Galería de los Corazones Rotos, paja mental

Amores frustrados

¿Quién no ha estado siguiendo un manga con fervor, completamente prendado de él y luego se ha encontrado con que…? No hay más traducciones. Ni RAWS. En siglos. Lo han cancelado. Porque sí. El autor lo ha dejado en hiato. Le apetecía hacer surf en Honolulu. Whatever. Esta es la asquerosa realidad. Los pobres desgraciados que no dominamos convenientemente lenguas asiáticas nos hallamos en ocasiones con esta situación. A veces para consolarme de forma subnormaloide me digo: Bah, es posible que la caguen con tal o pascual y casi es mejor quedarme como estoy. UNA MIEEEERDA. Quiero saber. Y así nacen los amores frustrados. Aquí escribo de los cinco que más me han disgustado, pero tengo más, muuuchos más. Como todos los tenemos, por supuesto. Y si no es así, o has tenido mucha suerte o no has leído suficientes mangas; pero no te preocupes, todo llega. Amores malogrados son inevitables.

yoshitoshi
“Ariko solloza mientras su bote va a la deriva bajo la luz de la luna” de Taiso Yoshitoshi (1886)

Chikutaku Bonbon

ちくたくぼんぼん

(2009-2011)

Chikutaku Bonbon de Bun Katsuta está finalizado. No es una manga largo, 3 volúmenes y 15 capítulos. Pero nada, aquí estamos, atascados en el episodio 7 desde hace milenios y sin RAWS a la vista. Mejor no hablo de licencias, claro, MUAHAHAHA (risa de amargura). Chikutaku Bonbon es un josei ubicado cronológicamente a inicios del periodo Shôwa, calculo 1930 por algunas referencias que aparecen en el tebeo. Es como un cuento, un cuento triste y luminoso.

Iwa, ya que no eres muy guapa, tendrás que esforzarte en Tokio y ser amable con todo el mundo.

Ese es el consejo que le dio su abuelo a la protagonista de este manga, de nombre completo Koiwa. Ella es una muchacha de campo bastante ignorante pero de mente despierta, que llega a la capital para trabajar de sirvienta en casa de su tía, una famosa actriz retirada. En su nuevo hogar se codeará con mucha gente interesante. La personalidad ingenua de Iwa es el filtro por el cual el lector va descubriendo las maravillas de la gran ciudad y la realidad de una sociedad en plena asimilación de la modernidad de Occidente. Es de agradecer que la moza no sea idiota, porque no hay que confundir inocencia o candidez con necedad. Allí tendrá que lidiar con su primo, recién llegado de Londres y que la trata literalmente a patadas; y conocerá, dirigida por el consejo de su abuelo, a un extraño relojero de nombre Aoki Sango, al que confunde con un vampiro. Sango siempre sonríe, tiene problemas de salud, es observador y extremadamente inteligente; pero nadie sabe qué está pensando en realidad. La relación entre Iwa y Sango es el corazón de este manga, con la bonita alegoría de los relojes ondulando en una atmósfera que tiene un no sé qué de mágico.

A ratos me recordaba al Sanshirô de Natsume Sôseki (salvando las lógicas distancias, claro) y me resultaba bastante grato de leer por su falta de pretensiones y, a la vez, enorme minuciosidad y ternura. Los eventos se van desarrollando con gracia y cierta astucia por parte de la autora, con lo que a pesar de que la historia suena, en general resulta entretenida. Por lo menos hasta el episodio séptimo… A lo mejor a partir de ahí sobreviene un cataclismo y todo degenera en una colosal avalancha de inmundicia melodramática, empalagosa y cursi. Pero claro, no lo sé, mecagoentó. chikutaku2 Ore to Akuma no Blues

俺と悪魔ブルーズ

(2005 – 2008)

Querido Akira Hiramoto:

Creo que eres un sádico de mil pares de cojones. Sin acritud. Has castigado a tus lectores de Ore to Akuma no Blues, acostumbrándonos a continuos hiatos que podían durar años. Años en los que nos acordábamos sin duda de tu madre. Pero te lo perdonamos, te lo disculpamos por lo que nos has hecho disfrutar y, sobre todo, porque después de 84 meses, parece que este 2015 va a ser el año en el que, por fin, publiques el quinto y último volumen de tu maravilloso manga. No nos defraudes, campeón, que yo ya lo daba por perdido completamente.

