manga vs anime

Manga vs. Anime: X/1999

Casi tenía olvidada esta sección, pero las CLAMP me obligaron a desenterrarla porque X/1999 bien lo merece. Se encontraba a medio escribir y tras vuestras gentiles votaciones en twitter, que me vinieron muy requetebién, aquí está por fin acabada. Le ha costado salir porque asomó el hocico en borradores allá por enero.

Quería explayarme un poquito con X/1999; y aunque ya se ha escrito muchísimo sobre ella, debía dejar su huella en SOnC ya que es una obra que me impactó muchísimo en su momento. Efectivamente, es uno de esos animes que marcaron mi juventú (ains) y el manga fue el siguiente paso que di, pues Norma lo editó en España. He ido revisando esta obra a lo largo de los años y, como comprenderéis, el transcurrir del tiempo no perdona a nadie. No obstante, sigue siendo mi preferida de las CLAMP porque reúne la mayoría de las características de estas damas, pero dirigidas a un público ya con cierta madurez. Es un shôjo bastante extraño incluso en base a parámetros actuales, y también uno de los motivos por los que llegué a detestar a este grupo de autoras. Casi lo había olvidado, pero releyendo el manga esta última vez he vuelto a experimentar ese odio. AgainMalditas.

A la izquierda, los Dragones del Cielo; a la derecha los Dragones de la Tierra. En medio, la pesada de Kotori (siempre hay una en este tipo de series)
A la izquierda, los Dragones del Cielo; a la derecha, los Dragones de la Tierra. En medio, la pesada de Kotori (siempre hay una en este tipo de series)

La verdad es que Kotori siempre me pareció un muermo de muchacha. Necesaria, incluso crucial, pero uno de esos personajes femeninos con aroma a santidad que son como ese mosquito que está continuamente zumbando en los oídos: un incordio al que aplastar. Pero me estoy adelantando para variar.

X fue un manga que publicó Gekkan Asuka entre 1992 y 2003. Un manga inconcluso, aunque a una parte del fandom le gusta considerarlo un interminable hiato porque no hubo, ni hay, comunicación oficial al respecto. Ahí está, muerto de risa, abandonado por esas bellacas las CLAMP. X/1999 es una de las vergüenzas de estas creadoras, como también una de sus obras con mayor potencial. ¿Por qué se encuentra de vacaciones en Catatonia? Excelentísima pregunta. Se rumorean y deducen cosillas a través de ciertas declaraciones en prensa, pero nada confirmado. Parece que los editores encontraban la escalada de violencia y destrucción del tebeo poco adecuados para las circunstancias que se estaban viviendo (Gran terremoto de Hanshin, Infanticidio de Kobe); así como que las propias CLAMP andaban inquietas por ello. Además también se encontraban trabajando en otros proyectos, sin prestar la atención necesaria a X/1999. Que su temática milenarista ya no pudiera tener el impacto esperado, ya el 2000 sobrepasado, tampoco animaría a las autoras a retomarlo posteriormente. Imagino que para ellas el estímulo no sería el mismo, pues el anime ya había dotado a la obra de una conclusión en cierta forma.

Pues muy mal todo, horriblemente mal. Los otacos ancianos como servidora tenemos memoria de elefante, ¡no olvidamos! Qué menos que finiquitarla, sobre todo cuando se encontraba en su recta final. Hace 10 años (diosmíodiosmíodiosmío) tuvieron a bien publicar el que parece la mitad del último volumen… con un poco de suerte dentro de otra década, cuando la sociedad japonesa esté ya emocionalmente lista para el festín pantagruélico de sangre y aniquilamiento de X/1999, quizá podamos disfrutar de su conclusión.

Sarcasmos y rencores aparte, admito que me faltan datos fidedignos para poder evaluar qué es lo que sucedió con este cómic. Por qué se descuidó, a pesar de su éxito en crítica y ventas, y permanece tristemente inacabado. A lo mejor si conociéramos mejor las circunstancias, podría ser más comprensiva o comerme con patatas mis exabruptos; pero como no sabemos, ni hay visos de que el asunto vaya a progresar, pues me cago en todo lo que se menea. Sin más.

Hola, soy la última página del fantabuloso manga X/1999 y estoy sin finalizar. TE JODES.
Hola, soy la última página del fantabuloso manga X/1999 y estoy sin acabar. TE JODES.

