anime

Adieu l’hiver

Tsuchiya_Koitsu-Spring_Snow_Kyoto_Maruyama
“Nieve de primavera en Maruyama, Kioto” de Tsuchiya Kiotsu (1936)

La temporada invernal ya está casi finiquitada. Una temporada bastante floja, pero que ha tenido también sus cosas buenas. Como indicaba en la anterior entrada, para mí ha sido algo agitada porque he ido abandonando series y subiéndome al carro de otras. Por probar. ¡Es bueno experimentar, carallo! Así que comenzaré por lo fácil: los adioses.

paiscacas

Rolling☆Girls

ローリング☆ガールズ

Uy, esta la envié a la mierda muy pronto, al tercer capítulo. Es lo que tiene pasarse de rosca con las absurdeces, que se vuelven vacías si no hay algo de chicha detrás. Y yo no capté ni chicha ni hostias en vinagre. Que las protagonistas me parecieran medio mongers tampoco ayudó demasiado. El chicle de fresa ácida perdió el sabor muy, muy rápido. Y eso que el apartado visual es sensacional… pero no, no quise morder ese anzuelo porque no es suficiente. El problema de esta serie en realidad se puede sintetizar en una sola palabra: narcolepsia. Así que… sayonara. Me gusta dormir, pero no cuando veo anime.

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 Akatsuki no Yona

暁のヨナ

No voy a encontrar ningún tipo de comprensión o empatía por mi decisión de abandonar esta serie. Lo sé perfectamente. Todas las semanas leo como la gran mayoría disfruta con este anime, y lo disfruta de verdad además. Comprendo también las razones por las que está gustando tanto. Pero yo al final me he rendido y he preferido apartar una serie que no me hacía sentir nada. A mí me gustaba el malo, joder, y casi no le he visto el pelo. Me parecía un personaje muy intrigante y complejo, un mal bicho con mucho potencial… pero nada, ardillitas y una heroína sobreprotegida por un harén de machos rendidos a sus pies. Ains. Que sí, que las aventuras están bien hilvanadas, que la protagonista va creciendo, que tiene momentos muy emotivos (a veces demasiado) y tal… pero Akatsuki no Yona no es para mí. A este anime lo veía venir desde lejos, y si me pasa eso y además no logro simpatizar con los personajes principales, acabo con un hartazgo monumental. Me habría encantado poder gozar de esta serie y no habrá sido porque no le haya dado oportunidades, ya que tiene los ingredientes necesarios para gustarme pero… c’est fini.

ao
Tú también me caías bien, ¿por qué no te han hecho hablar más, joder? La shirohebi es un pesadillas. Bueno, tu ardillita tampoco me gusta NADA.

Junketsu no Maria

純潔のマリア

Esta serie la comencé poco después de haber renunciado a Rolling Girls, animada además porque Rizen la estaba siguiendo. Y debo decir que, más que enviarla al País de las Cacas, la tengo en barbecho. Ahora no es su momento. Hay muchos elementos que me chirrían de este anime, muchos, pero por otro lado me sorprendió porque he encontrado una profundidad inusitada en su argumento; un argumento que, a priori, me parecía bastante imbécil. Hasta un poco insultante por anodino y repetitivo. PERO NO. Y la he tenido que dejar descansar porque empezaba a hacerme sentir fatal el tipo de injusticias y maldades que refleja. Nada del otro jueves, los humanos siempre hemos sido unos completos hijos de la grandísima puta, pero ver brotar todo esto delante de mis narices justo ahora… pues no hay ganas. Dentro de unos meses, quizá. Me ha pillado torcida al respecto. El varapalo que le mete a la Iglesia católica (y al cristianismo en general) este anime es de órdago, no obstante. Eran otros tiempos, claro, pero los mecanismos que se plasman en la serie no han cambiado. La animación muy chula, por cierto.

maria

Saenai Heroine no Sodatekata

冴えない彼女の育てかた

El motivo principal por el que me animé a ver esta serie es de lo más estúpido: el protagonista masculino lleva gafas. Veo a un megane-kun y pocas veces me resisto. Y claro, luego pasa lo que pasa. El capítulo 0 me dio una impresión nefasta: típico anime para otakus pajeros a rebosar de fanservice, un típico harem femenino libidinoso y personaje principal con un problema de discapacidad intelectual severo. La razón de que, a pesar de esto, luego viera el primer episodio, para mí sigue siendo un misterio. Pero por lo menos la cosa cambió ostensiblemente: de parecerme un mojón pestilente pasó a cosita curiosa desustanciada. Un gran paso, he de decir. Que el argumento orbitara en torno a un dôjin de adolescentes dedicado a la creación de un videojuego, me llamó la atención. No esperaba algo a la altura de Shirobako, pero el capítulo 1 supuso un alivio tras ese castañón introductorio. El vigor del ecchi petardo se redujo y el mozuelo protagonista se convirtió en simplemente un otaku apasionado, aunque su C.I. continuara siendo el equivalente al de un cactus. La animación es justa y con detallitos cromáticos peculiares; la comedia ligera y los personajes, aunque muy tradicionales, bien rematados. Vamos, un producto nada del otro mundo pero entretenido.