Me_and_the_Devil_Blues Este ha sido uno de mis amores frustrados más dolorosos. Utilizo el perfecto compuesto porque espero que este año deje de serlo definitivamente. Ore to Akuma no Blues se sirve de la figura del músico Robert Johnson (al cual VENERO y todos vosotros deberíais estar YA de rodillas al oír su nombre) para contar historias del Deep South. El Robert Johnson que aparece en Me and the devil blues está más cerca del legendario que del histórico; este manga no es una biografía, hay que puntualizar bien, aunque Hiramoto se explaya bastante en las descripciones del entorno social donde se movía el guitarrista. Ser negro en Estados Unidos en la década de los 30 y encima músico, no te colocaba en muy buena posición: malvivir, mendigar, vagabundear…

Para los que no sepan quién era Robert Johnson, solo decirles que era un tipo negro de dedos muy largos, fumaba como un carretero, grabó 29 canciones y cambió la música para siempre. Es conocido habitualmente como representante del llamado sonido del Delta del Mississippi, pero eso es restringir demasiado un estilo que rompió etiquetas e inició el comienzo de una nueva era musical. Ni más ni menos. Su pericia como guitarrista, sus innovaciones y talento, no han sido superados todavía; y sus colegas de profesión debían sentirse asombrados y frustrados ante tal exhibición. Algo parecido les debió ocurrir a los violinistas TartiniPaganini en su época. ¿Por qué nombro a estos músicos italianos de los s. XVIII – XIX? Porque tienen una cosa en común con Johnson: la leyenda del pacto con el diablo. Su extraordinario talento junto a la carestía de datos e informaciones contradictorias, colaboraron para fabricar un perfil de músico fáustico: fue el demonio el que le otorgó una capacidad sobrehumana. El intérprete de Blues era considerado casi como un chamán, su música y voz podían dominar al público. Su arte sería un intermediario entre el mundo espiritual y el físico, muy propio de las raíces africanas del estilo. Teniendo en cuenta este contexto socio-cultural, es lógico que los que habían conocido a Robert sospecharan de una acción demoníaca. Así tenemos los ingredientes necesarios para la receta del contrato; no es muy difícil de cocinar si se deja guisar en su propia salsa durante unas décadas. Y fue en los años 60 del pasado siglo, cuando los músicos de rock (blancos) comenzaron a reivindicar su figura junto a la de otros pioneros del blues. Eric Clapton, Keith Richards o Jimmy Page transmitieron su amor hacia él al público y la prensa especializada; acrecentando entre todos su leyenda y mitificándola de tal forma que actualmente es muy complicado distinguir qué es qué. Pero son este tipo de leyendas las que también hacen disfrutar al melómano; y enriquecen el folclore musical con sus propios mitos y anti-héroes.

Robert Johnson ya es un icono pop sin duda alguna. Bien merecido tiene poseer su propio manga, y Ore to Akuma no Blues es el homenaje personal de Akira Hiramoto. Esta obra, que se arrastra a través de las penurias derivadas del racismo en el Deep South, muestra una realidad desgarrada y fantasmagórica aprovechando la veta de la leyenda del contrato diabólico. Excelente. Era una completa ignominia dejar este tebeo inconcluso. Ruego a Luzbel que este año sea el definitivo para Me and the devil Blues y deje de ser, personalmente para mí, un amor frustrado.

Blood Alone

Ya escribí sobre este manga aquí, pero eso no quita que, al enterarme de su cancelación, pensara directamente: Oh, qué estupendo, ¿puedo pegar fuego a la casa del editor de Evening? Muchas de las decisiones editoriales respecto a mangas me resultan incomprensibles; y ese es el caso de Blood Alone, que tenía una recepción bastante buena entre el público. Así que que te dejen con un palmo de narices justo comenzando el arco final, hace que el cerebro, borboteando en un cabreo al pil-pil nada recomendable, destile la solución única: gasolina y cerillas. Ni qué decir que estoy de broma. Lo que sucedió en realidad me dejó bastante triste. Otro amor frustrado, aunque este con ciertos visos de esperanza: el autor, Takano Masayuki, expresó sus firmes intenciones de publicar de manera independiente el último volumen. Ojalá sea así al final. blood alone Sekine-kun no Koi

関根くんの恋

(2009 – 2014)