Bueno, ya vale de trollfest, solo necesitaba desahogarme un poquillo. X/1999, a causa de su enorme popularidad, tuvo una adaptación a película en 1996. Pero el manga estaba todavía a medio cocer. Madhouse se hizo cargo con dos pesos pesados al frente: Masao Maruyama y Rintarô. ¿Qué podía salir mal? Pues todo, joder, todo salió mal. No me explico cómo Rintarô fue capaz de dirigir tamaño engendro. Pero claro, hasta las bestias pardas del anime tienen derecho a cagarla alguna vez, humanos son. La película es técnica y artísticamente sublime, pero un soberano gargajo también. De esos espesotes y negros de abuelo fumador. No sé si fueron las prisas por la tremenda demanda que había entre los seguidores, o que no había suficiente material aún para escribir un guión en condiciones; pero el resultado no pudo ser más bochornoso. Un quiero y no puedo inconexo de estructura confusa que no hizo justicia a la obra original ni en broma.

x5
¡A escaparrar la película!

¿Iba a ser impedimento ese desastre para realizar algo distinto en condiciones? Por supuesto que no. Ya en 2001 y con Yoshiaki Kawajiri al timón, Madhouse volvió a la carga con una serie televisiva de 24 episodios. Fue precedida por una OVA que podría considerarse un preludio, un capítulo 0 donde nos descubrían las bases mediante la intervención de uno de los personajes secundarios: el yumemi Kakyô Kuzuki. Un yumemi en el universo de X/1999 es una especie de onironauta que es capaz de ver el futuro a través de los sueños, unos sueños que puede modificar a su voluntad y en los cuales desarrolla su poder. A cambio pierde algún tipo de facultad física importante. En el caso de Kakyô, es incapaz de moverse y permanece en coma.

Con esta presentación, creo que ya es hora de explicar de qué demonios van este manga, esta película y esta serie. No exagero al afirmar que es una de las obras más escabrosas y difíciles del grupo CLAMP. Está conectada con Tokyo Babylon (que os recomiendo desde ya) y de la que puede considerarse un spin-off. No es imprescindible leerlo antes, pero sí aconsejable. También comparte universo con Tsubasa: Reservoir Chronicle, por supuesto, donde aparecen la mayoría de los Dragones de X/1999.

x9
Fûma, Kamui y Kakyô

X/1999 es la historia del fin del mundo tal como lo conocemos. Los dos bandos que lucharán entre sí serán los 7 Dragones del Cielo y los 7 Dragones de la Tierra. Los primeros buscarán la conservación de la Tierra a toda costa, evitar la destrucción venidera de lo existente. Los 7 Dragones de la Tierra lucharán por un reset total, ya que el mundo no puede redimirse y suplica una renovación completa desde sus cimientos. Y será la naturaleza crística de un muchacho, Shirô Kamui, la que catalizará este profundo cambio que podría desembocar en el Armagedón. Es su destino y a la vez su elección los que afectarán a los que le rodean y al mundo entero. Todo esto sucede en Tokio, corazón en cuya geografía mística tendrán lugar los sucesos profetizados por los yumemi.

Este podría ser un resumen muy elemental de lo que es X/1999. Pero, como sagazmente deduciréis, hay muchísimo más detrás. Kamui, Fûma y Kotaru son amigos de la infancia y unos niños aparentemente normales. Sin embargo, están señalados para cargar con un terrible peso. Su familia también está marcada y debe cumplir con su ineludible destino por muy penoso que sea. Llegará el momento en el que la suerte del planeta se encontrará completamente en las manos de Kamui, y este, ya entrado en la adolescencia, reniega de esa tarea que le ha sido impuesta. Para traer al mundo el arma sagrada que servirá a Kamui, la madre de Fûma y Kotaru muere de manera horrible; así como la madre de Kamui fallece también para protegerlo. El sacrificio de estas dos mujeres no será el único para que Kamui pueda llevar a cabo su misión.

x8
Hinoto-hime

Kamui no estará solo en este cometido, sino que tendrá el apoyo de 7 personas más con habilidades extraordinarias. Su origen es variopinto, aunque cuatro de ellos poseen una sólida formación mágico-religiosa budista y sintoísta. Como argumento polarizado, estas siete personas (Dragones del Cielo) tienen su contrapartida en otras siete, con capacidades también fuera de lo común (Dragones de la Tierra). Estos poseen también su propio kamui, ya que la balanza antes del combate debe estar equilibrada.