saenai1

¿Qué me hizo abandonarlo? Muchas cosas, pero en general la sensación de que estaba perdiendo el tiempo a pesar de que no me pareciera un anime cochambroso (ni mucho menos). De hecho, lo recomiendo si se desea una serie liviana, que se ríe abiertamente de los clichés y sin pretensiones.

super

Kamisama Hajimemashita

神様はじめました◎

Me he quedado un poco plof con este anime pero no porque me haya decepcionado en sí (todo lo contrario), sino a causa de que esperaba más capítulos o que se metieran en harina con el pasado de Tomoe. Los que han leído el manga saben de lo que hablo. Pero esta segunda temporada se ha centrado en el arco argumental tengu. No es mi relato favorito de Kamisama Hajimemashita; pero tampoco creo que haya sido mala opción porque la serie en conjunto, con una historia así, ha ido creciendo de manera paulatina y equilibrada. Todo esto lo razono contando con una futura tercera temporada, por supuesto. Si no es así, mi plof ya se convierte en megaplof. Pero dejando de lado los desvaríos y anhelos de la forofa acéfala, esta segunda etapa animada de Kamisama ha sido lo que esperaba, cubriendo deliciosamente mis necesidades nutricionales de shoujo. Ha sido muy lindo recordar cómo va madurando Nanami y extremedamente placentero observar a Tomoe reconocer sus sentimientos y joderse vivoquel merveilleux cadeau! (sí, soy un pelín sádica). La cita semanal con este anime ha sido siempre relajante y cálida, a pesar de la previsibilidad y sus carencias.

mmamoru

Yuri Kuma Arashi

ユリ熊嵐

No daba ni un duro por esta serie, sobre todo tras ver los dos primeros episodios, pero entre desconfianza y una sensación continua de WTF?!, continué dándole ahí. Y no me he arrepentido. A escasos dos capítulos del final, puedo decir que, a grandes rasgos, es una buena serie. Se encuentra a parsecs de Mawaru Penguindrum o Shoujo Kakumei Utena, pero aún así  ha quedado claro que una obra mediana de Ikuhara todavía resulta francamente seductora. Como ya percibí al inicio, Ikuni ha ido reciclando recursos estilísticos y argumentales de obras anteriores; el diseño de los personajes me sigue pareciendo de una inexpresividad infantil desoladora (no me gustan), pero poco a poco me he ido acostumbrando. El argumento, que al principio consideraba loquísimo (YES!), ha ido ganando en consistencia de forma meteórica; las alegorías y juegos léxicos que aparecen, las referencias a obras clásicas del cine de terror y muchos más pormenores que seguramente se me escaparán, han enriquecido la serie de manera bestial. Como siempre sucede con Ikuhara, este anime posee distintas lecturas y a diferentes niveles; pero como se halla sin finalizar y estoy procurando ser breve, no me voy a poner a disertar ahora en plan lerdo-filosófico.

yurikuma

Death Parade

デス・パレード

Sin asomo de duda, este es mi anime favorito de la temporada. Una obra aguda y mortalmente divertida, que ha sabido recrearse en las intensidades de forma magistral. Por ella proliferan todo tipo de sensaciones y sentimientos, porque no deja de ser una ventana que se asoma al frondoso paisaje de las emociones humanas. No hay que negar que, en general, es una serie tenebrosa, y han desgranado, con bastante flema y exactitud, todos los misterios que envuelven el lugar y a sus personajes. Una serie que obliga a la reflexión, cosa que se agradece en estos tiempos de inmediatez y veleidad. Porque de lo que habla, al fin y al cabo, es de la vida y la muerte, una materia sobre la que se ha especulado desde que los seres humanos comenzaron a reventarse los cráneos los unos a los otros con pedruscos. Por supuesto, este anime da sus propias respuestas que, a pesar de que son ficción, no impiden que los espectadores juzguen los acontecimientos y las actitudes/acciones de todos los personajes (y hostia con los personajes, no hay desperdicio) que aparecen. Juzgar. Otra palabra clave con la que retoza esta serie, un juicio además maniqueo, que no otorga concesiones a la infinita gama de grises de la existencia. ¿O sí? Veremos qué nos depara la conclusión de Death Parade.

