa Kuniyoshi (c. 1844)
“La bruja Takiyasha y el espectro esqueleto” de Utagawa Kuniyoshi (c. 1844)

Así que he seleccionado unos cuantos mangas que, por un motivo u otro, me parecen perfectos para este día. Hay mejores, evidentemente, y tampoco son todos mis favoritos; pero los releeré hoy con un montón de velas alrededor y mi gata en el regazo. Aviso que algunos de ellos contienen imágenes de violencia extrema, gore y sexo manifiesto. Por si las moscas.

Doctor Du Ming

医生杜明

Debo aclarar que Doctor Du Ming no es un manga, sino un manhua. Es un único volumen de 15 capítulos donde la autora Jing Zhang despliega una tortuosa historia que se arrastra por los recovecos de la mente de sus protagonistas. Lentamente. En su momento me gustó mucho, tanto por la complejidad de los personajes como por el desarrollo de la historia, con flashbacks y astutos indicios que conducen a un final abrumador. El arte es… perfecto: minucioso, tenebroso y sutil.

slut

¿Y su argumento? Pues es sencillo: la obsesión de un médico anestesista, Du Ming, por una antigua compañera de universidad, Zhang Qian, que se ha suicidado. Nada es lo que parece. Las revelaciones alrededor de los personajes se irán sucediendo con dolorosa parsimonia alcanzando cotas de crueldad y demencia fascinantes. Una pequeña joya.

La silla humana 

人間椅子

Escribir de Junji Ito es hacerlo de un artista que ha parido titanes del horror como Uzumaki o Gyo; casi no merece la pena incidir mucho porque este señor ya se ha ganado el cielo con sus obras. Así que hoy releeré este curioso one-shot dedicado a un escritor compatriota suyo, Edogawa Ranpo (pseudónimo que homenajea a Edgar Allan Poe), que tanto bien hizo por la literatura de misterio en Japón y cuya influencia la encontramos hasta en Detective Conan (no es broma). En La silla humana se aúnan dos pesos pesados del terror japonés, solo por eso merece la pena echarle un ojo con una saikirei bien pronunciada por delante. El relato corto de Edogawa Ranpo de por sí es maravilloso; de corte gótico clásico pero con los típicos ramalazos sádicos y retorcidos de la cultura japonesa. Disfrutarlo ya encima a través de los ojos y trazos de Junji Ito es un lujo.

human chair

El argumento es grotesco: un ebanista de gran pericia, decide ocultarse dentro del sillón que considera su obra maestra, pues no desea separarse de él (¡fetichismo al poder!). Este sillón acaba en la recepción de un importante hotel, donde es utilizado por multitud de personas. El ebanista, en plena comunión delirante con su obra, describe sus sensaciones eróticas con los clientes alojados y sus experiencias nocturnas cuando sale, en las que se dedica a cometer delitos. Estas demenciales aventuras las envía por correo a una famosa escritora, Yoshiko, que atónita las lee sin ser capaz de resolver si se trata de una broma o no. Exquisito.

Midori

少女椿

Y continuando con clásicos del manga para una noche de Halloween, llegamos a Midori: la niña de las camelias. Es uno de mis tebeos favoritos de todos los tiempos. DE RODILLAS TODOS, JODER, LAMIENDO EL SUELO.

El argumento no es completamente original de su autor, Suehiro Maruo, sino que está inspirado en un personaje (shoujo tsubaki) de los cuenta-cuentos japoneses (kamishibai): una adolescente indigente que se gana la vida vendiendo camelias en las calles, acaba comprada y forzada a trabajar en un espectáculo ambulante. Por supuesto, Maruo recogió este legado popular y lo pervirtió de manera incalificable.

midori

Midori y su inocencia chocan frontalmente contra un freak show salvaje. Humillaciones, abusos sexuales, violencia gratuita… la lista de brutalidades es infinita, la depravación grandiosa, las fronteras entre realidad y pesadilla inexistentes. Y entre tanta atrocidad, el amor también aparece. Y su tragedia. En una insania así solo se puede pudrir. Maruo además es explícito. Explícito de una forma tan imaginativa, delicada y preciosista que quita el aliento. Esta obra es esplendor y regurgitación a la vez. Maruo-sensei está majara. Desde luego no es apta para todos los públicos. Vade retro estómagos sensibles, Midori puede haceros mucho daño. El que avisa no es traidor: la belleza también puede ser horrible.

Hellsing

ヘルシング

Y finalizaré mi día de fantasmagorías con un manga mucho más ligero. Hellsing de Kouta Hirano es un completo descerebre, pero lo adoro y será el colofón perfecto tras tres mangas mucho más espesos.

Hellsing son vampiros, nazis, sociedades secretas, el Vaticano y un Reino Unido tan glamurosos como solo un japonés enfermo por el hentai y las armas de fuego gigantes puede concebir. Hellsing tiene acción a mansalva, conspiraciones e intrigas, sangre (mucha, mucha sangre) y… y tiene a Alucard. Y a Sir Integra Fairbrook Wingates Hellsing, ¡menuda mujer!, pero sobre todo tiene a Alucard. El resto de personajes no son desdeñables en absoluto (la pánfila de Seras Victoria, el brasas de Alexander Anderson, el elegante Walter, el ahostiable Schrödinger…), pero Alucard brilla entre todos ellos como un reactor nuclear. Hellsing no es un tebeo profundo ni tiene esa vocación. Son aventuras extremadamente pasadas de vueltas, con mucho humor negro y muy, muy entrañables.

Son noventa y pico capítulos y 10 tomos que, lógicamente, no voy a releer todos de una sentada, pero comenzaré desde el principio hasta que el sueño me venza. Las hazañas de estos caballeros protestantes británicos en guerra continua contra vampiros, hombres lobo y demás criaturas sobrenaturales son un verdadero tónico. Las alusiones a Lovecraft, Star Wars, La Chaqueta Metálica o Dune incrementan todavía más el afecto que siento hacia este manga. Que no será ni el más original ni el más trascendente del planeta, pero un lugar en mi kokoro lo tiene ganado hace tiempo.

alucard

Mmmmm… si me quedo con ganas de más marcha, seguramente caiga El niño gusano de Hideshi Hino. Esa ferocidad kafkiana siempre hay que recuperarla de vez en cuando.

Feliz noche, feliz madrugada.