Dirigiendo el cotarro de los celestes está la onironauta o yumemi Hinoto, una muchacha ciega de gran poder que percibe el futuro en sus sueños. Porque todos sus sueños son realidad, y es algo que siempre la ha atormentado. Hinoto tiene una hermana menor y rival, Kanoe, que aunque solo tiene la aptitud de ver los sueños de Hinoto, resultará la cabecilla en torno a la que se congregarán los Dragones de la Tierra. Son muchos personajes. Y todos con algo significativo que aportar. Paso olímpicamente de hacer una introducción a cada uno de ellos, pero sí me detendré en algunos. Kamui me pareció siempre insufrible, un rebelde medio lelo al principio y un pusilánime después. ¡Kamui al pilón! Pero es el Mesías, a callar, Sho. El monje Sorata Arisugawa es mi favorito, encargado de relajar ese ambiente tan solemne y sobrecogedor. Se hace querer enseguida. Sakurazuka y Sumeragi son tan estupendos como en Tokyo Babylon, pero me temo que en la serie (no en el manga) su presencia se hace algo ortopédica.

Subaru-Sumeragi-x-1999
Sumeragi el médium

Cada personaje está cuidadosamente delineado, con un perfil psicológico claro y arquetípico. Y sus interacciones nunca resultan gratuitas, son uno de los grandes atractivos de la obra, las que hacen que todo avance en el fondo. Todos ellos se enfrentan al dilema de mantener la fe en la humanidad o hacer tabula rasa desde sus propias experiencias y reflexiones, de manera muy humana. Para ello las CLAMP pormenorizan, nos cuentan sus vidas y así aprovechan para introducir incluso más temas, como el de la IA o la clonación. Echo de menos más detalles en algunos Dragones de la Tierra, como la criatura asexuada Nataku y, sobre todo, Satsuki Yatôji. Su relación con la máquina Bestia es fascinante, creo que se le podría haber sacado mucho más rendimiento. Penica.

Bestia se pone celosón. no le gusta que Yatôji se vaya de picos pardos con Kigai-san
Bestia se pone celosón. no le gusta que Yatôji se vaya de picos pardos con Kigai-san

¿Y qué podemos encontrar en X/1999? Épica, grandilocuencia y océanos de tragedia (y sangre). Estáis avisados. A quienes los excesos no les agraden, esta obra puede irritar sobremanera. Y el célebre sadismo de las CLAMP está a flor de piel. Los temas principales (hay más) que se tocan son el del libre albedrío, los engranajes de la predestinación y el sacrificio. Casi . Y desde una óptica maniquea, el dualismo es patente. Ah, y el amor, claro, que no falte. De todo tipo. Hasta las fujoshi tienen su ración de yaoi medio disfrazado.

CLAMP para crear este oscuro mosaico se ha inspirado en disciplinas esotéricas y sistemas de creencias muy diversos: la Cábala hebrea, el feng shui, la escatalogía cristiana, el budismo, la gnosis, la hipótesis de Gaia y el sintoísmo. Lo ha mezclado todo et voilà. El grado de coherencia es alto, no chirría nada, resulta sorprendente esa competencia a la hora de entretejer campos tan distintos.

x6
Fûma haciéndole cosas a Kamui.

managavsanime

Simplemente porque el anime tiene un final, lo recomiendo por delante del manga. Es una de esas raras ocasiones en las que me tengo que decantar por él. Y eso que el manga, como suele suceder, profundiza muchísimo más y posee un arte apabullante y delicado que en el anime solo se logra atisbar. Pero la frustración que puede llegar a provocar es bastante, bastante gorda. Y no es una advertencia para tomarse a la ligera. Que este tebeo carezca de desenlace es un putadón.

Ese manierismo tan característico de CLAMP junto a la gran riqueza visual de su dibujo, se diluyen en el anime, mucho más austero. Continúa siendo elegante y estilizado, pero al tratarse de 24 soberanos episodios, la economía en los capítulos centrales se nota, reduciendo incluso los fondos casi a su mínima expresión. Es algo que contrasta mucho sobre todo si se conoce el estilo de las autoras. No es por eso una serie chapuceitor, ¿eh? X/1999 es un anime sobresaliente, que incluso ahora se mantiene a la altura sin problemas. Que los diseños se hayan quedado desfasados era de esperar, sin embargo.

Obviando ese ínfimo detalle de que está sin acabar, el manga sin duda es… mejor. Punto. Los personajes y sus relaciones están trabajados con minuciosidad y brindan una perspectiva mucho más amplia pues en el anime, sin ser para nada mal producto (todo lo contrario), queda desflecada, incluso no se llegan a comprender del todo algunas motivaciones y hechos.