Death-Parade

Shirobako

Otro de los animes que comencé por recomendación (gracias, Jeweelm), continué sin que me excitara especialmente y por el que no apostaba ni de coña, se ha ido convirtiendo en un compañero entrañable todas estas semanas. Se lo ha currado sin prisa pero sin pausa, porque dudaba seriamente que esta serie pudiera aguantar con solidez 24 soberanos capítulos. Pero lo ha hecho, sin estridencias. Chapeau! Como ya comenté en las primeras impresiones, esta obra es un auto-homenaje que se han cascado los del gremio; y está dirigida sin duda a los fans de la animación. Todos los guiños, tirones de orejas y pullas que se han expresado han sido un bonito presente para aquellos que hemos logrado verlos. Aparte de lo que se puede aprender de la creación y parto de una serie (con todo lujo de detalles), la historia del grupo de chicas está siendo también estupenda. No me he aburrido (y es lo que me temía) ni se me ha hecho pesada. Shirobako es realmente memorable. Discreta, aunque memorable; anime de los que se vuelven a ver. Un caramelito.

shirobako3

Menuda chistorra interminable de entrada me ha salido de nuevo. Ugh. Y no, no me he olvidado ni de Parasyte ni de Shigatsu wa Kimi no Uso. Es que merecen su entrada individual. Que llegará. En un siglo de estos, imagino.

Buenos días.

anime, paja mental

冬 2

Here I go again. Después de comentar sobre los estrenos, vamos a enzarzarnos en las continuaciones de anime otoñales. Generalmente este tipo de apreciaciones tienen un interés casi anecdótico, porque internet está a rebosar de ellas entre otras cosas; pero no voy a negar que es una buena manera de ordenar las ideas y siempre es interesante (y se aprende un montón) leer las percepciones de otras personas. Las mías son unas más, simplemente.

"Invierno en Nikko (Jyogyodo)" de Kiyoshi Saiton (1969)
“Invierno en Nikko (Jyogyodo)” de Kiyoshi Saito (1969)

Parasyte -the Maxim-

寄生獣 セイの格率

Habiendo rebasado ya el ecuador de la serie, esperaba una evolución de los acontecimientos algo más rápida. Me sigue pareciendo una serie fabulosa pero como todo, nada es perfecto.  Me habrían gustado más concesiones a lo grotesco, por ejemplo. Los dos personajes femeninos principales (Murano y Kana) me estaban poniendo ya un poquito de los nervios; desperdiciadas por completo en muchos aspectos al enfocarlas únicamente en el plano sentimental. Qué hastío, joder. No estoy pidiendo un ejército de Ellen Ripleys, pero sí un poquito más de imaginación en el anime. Así que por un lado ha sido un alivio que las hayan relegado… pero habrá más Murano, desde luego. Menudo paquete de tía. Por lo demás, resulta muy estimulante observar cómo los parásitos van asimilando características humanas y viceversa; Reiko de hecho me parece el personaje más interesante de todos, con un afán de conocimiento y experimentación admirables, valentía y gran inteligencia. Aunque sea todavía una auténtica psicópata incapaz de empatizar… ¡pero ya empieza a reírse! Aunque sea con la desgracia ajena, claro. Ese es un rasgo completamente humano, señores, el ser un hijoputa. Lástima que… vale, no spoilers. A Migi, por supuesto, también le está sucediendo algo similar. Ahora deseo que la serie coja más ritmo; espero la llegada de Uragami con ansiedad.

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Shirobako

Capítulo decimocuarto y pensaba sinceramente que me encontraría ya cerca de estar hasta las narices de esta serie. De momento la estoy disfrutando a gusto. Es una serie relajada y sin altibajos; sigue a su marcha y ofreciendo cada semana la retahíla de contrariedades y pequeños éxitos del negocio del anime. La fórmula parece que todavía no ha alcanzado su límite de elasticidad. Es un producto bastante inocuo y a ratos se me hace un pelín anodina, pero eso me suele ocurrir con muchos slice of life. Continuaré viéndola, aunque no es una serie que emocione ni a la que haya cogido cariño. Vamos, que no pienso esforzarme; a la mínima que me empiece a aburrir la abandonaré sin remordimientos.