El caso de Los amores de Sekine es uno de los que más me tocan las narices pero, por desgracia, no es extraño que enormes mierdas de esta clase sucedan. Desconozco si Haruka Kawachi tenía planeado desarrollar más este tebeo porque la revista Manga Erotics F donde se publicaba, chapó el pasado 8 de julio. Tampoco sé si finalizó satisfactoriamente, ya que solo hay scanlations hasta el capítulo 21… y sin perspectivas a corto plazo de que aparezcan más. Son cinco volúmenes en total y la cosa se ha estancado finalizando el cuarto. Toma maravilloso amor frustrado. Quizás Tomodomo, ya que se ha hecho cargo del Natsuyuki Rendez-vous de la misma autora, con el tiempo decida publicarlo por aquí… pero me da que eso solo es un típico delirio optimista de los míos. Agh.

Sekine-kun no Koi es un seinen de cinco volúmenes donde se nos cuentan los avatares de un tipo que si no sufre de Asperger, le falta poco. Y ese es uno de los aspectos de este manga que lo hacen tan interesante. Sekine Keiichiro es atractivo, tiene un buen empleo y posee un extraordinario talento para cada actividad que emprende, independientemente de su índole. Nada le resulta difícil. Salvo las mujeres, que no le duran. Es un verdadero imán de hembras, pero dada su personalidad disfuncional en el plano social y afectivo, se acaban desilusionando y lo abandonan. Podríamos decir que nuestro amigo Sekine-kun tiene cortocircuitada la sensibilidad; por eso transita por la vida como si fuera un tiesto de geranios. Pasivo, apático y con pequeños trastornos obsesivo-compulsivos. Resumiendo: un analfabeto emocional que siente su vida vacía, es consciente de su carencia y busca una solución como un niño pequeño jugando al lego. Torpemente.

Los personajes que lo rodean son bastante peculiares: su orondo mejor amigo, casado con una muchacha por la que Sekine sentía una atracción anómala, y a la cual es infiel sin remordimientos; el estrafalario dueño de una tienda de tejidos donde Sekine acude para aprender magia y luego hacer punto; Doujima, un conocido del protagonista que lo odia y oculta esos sentimientos para poder observarlo de cerca; y, finalmente, la nieta del amo del comercio, Sara Kisaragi, que es la persona más equilibrada de todas a pesar de su inseguridad.

El arte es fino y delicado, expresivo, con diminutas chispas surrealistas. Haruka Kawachi tiene un estilo que me gusta mucho en general. Sekine-kun no koi es un manga inesperado. No hay estereotipos. El argumento parece casi improvisado, pero no da puntada sin hilo. Es brillante. Eso sí, el que busque velocidad, nanay; es un tebeo que se recrea mucho en la psicología de los personajes y el slice of life campa a sus anchas. Me ha fastidiado lo indecible que esté empantanado precisamente porque no tengo ni puta idea de cómo puede acabar, es una obra imprevisible. Pocas veces algo capta mi atención de esta forma.

sekine-kun no koi Bitou Lollipop

微糖ロリポップ

(2006-2009)

Es raro que me tope con un shoujo que me guste de verdad, y Bitou Lollipop era uno de ellos. Al menos hasta el capítulo 16. Y son 34 en total. PARA CAGARSE. En su momento debería haber seguido comprando la edición de Delcourt (tengo el primer tomo) pero lo dejé pasar (ERRORERRORERROR) y desde hace un tiempo está descatalogada. Llevo 5 años, 5 años de mi vida siguiendo con una tozudez aberrante un manga con una media de 3 actualizaciones anuales y que lleva finalizado eones. Soy un ser enfermo. Porque este amor, aparte de ser frustrado, es completamente anormal. Snif. Con un poco de suerte, podré leer este manga completo cuando me jubile. Y hasta es posible que, mientras me cambian la sonda uretral, piense: ¿tanto esperar para este cagarro de conclusión? Entonces, con manos temblorosas, agarraré un mechero, un bote de alcohol etílico 96º y… BASTA. Que alguien me dé un golpe en la cabeza, por favor.

Rikako Iketani escribió un shoujo con los clásicos elementos del género (comedia ligera, triángulo amoroso, vida escolar…) pero con la distorsión necesaria para ajustarla a la realidad. Porque Bitou Lollipop carece de esa típica idealización presente en el shoujo, es realista y natural. La heroína de esta historia, Madoka Gotou, no tiene, para empezar, nada de heroína. Es una mozuela de lo más normal. Ni muy guapa ni muy fea, ni muy lista ni muy tonta; con las reacciones y dudas propias de su edad y una adecuada dosis de sensatez. Porque eso es algo que llama la atención: los personajes adultos son los más irreflexivos e inconscientes, siendo los adolescentes los que cubren la cuota de madurez. Eso suele pasar en la vida real también.