Sorata y Arashi
Sorata y Arashi

¿Es completamente fiel el anime al cómic? Como en toda adaptación, existen variaciones; pero en general encontramos casi lo mismo en un medio y en otro. Kamui sigue siendo idiota en ambos, por ejemplo. No es el despropósito de la película aunque se pierden decenas de matices maravillosos. No obstante, es una serie brillante y que destacó en su momento. De hecho es un producto que, aunque no tiene el nivel de detalle y calado que el manga, resulta más redondo y lo más importante: accesible. No por la complejidad, que la serie televisiva ajusta con habilidad, sino por la violencia. El tebeo es brutal. El anime, que tampoco es precisamente una ruta turística al País de los Unicornios, modera bastante el contenido gore. La serie está concebida en términos mucho más comerciales, a pesar de que es dura y no se corta ni un pelo en cuanto a crueldades sin fin.

Sakurazuka es más malo que la quina
Sakurazuka es muuuuuy malvado

X/1999 no es una obra sencilla, en su vertiente animada tampoco. Aglutina gran cantidad de referencias filosóficas, religiosas y culturales muy diversas, que en la serie televisiva son destiladas para facilitar su digestión. Apela a la atención del lector/espectador continuamente ya solo por el número de personajes que desfila, todos con un papel relevante a desempeñar, y se detienen lo suficiente para conocerlos bien. En ese aspecto el manga gana por goleada, tanto por su cuidada caracterización y diseño como por su hondura. Las relaciones entre ellos son indispensables, y forman un conjunto creíble y bien articulado, que en el anime se pierde un poco. Solo un poco.

SANGREEEEE
SANGREEEEE

¿Es suficiente con ver el anime? No es solo bastante, es que para estómagos sensibles o los que prefieran una obra acabada sin fisuras, es lo más recomendable. A no ser que a uno le vaya la marcha… aunque en el anime se sufre también, recordemos que es una tragedia altisonante con un fuerte componente melodramático. La música es otro de los alicientes que enfatizan todavía más la carga emotiva de la serie. Un plus que al manga le falta. Es de espíritu heroico, haciendo especial hincapié en el tono legendario y pasional de la obra; con una orquestación clasicota y rotunda, muy conmovedora.

Si después de ver la serie continúa habiendo fame, el manga cubrirá los huecos del anime y aportará más información (y no poco importante). Por no hablar de que siempre es puro gozo contemplar los trazos de las CLAMP. Pero, ay, que no tiene final. La que avisa no es traidora.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

anime

Boo! Los fantasmas de las CLAMP: xxxHolic

Aquí cada uno va a su marcheta, yo más que nadie. Aunque voy viendo, poco a poco, los anime que se van estrenando de esta nueva temporada, me gusta, mientras el tiempo me lo permite, perderme en otras cosillas. No tengo prisa en dar primeras impresiones, prefiero de hecho ver unos cuántos capítulos más, dado que no hago reseñas semanales. Y observando como esta primavera se me llenan los anime de entes sobrenaturales, vampiros y demás, me ha dado por repasarme una serie que tenía pendiente desde hace eones: xxxHolic de las celebérrimas CLAMP.

xxxHolic

×××ホリック

(2006- 2008)

En realidad esta serie de animación no va solo de fantasmas, esa es la primera toma de contacto. xxxHolic (24 capítulos) y su secuela xxxHolic Kei (13 capítulos) son una adaptación mediocre de lo que me parece un buen manga sobre el universo sobrenatural japonés. Recalco lo de me parece porque lo que he leído de él es poco y apenas lo recuerdo. En estos dos anime hay médiums, yûrei, yôkai y demás fauna del folclore de las islas niponas para dar y regalar, lo que considero maravilloso.

Soy consciente de que tiene un ejército de devotos talifanes, así que si te encuentras entre ellos, no offence, pero lo que hay escrito más abajo no te va a hacer ni pizca de gracia. Así que lo mejor que puedes hacer es ver este vídeo y salir del blog. No hay necesidad de sufrir o enfadarse sin motivos de peso.

xxxholic1

Creo que a estas alturas no hace falta presentar a las damas que conforman CLAMP, pero si eres una rara avis que desconoce quiénes son, te remito aquí y Santas Pascuas. No son unas mindundis precisamente. Ellas son las creadoras del manga original y sus personalidades e ideas son lo bastante fuertes como para subrayar este hecho. xxxHolic además es una obra transversal, que fue concebida para conectar otros tebeos de estas mangaka como Tsubasa: RESERVoir CHRoNiCLEse sirve del concepto de los universos paralelos para ello. Un manga ambicioso y con cierta originalidad, por eso ha sido triste encontrar una adaptación animada tan chapuzas. Pero no nos adelantemos, que hay matices.