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Akatsuki no Yona

暁のヨナ

Tras haber visto hasta el capítulo catorce, sostengo que me parece una buena serie. Cada episodio está bien desarrollado, tiene una animación más que decente e incluso el opening me ha resultado cautivador con esa épica tan académica. Aunque este anime yo lo relacionaba con Saiunkoku Monogatari porque tangencialmente poseen cosas en común, me ha alegrado enormemente confirmar que NO, no se parecen en casi nada. El género de aventuras siempre me entusiasma… pero. Son mis peros, que conste, mis objeciones personales. Y es que me pasa un poco como con Shirobako. No me emociona. Los reverse harem me suelen cargar bastante para empezar. Y eso que los personajes hasta ahora considero están maravillosamente esbozados. Pero son prototipos demasiado reconocibles.  El argumento también es pronosticable; puedo ver los raíles de la historia, al lugar que conducen. La arquitectura de la serie tampoco es para nada original; me pongo a calcular cuántos capítulos utilizarán para el reclutamiento de los otros dragones, que me repatea ver al pobre de Hak friendzonear, que tengo ganas de aplastar la ardillita esa de los huevos… cosillas así (lo sé, doy pena). Esto no es nada bueno, porque me impide centrarme en lo que es el viaje en sí, que es lo que importa. Por supuesto que he tragado multitud de animes que para nada me han parecido frescos o innovadores, que he advertido de inmediato su dirección; no obstante aún así, he logrado concentrarme en la historia. Y muchos de esos animes eran infinitamente peores que Akatsuki no Yona de largo. Pero no los percibía tan evidentes, siempre surgían elementos aunque fueran terriblemente estúpidos que distraían mi atención. Aquí apenas lo consigo, y quizás sea porque es una serie tan clásica que no acabo de conectar con ella; y mejor no entro en el tema de la suspensión de la incredulidad. Ah, y Yona es una miaja Mary Sue de la vida, ¿eh? (no las aguanto), echo de menos personajes femeninos de sustancia aquí, que las mujeres son la mitad de la población del planeta, por Luzbel.

¿Voy a continuar viéndola? No lo sé. Proseguiré con un par de episodios más y si continúo queriendo descabezar a la ardilla para dársela de comer a mi gata, me rendiré definitivamente. Soy consciente de que es una serie bonita de aventuras, epopeya, magia, romance y demás. Pero no todos estamos cortados por el mismo patrón. Si fuera así el mundo también sería muy aburrido.

yona

Shigatsu wa Kimi no Uso

四月は君の嘘

Sobre esta serie he leído tantas pestes y a la vez tantas alabanzas desmedidas que da la sensación de que casi nadie la entiende del todo. Y no es que sea una obra intrincada. Pero da igual. Seguramente yo tampoco haya logrado comprenderla. Pero desde el agujero de mi intelecto, solo puedo decir que amo este anime. Todas las semanas me tiene pendiente y la hermosa animación me absorbe. Si no gusta la música, si no gustan los vericuetos psicológicos y si no gustan los dramas, evidentemente esta serie no es para ti. Y si te gustan todos esos ingredientes y aún así no te has hecho con ella, seguramente se deba a que esperabas otra cosa. Porque no es un anime especialmente novedoso, para qué engañarnos. Pero al contrario de lo que me ha pasado con Akatsuki no Yona, conecté con Shigatsu de manera inmediata. Y no me ha decepcionado hasta ahora en ningún capítulo. La música y yo: nada más que decir. Cierto que lo de la enfermedad de Kaori me da bastante miedo porque dos dramas (y este último ya de la hostia porque lo vamos a presenciar en vivo y en directo) ya me parece tirar demasiado de la cuerda. Pobre Arima, joder, salir de una para meterse de cabeza en otra. Una pequeña tregua, ¿no? Pero lo bueno que tiene de todas formas es que, a pesar de la carga dramática, no es ni cursi ni pastelosa. Y de momento tampoco excesivamente lacrimógena. Al menos desde mi perspectiva, pero a lo mejor es que tengo la sensibilidad de un tablón de cochiquera, que también puede ser. Tampoco quiero prodigarme demasiado hablando de este anime porque el amor que siento hacia él me hace imprudente y tengo la mosca detrás de la oreja por lo que he comentado antes. ¡Me dolería tanto una decepción! Aunque no sería la primera vez. Para mí, hasta el capítulo 13, es una serie memorable, bien articulada y con una temática detrás verosímil y atractiva. Seguiré viéndola, por supuestísimo, y si cuando acabe tengo que cagarme en San Pedro Bendito, pues lo haré, cojona.

shigatsu2

A dormir.