Respecto al arte, me costó un poco acostumbrarme al dibujo de esta mangaka, no porque lo considere malo, sino porque es muy personal. Pero reconozco que ha acabado gustándome y es como el propio tebeo, diferente dentro de lo tradicional. Le va como anillo al dedo.

El argumento arranca con el millón de yenes que ganan los padres de Madoka en la lotería. Estos deciden dejarse llevar por la crisis de la mediana edad y ponerse a estudiar medicina, retirándose del mundo para concentrarse en sus estudios. Así que apartan a su única hija (encima en plena pubertad) del horizonte, mandándola a la casa de invitados de unos conocidos; sufragándole todos los gastos, faltaba más. Claramente a esta pareja le falta un hervor. En su nuevo alojamiento, se relacionará con el hijo de la dueña, Asagi Tomoyo; y descubrirá que un compañero suyo de instituto por el que siente atracción, Ono, es el amante de su casera. Las relaciones entre los personajes son peliagudas y, a pesar de los momentos cómicos, son llevadas con bastante seriedad. Seriedad, que no melodrama. Bitou Lollipop no es una tragicomedia.

Como podréis imaginar, una historia de este calibre corre el grave riesgo de convertirse en una cerdada putapénica en cuestión de un par de viñetas. Por momentos se tambalea a punto de desplomarse en la incoherencia, pero hasta ahora Iketani no me ha decepcionado. Pero es que no he logrado leer ni la mitad del manga, así que mi preocupación y ansiedad son lógicas. Por lo que continuaremos sufriendo este amor frustrado. bitou-lollipop Escribir pedacito a pedacito me hace parir enormes chorizos de entradas que resultan una pesadez. Mmmm. No me convence. Esto parece el puto Mahabharata, joder. Una vez y prau. Me voy a dormir, buenos días.

manga

Vampiros para haters

Los vampiros son de las criaturas sobrenaturales que más me han fascinado desde siempre. No soy la única persona del planeta que se ha dejado seducir por su influjo, pero también reconozco que en los últimos años hemos sufrido una sobre-exposición a estos seres que hasta a mí me ha tocado la moral. Tiempos de crisis, tiempos de vampiros. Es una una ley casi inmutable. Por eso me he animado a hacer una pequeña entrada dedicada a todos aquellos que están saturados de tanto chupasangre. Una entrada sobre los mangas que he leído y considero podrían gustar a los que detestan, se aburren o no se sienten cómodos leyendo historias sobre ellos. La lista que he confeccionado es bastante reducida, de solo 3. Como en esta temática hay mucho topicazo y también exceso de mierda, he pasado la cosechadora despiadadamente. A saco.

Yo también, Kônosuke, yo también
Yo también, Kônosuke, yo también

Omae ga Sekai wo Kowashitai Nara

おまえが世界をこわしたいなら

1999

Honestamente, cuando empecé a leer este manga me pareció una cosita más bien mediocre aunque de dibujo muy particular (extremadamente femenino), pelín anticuado pero precioso, feérico. En los primeros capítulos distinguí reminiscencias escandalosas de Anne Rice, algunos clichés obligatorios de la temática vampírica… nada de particular. Pero me equivocaba. Y mucho. Lo que comenzaba como un shoujo en realidad era un josei. Un josei sutil, de gran profundidad y alcance filosófico; oscuro pero de una forma etérea y cruel.

El argumento arranca con el flechazo de una adolescente, Kanna Koizumi, por uno de los clientes que acuden a su trabajo habitualmente. Lo que desconoce Kanna es que este hombre es un vampiro. Un vampiro que, muy a su pesar, siente también atracción hacia ella. Cuando sus padres la recogen a la salida de su jornada, preocupados por unos crímenes sangrientos acaecidos por la zona, sufre un grave accidente de tráfico y, al despertar de su inconsciencia, se encuentra en el apartamento de su amor platónico. Pero ha dejado de ser humana.