Aclaro: escribo de la serie y sus dos temporadas, no de la película ni las OVAS. Eso otro día quizás.

holic2
Yûko, Kudakitsune y Watanuki

xxxHolic nos narra la historia de un muchacho huérfano, Kimihiro Watanuki, que desde niño ha podido observar cosas raras y se ha visto incluso acosado por los espíritus que rondan allá donde va. Un día especialmente engorroso, se tropieza casualmente con una extraña casa donde reside Yûko Ichihara. Esta vivienda en realidad es una tienda donde esta señora, que resulta ser una excéntrica y misteriosa bruja, vende deseos. Esta tienda además está protegida por una especie de barrera que solo hace posible la encuentren aquellas personas que realmente alberguen un deseo; para el resto es invisible. Así que ahí entra dando tumbos Watanuki, solicitando a Yûko que lo libere de las molestias de su don sobrehumano. La bruja accede pero, a cambio, para abonar su deseo, deberá trabajar a media jornada en su negocio. Por supuesto, es un eufemismo: Watanuki acaba convirtiéndose en su esclavo más que nada, ya que encima se le da genial cocinar (qué envidia). Y su especial facultad tampoco desaparece.

holic8
Yûko atendiendo a la clientela

Y, a partir de ahí, las aventuras de Watanuki comienzan. Como imaginaréis, no las disfruta en solitario: no pueden faltar su amor platónico, Himawari Kunogi, una tontalaba de sonrisa perenne y actitud irritantemente alegre; y su, ¡ejem!, mejor amigo, el imperturbable Shizuka Dômeki, heredero de un templo shintô, con la habilidad innata de bloquear espíritus y… la expresividad de un mejillón. Este trío y Yûko, que es una borracha glotona de las que marcan época (si os gusta la gastronomía japonesa con esta serie vais a gozarla), mueven los hilos principales del anime. Otro terceto de secundarios que también juega un papel interesante: las gemelas sin alma Maru y Moro y el malicioso conejobollosuizo de Mokona. Existen otros personajes recurrentes, cimentados en el sintoísmo, como la repelente Ame Warashi (sus pintas de loli gótica me superan), su protégée Zashiki Warashi, que es una completa incapaz enamorada de Watanuki (sigh), la familia kitsune que regenta un pequeño puesto de delicioso oden, y algunos pocos más. La galería de criaturas fabulosas que aparecen es amplia: nekomusume, jorôgumo, karasu tengu, el dios Raijin hasta un hyakki yagyô en toda regla tiene lugar en uno de sus episodios más destacados.

holic6
Ame y Zashiki Warashi en lo suyo, hacer llover y… lo que sea que haga Zashiki aparte de gimotear.

La primera temporada está planteada con capítulos autoconclusivos donde se presentan diversos casos de índole mágica y paranormal que, más que resolverse, alcanzan por sí solos un desenlace. La actitud de Yûko hacia sus clientes es pasiva, teñida de un fatalismo enigmático; y a pesar de que Watanuki toma el rol activo, su capacidad de influir en los acontecimientos de manera positiva es bastante relativa. Los recovecos de la mente humana, los atascos emocionales, las enfermedades del alma, tienen su expresión en los fenómenos sobrenaturales: son sus metáforas y alegorías. Mediante unas historias muy sencillas, se plasman complejos problemas humanos. En los primeros capítulos las historias se llevan con una puerilidad sonrojante. A pesar de que los temas que se tocan poseen profundidad, la manera de tratarlos es superficial y estridente. Conforme avanza el anime, el tono se modera un poco; a los personajes se les va cogiendo algo de cariño y las historias, a los que nos gusta el género, se nos hacen amenas. Pero importante: no cautivan. Eso sí, ayudan a mitigar la sensación de cutrería suma que sobrevuela continuamente. Esa cutrez ignominiosa a la que me refiero, proviene de la animación atroz y pobreza visual que tiene esta serie. No estoy hablando de los diseños manieristas de los personajes; te pueden gustar o no esas proporciones anómalas, pero no dejan de ser licencias artísticas que, además, ya aparecían en el propio manga. Tampoco del estilo casi unidimensional y de colores planos, esa simplicidad puede llegar a ser seductora. No me refiero a eso. Es un trabajo sin facetas ni cuidado, ni detalles, ni ná: paupérrimo. Un tochazo de hormigón que te lanzan a la maldita cara. No todos los episodios han sido igual, claro, pero los niveles detectados oscilan entre “vulgar aceptable” a “puta mierda”. Os podéis hacer una idea de la media total.

holic7
Ejemplo de nivel “puta mierda”

Todo el rato dudaba entre abandonarla o no; pero finalmente he proseguido con ella porque el trasfondo, aunque no es muy original, sí es reflexivo y penetrante. Y que tengo debilidad por el folclore japonés, para qué negarlo. Pero me ha costado, me ha costado aguantar también, por ejemplo, la personalidad de Watanuki. Muchas veces se me hacían insufribles esas contorsiones y acrobacias, esos chillidos, esa sobreactuación en definitiva. Cuando toda la caricatura cesaba, el chico ganaba un montón (es un megane-kun, coñe, me gustan).

holic4
Que alguien le administre ketamina al muchacho, por favor, dosis para elefante africano, que le va a explotar la cabeza al final.

La segunda temporada ya es otro cantar. La animación mejora MUCHO, a pesar de que tampoco sea algo extraordinario; pero siguiendo el estilo minimalista y liso de la etapa previa, gana en encanto sobre todo porque los diseños se enriquecen en lindos juegos geométricos a ratos art déco, a otros modernista, por momentos ukiyo-e. Yûko, con su furisode, a veces parece sacada de un póster de Alphonse Mucha. Que metieron parné y fueron más escrupulosos, resumiendo. Los episodios son menos infantiles, el histrionismo del protagonista, aunque presente, se hace más llevadero ya que Watanuki madura bastante como persona. Ya no se trata solo de episodios autoconclusivos, existen pequeños arcos argumentales que engarzan unos con otros y se dejan ver con tranquilidad. No se hace tanto hincapié ya en el cuento de miedo buscando el susto, sino que las raíces filosóficas afloran de forma muy agradable. El capítulo dedicado al mahjong es muy revelador. No obstante, debo aclarar que a partir del capítulo 8, todo lo que me había parecido correcto incluso encantador, se me empezó a estomagar por la exageración in crescendo de algunos aspectos. Esto llevó a que surgieran pequeñas incoherencias y ridiculeces varias desperdigadas por los episodios restantes, un fastidio, que deslució un tanto el resultado final.

holic9
Yûko  demandando sake a su esclavo Watanuki

Respecto a los personajes, Himawari me siguió pareciendo insoportable, con esa alegría y despreocupación tan antinaturales… Esa moza es inhumana, del tipo que es capaz de abrirte en canal y exprimirte el páncreas con una hermosa sonrisa, mientras se disculpa además. En realidad la relación entre el trío adolescente me ha parecido bastante ortopédica, aunque no carente de cierta química: la adoración mentecata de Watanuki por Himawari (toooonto, eres toooonto); la inquina y celos de Watanuki por Dômeki (acompañados de continuos insultos) frente la impasibilidad irónica de este último… Las interacciones habituales que ocultan profundos vínculos de amistad, aunque se pueden hacer también cansinas. Yûko es lo mejor de la serie, a pesar de que la mayor parte del tiempo se lo pase fumando, beoda perdida o exigiendo comida. Es su ambigüedad, su erotismo de baja intensidad y comentarios crípticos, los que aportan la sal a este anime; en todo ello podemos encontrar meditaciones fuertemente amarradas al karma y lo inevitable. Cualquiera que vea esta serie se dará cuenta de que en ella solo se esbozan planteamientos que en el manga se desarrollan más. Y ni mucho menos se desvelan incógnitas de verdadero calado.

holic10
Mokona, el conejobollosuizo

La segunda temporada es superior a la primera, aunque le falte el entrañable espíritu del típico relato de terror. Es más madura, menos frívola y está mejor ejecutada. La primera, si obviamos la espantosa animación (es francamente difícil sortear esa amorfia), se queda en mera curiosidad para el fan del género. No mucho más. ¿Se puede ver la segunda temporada saltándose la primera? NO. ¿Merece la pena ver el anime completo? Si te gusta la temática, pues vale. Pero es meh y lo idóneo imagino es hacerse con el manga… que tengo pensado retomar en breves.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.