El resto del manga se va desplegando con gran complejidad y delicadeza. Aparecen más personajes que acrecentan la sensación de estar bajo un hechizo; poco a poco todo se va reduciendo a un mínimo común múltiplo que es el Destino en su noción más fatalista. El ser humano como su juguete y creación imperfecta. La psicología de algunos de los protagonistas es turbia y bañada en un sentimiento de impotencia muy intenso. No es que sea esta obra la alegría de la huerta, pero dentro de ese eterno crepúsculo en el que se mueve, no hay ni melodrama ni cursilería. El tema vampírico es accesorio, en realidad este manga es una reflexión sobre el amor, el odio y la búsqueda del significado de la existencia. Pero todo contado de manera ágil y atractiva.

Kaoru Fujiwara concibió un tebeo enigmático que es imposible deje indiferente. Son solo 17 capítulos de re-lectura garantizada.

omai na sekai

Le Théâtre de A

2009

Long Along Alonging –  Leçon Un – Highland Walker  (5-7-9)

Es uno de los mangas más deliciosamente absurdos que he leído. El dibujo es abrumador, pero era de esperar de Asumiko Nakamura. Es una autora a la que conozco sobre todo por obras de yaoi y shounen-ai, de hecho actualmente Tomodomo está publicando sus Doukyusei y Sotsugyosei en España.

Le Théâtre de A es una colección de one-shots bastante curiosa con historias que tocan distintos géneros; algunas de ellas comparten los mismos protagonistas y otras son huérfanas. Pero todas tienen en común ese gusto tan característico de Asumiko por los pequeños detalles. De ellas son tres las que están dedicadas a un incompetente vampiro al que una dulce muchachuela, con pintas de loli gótica, ruega la haga su discípula. Son cuentos muy simples y escuetos, de un fino humor idiota y con vuelta de tuerca argumental. Nada espectacular, pero tan insensatos que no se puede evitar sonreír. Como comentaba al principio, el arte es magnífico, barroco, estilizado; ya solo por eso merece la pena echarle una ojeada.

Inciso: aunque  no tenga nada que ver con la temática, sugiero leáis de este mismo volumen I am a piano. Lloré mucho. Snif. Qué bonito. Todo.

Long Along Alonging

Blood Alone

2005-2014

Takano Masayuki comenzó esta historia como un doujinshi. Kodansha decidió su publicación y luego llegó la cancelación repentina, hace un año aproximadamente, en el episodio 35. Eso es algo que debe saberse de antemano. Una lástima, me entristeció bastante.

Blood Alone es un seinen atípico. Su argumento, en un primer vistazo, no ofrece nada fuera de lo corriente, es en su progreso donde brilla. Los dos protagonistas principales son Kuroe Kurose, un escritor novel que trabaja de investigador privado; y Misaki Minato, una vampiresa recién llegada a la adolescencia. Cómo llegan a conocerse, vivir juntos y las razones de sus circunstancias, forman parte de la historia que, evidentemente, no voy a desvelar. Misaki es una niña de carácter inocente y dulce pero decidido. Por supuesto, está enamorada de Kuroe, que no la percibe de la misma manera. Kuroe es un hombre responsable y de personalidad equilibrada, con un pasado bastante interesante y algo lento en cuestiones amorosas. Pero Blood Alone es una obra coral, hay más personajes importantes que contribuyen a crear un laberinto de relaciones personales muy sugestivas y, sobre todo, realistas.

Algunos capítulos olvidas completamente que Misaki es un vampiro; olvidas que estás ante un manga de misterio porque tienden a centrarse en el día a día, en pequeños sucesos ordinarios, en los sentimientos. Todo contado con una sencillez encantadora. El dibujo es clásico, casi minimalista; se pueden distinguir rastros de lápiz.

Lo considero estupendo para aquellos que no sean muy afectos a lo sobrenatural porque, a pesar de que está enclavado en ese género, es un manga tierno y profundo. Tiene momentos realmente inolvidables sin una sola gota de afectación. Todo es conducido con calma y sosiego, a pesar de que se presencian y conocen auténticos dramas. No aburre ni empalaga porque el autor supo cómo jugar sus cartas, desgranando cuidadosamente toda la información de los personajes y desarrollando las tramas con sinuosidad. Reconozco que a veces se me hacía algo lento, pero es que el ritmo del manga es apacible… ¡hasta en las escenas de acción!

Un manga hermoso de verdad pero desgraciadamente inconcluso.

bloodalone2

Buenos días, me piro a la piltra. またね!